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El danés que elabora el Ribera del Duero de los mil euros saca ahora un Jerez

El danés que elabora el Ribera del Duero de los mil euros saca ahora un Jerez

A los 13 años dejó su Dinamarca natal y se marchó a Francia. Lo hizo para aprender los misterios de la elaboración del vino con su tío, afamado enólogo y propietario de dos châteaux en la región bordelesa de Graves. Luego volvió a Dinamarca, a la universidad, para hacerse ingeniero agrónomo.

Hoy Peter Sisseck es una estrella del mundo de vino. El danés es el propietario y creador de Pingus, su apodo de juventud, un tinto de la Ribera del Duero. El vino que elabora en Quintanilla de Onésimo (Valladolid) es ya mítico y, por supuesto, poco asequible: es uno de los vinos más caros de España, a partir de 1.000 euros la botella.

Dejó Dinamarca por Castilla, donde hace unos de los vinos más caros de España

En 1990 aterrizó en la Ribera del Duero para hacerse cargo de la bodega Hacienda Monasterio. Fue cambiando las costumbres de la zona para conseguir mejores vinos de cepas viejas, utilizando métodos artesanales, cuidando mucho la viña y siguiendo procesos biodinámicos. Tan a su gusto quería hacer las cosas que poco tiempo después empezó su propio proyecto: Dominio de Pingus.

Además de la joya de la corona, Sisseck elabora también Flor de Pingus (sobre los 130 euros) y PSI (que responde a sus iniciales), para el que utiliza también cepas viejas de otras bodegas de la Ribera del Duero. Este último es su vino barato: unos 30 euros la botella.

El danés tranquilo pero inquieto

El célebre enólogo es un danés tranquilo en las formas pero inquieto en su deseo de crear nuevas joyas. Eso le llevo hace unos años a hacer también queso y a hacerlo con la misma filosofía: poco, pero excelso. Con solo ocho vacas empezó elaborando 300 piezas al año. Y de nuevo a su manera: en tierra de queso de oveja, Sisseck produce quesos de leche de vaca.

Un fino en botella de Borgoña: Sisseck quiere que su vino no parezca un ‘sherry’

Lo último del «danés de Castilla» ha sido irse al sur para elaborar el vino español más famoso del mundo: el Jerez. En 2017, junto a su socio jerezano Carlos del Río, compró una pequeña bodega llena de criaderas y soleras del fino Camborio. La bodega la ha bautizado como San Francisco Javier, el nombre de la calle de Jerez donde muy discretamente se ubica.

El trabajo de estos tres años ha dado su fruto. Se llama Viña Corrales, cien por cien Palomino. Se trata de un fino (ni amontillado, ni oloroso, ni palo cortado) del que sólo ha sacado 500 botellas. Su precio es de 39 euros. Parker ya lo ha bebido, él o su hombre en España, y le ha dado 96 puntos. No está mal.

Muy fino, seco y, sorprendentemente, en botella de Borgoña. La elección del formato es muy premeditada. Sisseck no quiere que fuera de España (que es donde realmente lo venderá) su vino se vincule con un sherry. Y es que, por influencia británica, el prejucio en el extranjero es que un Jerez es un vino más o menos dulce.

Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es / [email protected] (CHEMA LIZARRALDE)

Publicado el: 2020-10-27 09:08:55
En la sección: 20MINUTOS.ES – Gastronomía

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