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La historia de una cueva y la de la evolución humana

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Algunas cuevas han existido desde hace muchos miles de años y, como refugios naturales de gran utilidad, a ellas han recurrido en diversas épocas los humanos de la zona que buscaban un lugar donde guarecerse. Gracias a eso, algunas cuevas son hoy en día como un libro de la historia de la evolución humana en su región.

 

Ese es el caso de una caverna conocida como “Cova del Gegant” (“Cueva del Gigante”), en Sitges (El Garraf), el yacimiento con más restos de neandertales de Cataluña y un enclave singular para estudiar la transición del Paleolítico medio al superior, cuando aparecen las primeras poblaciones de humanos anatómicamente modernos y desaparecen los neandertales.

 

Se ha publicado recientemente la datación más completa y exacta hecha hasta ahora de esa cueva.

 

La nueva investigación establece que los neandertales ocuparon la cueva durante un periodo de tiempo mucho más largo del que se pensaba hasta ahora: si bien se creía que en ella habían vivido neandertales hace unos 50.000 años, ahora el periodo se concreta en hace entre 94.000 y 59.000 años. La investigación también hace patente el papel de la cueva dentro de la ruta del litoral mediterráneo, que durante los periodos más fríos del Paleolítico fue un corredor natural usado por animales y seres humanos para evitar cruzar por las montañas del Pirineo.

 

En el yacimiento de la Cueva del Gigante se han encontrado hasta ahora cinco restos de neandertales de cuatro individuos diferentes. Los últimos hallazgos tuvieron lugar en 2015. «Con este nuevo trabajo de datación, hemos podido establecer que la cueva fue ocupada por los neandertales durante un periodo de tiempo mucho más largo del que se pensaba», explican los arqueólogos que lideran la investigación, Joan Daura y Montserrat Sanz, expertos del Seminario de Estudios e Investigaciones Prehistóricas (SERP) de la Universidad de Barcelona (UB), dirigido por Josep Maria Fullola. «Además —precisan—, sabemos que los restos de neandertales fueron depositados en dos momentos concretos y en espacios diferentes de la cueva: entre hace 72.000 y 67.000 años se depositaron los restos de un niño al fondo de la cueva y posteriormente, hace entre 60.000 y 52.000, se depositaron los restos de dos individuos más en la galería más próxima al mar».

 

Vista del exterior de la Cueva del Gigante, que en la actualidad está parcialmente inundada como consecuencia de las oscilaciones del nivel del mar. (Fotografía: Joan Daura y Montse Sanz)

 

Otro aspecto valioso de la investigación es que demuestra que los humanos anatómicamente modernos también ocuparon la Cueva del Gigante, mientras que hasta ahora solo se habían encontrado evidencias correspondientes a grupos neandertales. Si bien no se han encontrado restos óseos de esos humanos anatómicamente modernos, sí que se han hallado vestigios de las actividades que llevaron a cabo, como por ejemplo de los fuegos que encendían.

 

La datación que ahora se publica establece concretamente tres etapas para el yacimiento: la de la ocupación por parte de los neandertales, hace aproximadamente entre 94.000 y 59.000 años; la comprendida entre hace 43.000 y 39.000 años, en la que ya empezarían a hallarse evidencias de actividades de humanos anatómicamente modernos que corresponderían a las fases conocidas como Chatelperroniense y Auriñaciense, y la última etapa, que iría desde hace 34.000 años hasta hace 32.000 y también correspondería a una ocupación de la cueva por parte de humanos anatómicamente modernos, concretamente entre el final del Auriñaciense y el Gravetiense.

 

Para conseguir esta cronología, los investigadores han hecho un programa exhaustivo de dataciones. Han usado métodos de datación como el del uranio-torio y la datación por luminiscencia (OSL), que se habían empleado antes en el yacimiento, pero ahora con técnicas nuevas que permiten mayor precisión y fiabilidad.

 

«Las nuevas dataciones ponen de manifiesto que la cueva fue reiteradamente ocupada por neandertales y humanos modernos», explican los investigadores. El yacimiento estaba situado en un lugar estratégico para desplazarse desde el sur de la actual Francia hasta la península ibérica. «Seguramente, en los momentos fríos el litoral mediterráneo actuó como corredor natural, tanto para las poblaciones humanas como para los animales. En los periodos fríos emergió una plataforma litoral que era utilizada para estos desplazamientos y la cueva del Gegant era un punto del recorrido», explican Joan Daura y Montserrat Sanz. Hoy, la cueva está parcialmente inundada como consecuencia de las oscilaciones del nivel del mar. En cambio, en las fases más frías del Paleolítico, el nivel del Mediterráneo se encontraba entre 80 y 120 metros por debajo del actual, de forma que emergía una gran plataforma costera en medio de la cual se encontraba la cueva. «Actualmente, el yacimiento está amenazado por el calentamiento global del planeta y en especial por la subida del nivel del mar», apuntan los investigadores.

 

El yacimiento de la Cueva del Gigante es el que ha aportado hasta ahora más restos de neandertales en Cataluña, donde hasta el momento solo se han localizado siete fósiles de este tipo. Cinco se han encontrado en la Cueva del Gigante y los otros dos corresponden a la mandíbula de Banyoles y el diente de la cueva de Mollet, en Serinyà, ambas en el Pla de l’Estany.

 

El nuevo estudio se titula «A new chronological framework and site formation history for Cova del Gegant (Barcelona): Implications for neanderthal and anatomically modern human occupation of NE Iberian Peninsula». Se enmarca en un proyecto de investigación aprobado y financiado por el Departamento de Cultura de la Generalitat de Cataluña. Y se ha publicado en la revista académica Quaternary Science Reviews. (Fuente: UB)

 

 

Fuente de TenemosNoticias.com: noticiasdelaciencia.com

Publicado el: 2021-09-21 05:45:31
En la sección: Ciencia Amazings® / NCYT®

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