Cuarto asesinato en Moscú de un alto mando militar ruso desde que empezó la guerra | elmundo.es

Un coche bomba ha matado a un alto mando en un barrio de militares a las afueras de Moscú. El hombre ha sido identificado por fuentes rusas como un teniente general de 63 años de las Fuerzas Armadas. El canal Nezygar / RUSSICA dice que el muerto sería Alexander Maksimtsev, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Aeroespaciales y primer adjunto del comandante en jefe de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia. El vehículo explotó en el barrio Balashija, en el mismo microdistrito donde fue asesinado en 2025 el general Yaroslav Moskalik, alto cargo del Estado Mayor ruso.
La única información sobre su supuesto rango procede por ahora de canales de Telegram: Agentstvo recoge que el canal proguerra Demony Charlie fue el primero en decir que el fallecido era un militar con rango de teniente general y que después lo sostuvo otro canal, pero ni el nombre ni el rango han sido confirmados por las autoridades rusas ni por el Ministerio de Defensa. El caso sería el cuarto asesinato de un oficial de tan alto rango en el territorio ruso desde el inicio de la guerra a gran escala.
Maksimtsev encajaría en varios datos: nació el 20 de agosto de 1963, así que ahora tiene 62 años; el Club Central de Oficiales de las VKS lo presentaba como general-teniente, ex comandante del grupo aéreo ruso en Siria desde septiembre de 2015 y vicecomandante de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia para el ámbito político-militar. TASS lo citó en julio de 2025 como «jefe del Estado Mayor y primer adjunto del comandante en jefe de las Fuerzas Aeroespaciales» con rango de general-teniente.
El canal militar ASTRA también hablaba de un «alto cargo del Ministerio de Defensa» por el contexto y por testimonios, pero precisa que el dato del rango procede de canales Z y que el nombre no se ha revelado.
Otras fuentes, como VChK-OGPU, un canal anónimo de Telegram especializado en filtraciones de servicios de seguridad y Policía, afirman que el fallecido podría ser Damir Davydov, vinculado al GRAU, el Departamento Principal de Artillería y Misiles del Ministerio de Defensa ruso. GRAU es la estructura que gestiona el armamento de misiles, artillería, arsenales y munición: una pieza clave para el suministro de proyectiles y cohetes al frente, que tantas víctimas han causado en Ucrania.
Fuentes ucranianas de rastreo de militares rusos identifican a Davydov como Damir Rafailovich Davydov, y lo sitúan como responsable de un departamento de suministro de misiles y munición de artillería. Según fuentes ucranianas, Damir Davydov figura como coronel y tendría 57 años, una edad distinta a la apuntada en un primer momento por los medios rusos al referirse a la víctima del atentado.
El vehículo, un BMW X3, explotó a primera hora de la mañana en el microdistrito de Aviatorov, una zona construida en buena parte para oficiales y familias vinculadas al Ministerio de Defensa ruso.
El Comité de Investigación de Rusia ha confirmado la muerte del conductor y ha abierto una causa penal por la detonación de un artefacto explosivo. Según la versión inicial de los investigadores, el estallido se produjo hacia las 5.30 de la mañana, cuando el coche comenzó a moverse junto a un bloque residencial de la calle Koldunova. El hombre sufrió recibió múltiples heridas y murió en el lugar del suceso.
El diario Kommersant, citando fuentes de las fuerzas de seguridad, asegura que bajo el vehículo se había colocado un artefacto explosivo improvisado con una potencia de hasta medio kilo de TNT. Otros canales rusos apuntan a que la bomba pudo estar instalada bajo el coche o en la zona de los asientos traseros, y que pudo activarse de forma remota cuando el vehículo empezó a avanzar. En otras ocasiones Ucrania ha activado el detonador desde Kiev con ayuda de una cámara oculta.
El mismo lugar del general Yaroslav Moskalik
El lugar del ataque es revelador: el microdistrito de Aviatorov, conocido también como el Treinta, está formado por bloques construidos para militares y sus familias. En esa misma zona, a apenas unos cientos de metros, fue asesinado en abril de 2025 el general Yaroslav Moskalik, vicejefe de la Dirección Principal de Operaciones del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas.
Moskalik murió cuando un Volkswagen Golf cargado con explosivos estalló junto a su vivienda. El general había participado en conversaciones relacionadas con Ucrania y formaba parte de la estructura operativa del Estado Mayor. Moscú atribuyó aquel atentado a los servicios especiales ucranianos. Kiev no asumió públicamente la autoría, aunque el asesinato encajó en una serie de operaciones selectivas contra altos cargos militares rusos desde el inicio de la invasión de Ucrania.
El nuevo ataque refuerza la sensación de vulnerabilidad en la retaguardia rusa. En diciembre de 2024, el general Igor Kirilov, jefe de las tropas rusas de defensa radiológica, química y biológica, murió en Moscú junto a su ayudante al explotar una bomba escondida en un patinete eléctrico frente a su edificio. La inteligencia ucraniana reivindicó entonces la operación. Kirílov era una de las caras más visibles del Ministerio de Defensa ruso y había sido acusado por Ucrania y sus aliados de estar vinculado al uso de agentes químicos en el frente.
Un año después, en diciembre de 2025, otro alto mando ruso, el teniente general Fanil Sarvarov, jefe de la dirección de preparación operativa de las Fuerzas Armadas, murió al estallar su coche en el sur de Moscú. El artefacto había sido colocado bajo el vehículo, según la investigación rusa, que también apuntó a una posible implicación de los servicios ucranianos.
Los atentados no se han limitado a Moscú. En julio de 2023 fue asesinado en Krasnodar Stanislav Rzhitsky, antiguo comandante de un submarino de la Flota del Mar Negro. En noviembre de 2024 murió en Sebastopol el capitán Valery Trankovsky por una bomba colocada bajo su coche. También han sido objetivo figuras propagandísticas o políticas favorables a la guerra, como el bloguero Vladlen Tatarsky, muerto en San Petersburgo en 2023, o Daria Dugina, hija del ideólogo ultranacionalista Alexander Dugin, asesinada en 2022 en la región de Moscú.
Por ahora, las autoridades rusas no han señalado públicamente a Ucrania en el caso de Balashikha. El Ministerio de Defensa tampoco ha comentado la identidad del conductor muerto. Los investigadores trabajan en el lugar del estallido y han anunciado exámenes médicos y explosivos para determinar el tipo de artefacto y la mecánica del ataque.
Justo este martes se celebraba en Moscú una reunión de los jefes de los principales departamentos de los órganos competentes encargados de la lucha contra el terrorismo, junto con responsables de estructuras nacionales de los países de la CEI (Comunidad de Estados Independientes, una estructura creada tras la caída de la URSS para agrupar a varias ex repúblicas soviéticas y que Moscú ha mantenido como una plataforma de coordinación e influencia en el espacio postsoviético) que coordinan actividades contra el terrorismo y el extremismo.
Otro ‘estruendo’ en Moscú
Horas después, otro incidente con un vehículo encendió las alarmas en Moscú. Según informó el canal de Telegram Baza, uno de los grandes canales rusos de sucesos y filtraciones policiales, se oyó un fuerte estruendo en un aparcamiento de la calle Vvedenskogo, en el distrito de Konkovo, al suroeste de la capital rusa.
Tras el incidente, la zona fue acordonada, las personas que se encontraban en las tiendas cercanas fueron evacuadas y los servicios de emergencia se desplazaron al lugar. El tráfico quedó interrumpido en la zona mientras se investigaba lo ocurrido.
A diferencia del caso de Balashija, donde el Comité de Investigación ruso habla de un artefacto explosivo y hay un conductor muerto, en Konkovo la causa de la explosión no ha sido establecida públicamente y no hay por ahora confirmación oficial de víctimas ni de que se trate de un coche bomba.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.elmundo.es
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