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Familiares recurren a la prostitución para pagar tratamiento a pacientes de cáncer de mama

Familiares recurren a la prostitución para pagar tratamiento a pacientes de cáncer de mama

Cada año las historias están cargadas de más drama. El cáncer de mama, principal causa de muerte femenina en Carabobo, ha ocasionado que se tomen decisiones muy duras, como las de quienes se han prostituido para poder conseguir el dinero necesario y pagarle el tratamiento a sus madres.

Es una situación que Luisa Rodríguez Táriba, como presidenta de la Fundación de Lucha Contra el Cáncer de Mama en Carabobo, ha tenido que escuchar de las pacientes que acuden a la institución.

“La desesperación de familiares es extrema porque no tienen para comprar los medicamentos. Sé de historias de hijas que se han prostituido, otros que han migrado para poder mandarles las medicinas a sus familiares”.

Este año todo se complicó aún más con la COVID-19. En principio, por el aislamiento y confinamiento radical que se implementó desde marzo, las pacientes no podían acudir a los centros de salud a aplicarse sus tratamientos. Posteriormente, se sumó el problema de las fallas con el suministro de combustible.

“Las alternativas para movilizarse son muy reducidas, y si la mujer con la enfermedad logra hacerlo, se consigue con que el personal de la clínica no pudo llegar por el mismo problema de la gasolina”.

A esto se suma que las personas con cáncer de mama están afectadas por el desespero de no poder hacerse sus tratamientos; angustiadas porque no hay manera de cruzar la frontera e ir a comprar los medicamentos, porque no pueden ir a trabajar para producir y; poder comprar las medicinas.

Metástasis casi segura

Ante tantos problemas, Rodríguez Táriba no duda en afirmar que las condiciones están dadas para que muchas pacientes desarrollen metástasis.

Recordó que la falla de medicamentos se evidenció en 2015 cuando la crisis humanitaria compleja se intensificó. Quienes recibían tratamientos desde el ministerio y el IVSS comenzaron a sentir una fuerte intermitencia y en 2018 fue poco representativa la cantidad de los medicamentos que les daban.

“Esto conllevó a distintos escenarios, mujeres que debían hacerse cirugía y no pudieron, y otras que tuvieron que esperar de tres meses a un año para operarse”.

Además, cada vez es más difícil acceder a las pruebas diagnósticas. “El sector público cubre menos de 0,5% de las mamografías que se requieren, así que es obligatorio hacerlas en privado y tienen un costo promedio de 50 dólares a las que más de 96% de no tiene acceso porque cobra menos de dos dólares al mes que es el equivalente al salario mínimo nacional”.

El cáncer no está en cuarentena

Durante lo que va de 2020, pese a la emergencia por la COVID-19, Funcamama ha atendido a 798 mujeres con cáncer en distintas etapas, “que acuden a nuestros servicios al no tener acceso en el sector privado en Carabobo por falta de recursos”.

Rodríguez Táriba aseguró que en Venezuela no hay un registro controlado sobre condiciones de salud, “y si lo hubiese no es compartido de forma pública, lo que hemos hecho en estos 18 años es tener nuestra propia data, es así como en Venezuela de cada 10 mujeres una desarrolla cáncer de mama, ocho fallecen diariamente por diagnóstico tardío y falta de acceso a tratamientos, siendo el cáncer de mama el más frecuente y el que más engrosa estadísticas de mortalidad en el país”.

Fuente de TenemosNoticias.com: www.caraotadigital.net / Dayrí Blanco

Publicado el: 2020-10-19 19:19:27
En la sección: Nacionales – Noticias de Venezuela y el Mundo – Caraota Digital


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