Menú Cerrar

Cali: Bombero sobreviviente de incendio cuenta su historia – Cali – Colombia

Cali: Bombero sobreviviente de incendio cuenta su historia - Cali - Colombia



– Padre, ¿por qué me haces esto si yo no he sido un hombre malo? ¿Por qué te vas a llevar a mis hijos así, de esta forma?

Reynel Blandón Ruiz se desvaneció. Lo último que recuerda del momento en el que esperaba que las llamas acabaran con su vida y la de su familia bajo la cama de su habitación es la angustia de no poder hacer nada por salvarlos.

Golpeaba su cabeza contra el suelo por la frustración y le recriminaba a Dios por escribir para sus pequeños hijos ese final tan cruel.

Pero el destino sería otro. Al sentir que lo tomaron por su pantaloneta reaccionó, eran los bomberos que llegaban para demostrarle que aún había esperanza para él y su familia.

(Tal vez le interese: El fantasma captado en video que ‘aterroriza’ a Mompox).

En la madrugada del 30 de marzo del 2017, Reynel se acostó sobre la 1:00 a. m. luego de mirar la repetición de un partido del equipo de sus amores, el Atlético Nacional.

En ese entonces vivía con su esposa, Leidy Tatiana Obando Gaviria, y sus dos hijos, Karen Mariana, de 2 años, y Miguel Ángel, de 4, en un pequeño apartamento en el barrio Ciudad Córdoba, en el suroriente de Cali.

Era una casa de tres pisos y ellos vivían en el primero. Tenía dos piezas, sala y cocina. En el antejardín, al frente de la entrada de su casa, Reynel había ubicado un negocio en el que vendía artículos para motos y también realizaba reparaciones pues cuenta con un amplio conocimiento de mecánica.

“Yo me acosté y me estaba quedando dormido –recuerda Reynel–. Alcancé a escuchar que desde afuera me gritaban: ‘¡Flaco, Flaco, se te está quemando la casa!’ Eran los vecinos, de inmediato salté de la cama”.

Le puede interesar: Así sobreviví al ataque de un tiburón gris cuando buceaba en Colombia

Al salir, todo estaba en llamas. Su primera reacción fue alejar dos motos y material inflamable del fuego, pero las llamas avanzaban con fuerza, crecían a un ritmo implacable y Reynel tomó la decisión de mejor sacar a su familia.

Intentó forzar el candado de la reja para salir, pero el hierro ardía y se lastimó la mano. Corrió hacia el apartamento de al lado, gritó, desesperado, por ayuda pero las llamas lo estaban alcanzando.

“Sentía que me ardían la espalda y las orejas –señala–. Entonces tomé la decisión de regresar al interior de la casa, en el camino me encontré con mi suegro que traía un colchón mojado, pero le grité que iba a cerrar la puerta, sin embargo recordé a mis hijos y seguí hacia la habitación”.

A casi cuatro años de aquella madrugada, Reynel todavía tiene que hacer una pausa.

Las lágrimas vuelven, el recuerdo se mantiene presente y el dolor de la imagen que aún sigue en su cabeza no le permiten continuar con el relato.

En la habitación, sentados en la cama, su esposa y sus dos hijos permanecían impávidos. Solo tosían por el humo.

Lea también: Así sobreviví a una caída de 600 metros en un parapente

Leidy solo se limitó a levantar su mirada y preguntarle si había podido abrir la puerta.

– No, no pude –de nuevo tiene que detener el relato por el nudo en su garganta–. No pude abrir la puerta.

Leidy apagó su mirada, como si comprendiera que no había salida. Reynel le pidió que le pasara a la niña y que ella tomara al niño para que se metieran debajo de la cama.

Antes de eso, decidieron mojar unas toallas con el agua de una pecera que tenían sobre su armario para que los niños se acostaran sobre ellas.

Silencio. Solo el ruido de las llamas y los quejidos de su suegro (James Reynel Obando) se sentían en la habitación. Hasta el perro, que era ciego, se metió debajo de la cama con la familia a esperar que las llamas los alcanzaran.

“Yo luego me di cuenta que de los golpes que le daba al suelo con mi cabeza me saqué sangre –explica Reynel–. Es que la frustración era horrible. Mis niños. Pero alcancé a escuchar a mi esposa que agradecía por la vida que habíamos tenido y se despedía tranquila, yo supongo que Dios la escuchó fue a ella y no a mí”.

Reynel en compañía de su familia.

Foto:

Cortesía: Reynel Blandón

Debajo de la cama, Reynel estaba ubicado de frente a la puerta, se había metido de último para recibir las llamas cuando entraran a la habitación, pero al final fue el Cuerpo de Bomberos de Cali el que logró entrar primero.

Tras reaccionar, Reynel solo recuerda un dolor intenso en su garganta y que le pedía a los bomberos una y otra vez que fueran por sus hijos.

Además: La increíble hazaña de buzo perdido en el mar y sus 3 días a la deriva

El llamado

A Reynel y sus dos pequeños los llevaron hasta el Hospital Valle del Lili, mientras que a su esposa y su suegro los remitieron a la Clínica Amiga. Su suegro se llevó la peor parte con quemaduras en tercer grado.

Su hijo sufrió quemaduras en el pie y la pequeña y Leidy, afectaciones en sus vías respiratorias por las quemaduras generadas al inhalar humo, y tuvieron que estar 15 días hospitalizados. 

Sobreviviente de incendio

Reynel asegura que realiza todas las actividades en el Cuerpo de Bomberos con mucho amor y disposición.

Foto:

Cortesía: Reynel Blandón

Reynel sufrió quemaduras en segundo grado en su espalda y su suegro tuvo lesiones en el pecho, el rostro y los brazos. Fue quien más tiempo permaneció en la Unidad de Cuidados Intensivos, tres meses en total.

En cuanto se recuperaron, Reynel decidió con su familia que debían ir a agradecerles a los 28 hombres del Cuerpo de Bomberos que les salvaron la vida.

“Mire que ni el perro murió –asevera, entre risas, Reynel–. Eso es porque hicieron un gran trabajo”.

Le recomendamos: Así sobreviví a brutal choque de avioneta en la selva amazónica

Para el 7 de agosto del 2017, Día del Bombero, le pidieron a Reynel ir a dar su testimonio durante el evento de entrega de la Medalla Cruz de Fuego a tres de los bomberos que participaron en su rescate.

“Hicimos muy buena amistad –señala Reynel–. Los invitamos a la casa para una torta y ellos siguieron muy pendientes de nosotros. Incluso ayudaron a recolectar algunas cosas para nosotros. Fue en ese momento que yo decidí convertirme en bombero”.

Cuando expresa lo que sintió ese día, asegura que él es un Bombero de Dios, pues nunca tuvo el sueño de convertirse en bombero, pero ahí, tras su discurso y el agradecimiento de sus hijos a los valerosos hombres que los salvaron de las llamas, decidió que también quería servir.

Entre pruebas, exámenes y demás, Reynel estuvo alrededor de 11 meses preparándose hasta que en diciembre del 2018 se graduó.

Desde su entrada al Cuerpo de Bomberos de Cali ha comandado móviles forestales y ha atendido diferentes eventos en zona rural. También ha estado presente en rescate de animales e incendios estructurales en la zona urbana.

“Tuve la oportunidad de estar en Providencia el año pasado cuando pasó lo del huracán –comenta–. Nosotros llegamos primero y ayudamos a la gente que había pasado hasta 18 horas metida en un baño. Yo sé lo que es perderlo todo, por eso me siento orgulloso de haber escogido hacer esto”.

Le puede interesar: Ascensor mortal: mujer cayó desde un décimo piso y así sobrevivió

El pasado 21 de enero, un incendio registrado en un local comercial del centro de Cali fue atendido por cinco máquinas del Cuerpo de Bomberos, entre ellos estaba Reynel.

Sobreviviente de incendio

Reynel durante su servicio en Providencia.

Foto:

Cortesía: Reynel Blandón

Asegura que cuando ingresó al edificio vio las llamas tan altas que por un momento revivió viejos temores, pero rápidamente se pudo poner en marcha para controlar el incendio. Sostiene que siempre se ha sentido protegido por el traje y así ha logrado mantener firme su idea de seguir como bombero.

“Yo eso no se lo deseo a nadie –asegura Reynel–. Uno en medio de un incendio, desprotegido, se siente como un ratón, usted sabe, que se ven acorralados y solo pueden chillar, eso es horrible. Mi esposa no puede tener luz amarilla en la casa, ella quedó con secuelas, ella ve una luz amarilla y se agita, piensa que es un incendio y mi niña durante un tiempo largo no hablaba. Es difícil”.

También: Me cayó una palmera cuando me bronceaba en San Andrés y así sobreviví

Un sueño

En la actualidad, Reynel y su familia viven en la estación de bomberos de El Saladito, sobre el kilómetro 13 de la vía al mar, a las afueras de Cali.

Ellos se encargan de vigilar la estación en la que se encuentra la móvil forestal y varios vehículos antiguos que cada tanto él ayuda a revisar gracias a sus conocimientos. En noviembre cumplirán un año de vivir en esta zona.

Sobre las causas del incendio que por poco acaba con su vida, Reynel solo sabe que, según las investigaciones, se trató de un corto circuito causado por una lavadora que se propagó rápidamente por los materiales de su taller.

Le puede interesar: Así sobreviví al ataque de un hipopótamo de Pablo Escobar

Pero poco habla sobre el tema, prefiere mantener vivo su sueño de crear una gran cadena de ayudas para la gente que, como él, lo han perdido todo en un incendio u otros hechos lamentables.

“Lo que yo he querido siempre es, como yo sé lo que es perder todo porque hasta los médicos recomiendan botar la ropa que queda ya que el humo puede generar enfermedades a largo plazo, es que la gente pueda contar con una gran cadena de ayuda –expresa–. Para mí eso sería bonito, porque conmigo pasó”.

Mientras espera cumplir ese sueño, Reynel se siente satisfecho con su labor que le ha permitido viajar en avión y hasta en barco. Asegura que lo único que quiere es seguir salvando vidas, así como en el 2017 lo hicieron con él y su familia.

Desde su nuevo hogar, Reynel escucha con una sonrisa a sus hijos que se le acercan y le manifiestan que también quieren ser bomberos.

“Ellos van a estudiar y a ser lo que quieran –señala–. Pero siempre les digo que sean bomberos, a ellos todo eso les gusta. Yo vivo muy contento con lo que hago porque cada cosa que hago, la hago con mucho amor”.

MIGUEL ÁNGEL ESPINOSA BORRERO
Redactor de EL TIEMPO
En Twitter: @Leugim40

Conozca más historias de sobrevivientes:

– ‘Me arrastró dos kilómetros un arroyo y terminé en el río Magdalena’

– Así sobreviví al impacto de un rayo que mató a mi cuñado

– El testimonio de una mujer lanzada de un noveno piso por su novio

– Así sobreviví a un tren que me pasó por encima cuando tenía ocho años

Fuente de TenemosNoticias.com: www.eltiempo.com /

Publicado el: 2021-03-09 01:45:54
En la sección: EL TIEMPO.COM – Colombia

Volver al inicio