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Identifican por primera vez un cubil prehistórico de lince ibérico

Noticias de la Ciencia y la Tecnología (Amazings®  / NCYT®)

La cueva de El Gegant de Sitges es la primera de la península ibérica cuyo uso reiterado por parte de los linces ibéricos durante el Paleolítico se ha podido constatar. Así se desprende de una investigación realizada por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES), la Universidad de Barcelona (UB) y el Instituto Catalán de Paleontología (ICP) (España).

 

El estudio, que se ha publicado en Scientific Reports, del grupo Nature, explica que estos animales estuvieron usando el lugar como cubil hace 30.000 años. El lince es un carnívoro bastante abundante en los yacimientos paleolíticos de la península ibérica, pero hasta ahora no se había descrito en detalle cómo usaban las cavidades.

 

Los estudios tafonómicos y zooarqueológicos han permitido determinar que los linces aprovecharon la cueva de El Gegant fundamentalmente como refugio para las crías. Así lo verifican los restos esqueléticos de lince de diferentes edades, junto a los restos de las presas que consumían, sobre todo conejos y algunas aves. Los excrementos de los linces también se han recuperado en estado fosilizado (coprolitos) y el estudio de su contenido ha permitido identificar qué comían.

 

La especie identificada en la cueva de El Gegant corresponde a la actual, el lince ibérico (Lynx pardinus), una de las especies de felinos más amenazadas del mundo. Hoy en día, su población se encuentra básicamente en Andalucía (principalmente, Doñana), pero también en Castilla la Mancha, Extremadura y parte de Portugal. En el nordeste peninsular (Cataluña, País Valenciano y Aragón) no existe una población establecida, pero como evidencian los restos hallados en la cueva de El Gegant, sabemos que en el pasado los linces fueron bastante abundantes. Es plausible que la presión antrópica haya sido la causa de su desaparición en un territorio que probablemente fuese un hábitat idóneo para ellos por las condiciones climáticas, del terreno y de los ecosistemas. De hecho, en 2018, un ejemplar de lince, conocido como Litio, viajó del sur de Portugal hasta el área metropolitana de Barcelona.

 

Hasta el momento, biólogos y etólogos han estudiado los hábitats, el comportamiento y las pautas alimentarias de los linces vivos en la actualidad. No obstante, los estudios actuales tienen el hándicap de que estos animales viven bajo una gran presión antrópica y sus comportamientos pueden estar condicionados por el factor humano. En cambio, la investigación llevada a cabo en la cueva de El Gegant ha permitido estudiar las pautas de una comunidad de lince del Paleolítico, un momento en que la presión antrópica sobre el medio era escasa y en el que, por lo tanto, los linces ibéricos vivieron en un entorno escasamente modificado por los humanos.

 

El estudio abre nuevas perspectivas para el conocimiento de los linces ibéricos. En primer lugar, porque su presencia en otros yacimientos puede ser también resultado del aprovechamiento de las cuevas como cubiles. En segundo, porque la abundancia de restos de conejos y pájaros en determinados yacimientos también podría ser resultado de la actividad de los linces y no de otros agentes que hasta el momento se habían propuesto, como los humanos prehistóricos.

 

La singularidad del conjunto de la cueva de El Gegant se debe a que los restos se han acumulado en un solo horizonte que, además, no ha sido modificado sustancialmente por ninguno otro carnívoro. Ello permite establecer con claridad todo un conjunto de criterios y características para identificar por primera vez los cubiles de linces fósiles, criterios que son una valiosa herramienta para futuros estudios arqueológicos. Así, las características que definen los cubiles de linces fósiles son la abundancia de restos de conejos y de pájaros, un alto número de restos óseos de linces de diferentes edades, una determinada fracturación de los huesos largos de los conejos y mordeduras de lince en los huesos de las presas — especialmente de tamaño pequeño— que indicarían el consumo por parte de las crías y, finalmente, la abundancia de coprolitos.

 

La cueva de El Gegant se localiza en primera línea de costa, en el municipio de Sitges, y es conocida por ser una de las cavidades que más restos humanos de neandertales ha proporcionado de todo el nordeste peninsular. Hoy en día está parcialmente inundada como consecuencia de las oscilaciones del nivel del mar. Hace 30.000 años, en el momento en el que vivieron los linces en la cueva, el clima era más frío que el actual, y el nivel del Mediterráneo se encontraba entre 80 y 120 m por debajo del actual, lo que dejaba al descubierto una gran plataforma costera donde seguramente vivieron y cazaron sus presas los linces encontrados en el yacimiento.

 

Las excavaciones en la cueva, financiadas por el Servicio de Arqueología y Paleontología de la Generalitat de Cataluña, se llevan a cabo desde el año 2007, a cargo del Grupo de Investigación del Cuaternario-SERP de la Universidad de Barcelona y dirigidas por Montserrat Sanz y Joan Daura.

 

Este estudio se ha desarrollado dentro del proyecto TaphEN, una red internacional para la investigación sobre tafonomía, y lo han realizado los investigadores Antonio Rodríguez Hidalgo (Universidad Complutense de Madrid, IPHES), Montserrat Sanz y Joan Daura (Universidad de Barcelona) y Antonio Sánchez Marcos, del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont (ICP). (Fuente. U. Barcelona)

Fuente de TenemosNoticias.com: noticiasdelaciencia.com /

Publicado el: 2020-04-29 17:00:34
En la sección: Ciencia Amazings® / NCYT®

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