Menú Cerrar

¿cuatro años más de Trump o cambio con Biden?

¿cuatro años más de Trump o cambio con Biden?

Llegó la elección presidencial 2020 de Estados Unidos. En medio de una creciente crisis económica y política, la peor pandemia, la polarización, violencia racial y de cifras históricas de voto anticipado, los estadounidenses escogen, hoy martes 3 de noviembre, si quieren cuatro años más de las tensiones al ritmo de Donald Trump en la Casa Blanca o si prefieren una vuelta a la política tradicional de la mano del demócrata Joe Biden.

Lea también: (Comerciantes resguardan sus vitrinas por miedo a saqueos tras las elecciones en EEUU)

Tanto los sondeos como los pronósticos de destacados expertos, firmas y medios de comunicación, coinciden en que las opciones de que Trump sea reelegido son bastante reducidas, pero el magnate también partía en desventaja en 2016 frente a la demócrata Hillary Clinton y al final terminó alzándose con la victoria. 

El demócrata Joe Biden pareció lograr una pequeña ventaja sobre el presidente Donald Trump en Florida en los últimos días de la campaña para la elección estadounidense de 2020, con los dos candidatos en un empate en Carolina del Norte y Arizona, según sondeos de opinión de Reuters/Ipsos publicados este lunes 2 de noviembre.

Mientras que el pronóstico que se está actualizando desde el medio español EL PAÍS apunta a Biden como firme favorito. «La predicción de consenso le da un 85% de opciones de ganar, frente al 15% que conserva Donald Trump. Estas son las claves de los principales datos», publicó.

Las opciones de Trump son menores que las que tenía en 2016, cuando se impuso por sorpresa. Hace cuatro años, Hillary Clinton tenía una ventaja de 3,8 puntos porcentuales en los sondeos, pero ese margen se quedó en la práctica en apenas dos puntos, y perdió la elección. ¿Puede repetirse esa sorpresa? Por supuesto. Pero sería una sorpresa aún mayor: la ventaja de Biden sobre Trump es del doble, casi nueve puntos. Además, el número de indecisos se ha reducido. Entonces, un 12% no tenía decidido votar ni por Clinton ni por Trump, pero ahora solo son un 5%. Son datos de El País.

Hoy todo puede pasar, sobretodo por el complicado sistema electoral estadounidense. Los ciudadanos no votan directamente a su Presidente sino que eligen a los integrantes del Colegio Electoral que a su vez votarán por el inquilino de la Casa Blanca, deja entreabierta la puerta a que el republicano pueda resultar reelegido pese a no obtener la mayoría del voto popular, como ya ocurrió en los pasados comicios.

Récord de participación y de forma anticipada

Para cuando abran las sedes electorales este martes, casi 100 millones de ellos habrán votado ya de forma anticipada, un récord que apunta a una gran participación y da muestra de ese convencimiento general de que, en efecto, este país de 330 millones de habitantes, del tamaño de un continente y la economía de un gigante, se juega el futuro de varias generaciones.

De acuerdo con la media de sondeos a nivel nacional de Real Clear Politics, el exvicepresidente tiene una ventaja de 7,2 puntos sobre Trump, un dato a la baja que en los estados más disputados cae a 3,2 puntos. Este dato supone una ventaja mayor a la que tenía Clinton en la recta final en 2016, que era de 3,3 puntos.

El principal problema que plantea el voto por correo y el voto anticipado es el del recuento. En el caso del voto por correo, antes de computarlo es necesario procesarlo de forma adecuada y validarlo: solo en 32 estados es posible llevar a cabo este proceso desde una semana antes de la jornada electoral y solo en algunos iniciar el recuento, si bien en otros habrá que esperar al 3 de noviembre para ello, lo que dado el elevado número de votos emitidos por esta vía demorará el resultado.

Además, en 23 estados, los votos por correo se cuentan aunque lleguen algunos días después y en algunos estados incluso se permite su envío hasta un día antes de la jornada electoral, lo que previsiblemente alargará aún más el proceso de recuento y, en casos de un resultado muy ajustado, podría impedir dirimir quién es claramente el ganador.

Una eventual demora en la proclamación del vencedor,como la vivida en 2000 cuando fue el Tribunal Supremo el que terminó dando la victoria a George W. Bush en Florida por 537 votos y con ello la mayoría en el Colegio Electoral, podría abrir una crisis sin precedentes en el país.   

Trump ha criticado por activa y por pasiva el sistema de voto por correo, advirtiendo de posibles fraudes, al tiempo que no ha cerrado la puerta a no reconocer el resultado si esto no es de su agrado.

Florida y Pensilvania, estados claves

Las elecciones, como ya viene siendo tradicional, se decidirán en un puñado de estados, los llamados ‘swing states’ o ‘estados bisagra’, ya que no votan siempre por el mismo partido. En esta ocasión, la llave la tienen media docena de estados. Florida, Pensilvania, Michigan, Wisconsin, Carolina del Norte y Arizona son claves. Si Trump quiere tener alguna opción, debería imponerse en varios de ellos, con Florida como el trofeo más preciado, ya que están en juego 29 votos en el Colegio Electoral, y Pensilvania como el estado que, según los expertos, podría inclinar la balanza.

Trump Vs. Biden: Base electoral 

Por lo que se refiere a la base electoral de ambos candidatos, está muy marcada. Biden cuenta con un firme apoyo entre mujeres, votantes negros y blancos con estudios universitarios, mientras que el principal respaldo para Trump lo constituyen los hombres blancos y los votantes blancos sin estudios superiores.

No obstante, aunque el presidente domina el apartado del electorado blanco, su ventaja con respecto a los 20 puntos que le sacó a Clinton en 2016 se ha reducido al mínimo. Además, Biden domina con claridad entre el electorado mayor de 65 años, pese a que hace cuatro años más de la mitad de este grupo votó por Trump.

El presidente también parece estar perdiendo tirón entre el electorado de las zonas rurales. Si en 2016 obtuvo una ventaja de 28 puntos sobre su rival demócrata, según sondeos a pie de urna, esta se habría reducido ahora hasta los 15 puntos.

La única noticia positiva para el mandatario es que el candidato demócrata no tiene tanto tirón entre el electorado hispano como Clinton, aunque también en este apartado Biden está por delante. Los votantes hispanos han ido ganando cada vez más peso y para estas elecciones su número por primera vez estará por encima del electorado afroamericano, el 13,5 por ciento y el 12,5 por ciento respectivamente, según Pew Research Center.

Con información de Europress y El País

 

Síguenos en Telegram, Instagram, Facebook y Twitter para recibir en directo todas nuestras actualizaciones.

Fuente de TenemosNoticias.com: globovision.com

Publicado el: 2020-11-02 20:59:39
En la sección: Globovisión

Volver al inicio