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El hostigamiento que vivió una proteccionista de animales tras rescatar a una perra en Falcón

El hostigamiento que vivió una proteccionista de animales tras rescatar a una perra en Falcón

  • Geiser Pinto, médico cirujano y rescatista de animales, recogió a una canina que se encontraba enferma en la calle. Sin embargo, días después del rescate comenzó un asedio en su contra a través de WhatsApp. La catalogaron de secuestradora debido a denuncias de los supuestos dueños

Como una pesadilla catalogó la venezolana Geiser Pinto, médico cirujano y rescatista de animales independiente, la situación que atravesó luego de recoger a una perrita que se encontraba anémica y con lesiones en una calle de Paraguaná, en el estado Falcón.

Luego de rescatar a la canina, la doctora fue hostigada y asediada por varias personas que la catalogaron de secuestradora. Los supuestos dueños aseguraban que Pinto se la había robado.

La proteccionista relató que el rescate no fue planificado. Indicó que el 27 de octubre de 2020 vio a Rubia, nombre que le puso a la perrita, cuando estaba realizando unas compras junto a su novio. La encontró caminando inestable, se veía muy débil, con las encías pálidas, las patas inflamadas, con algunas úlceras y llena de muchas garrapatas y pulgas. 

“Paraguaná se caracteriza por el Sol y el calor, ese día era demasiado caluroso. Yo iba con mi novio en el carro, íbamos saliendo de comprar la perrarina para el resto de mis niños (los perros y gatos que tiene en su casa) cuando la vimos. Estaba bastante mal”, explicó para El Diario.

Pensó que si la dejaba no le quedaría mucho tiempo de vida por las condiciones en las que estaba, así que junto a su novio decidieron rescatarla para curarla y luego posiblemente darla en adopción.

Detalló que su novio la cubrió con un suéter e improvisaron un bozal para poder agarrarla de forma segura.

Fotos: Geiser Pinto

Proceso de tratamiento

Comentó que aunque no tiene un refugio, utilizó las instalaciones de su casa, pues cuenta con un patio en donde los perros pueden correr y jugar. Agregó que ella tiene 12 perros y cinco gatos, a los que cariñosamente llama sus niños.

“La traje a la casa y la bañe inmediatamente para proceder a quitarle todas las garrapatas y pulgas que la estaban molestando mucho. Le escribí a un veterinario de confianza y le comenté el caso; le describí las condiciones en las que estaba la perrita y me dio una serie de instrucciones para su recuperación”, contó la doctora.

Añadió que el costo de la cita del veterinario y los exámenes de laboratorio fueron cubiertos por una donación. Los análisis de sangre arrojaron que Rubia tenía una anemia bastante fuerte. Por ello, comenzaron a tratarla con diuréticos porque también estaba acumulando líquido.

Pinto señaló que Rubia era muy temerosa, no estaba acostumbrada al contacto físico ni a la atención y siempre tenía la cola entre las patas. Puntualizó que la manada (sus perros) la ayuda a desenvolverse más ya  tener más confianza.

Foto cortesía

“Fue muy bonito verla sanar de sus heridas físicas y ver cómo progresaba con respecto a sus valores hematológicos. Fue bastante alentador, no me arrepiento para nada del trabajo que venía haciendo con ella”, indicó.

Relató que Rubia progresó de forma satisfactoria, que sus heridas sanaron y cicatrizaron rápidamente; sin embargo, agregó que subir la hemoglobina de la perrita fue bastante difícil por la anemia que presentaba.

“Le di muchos suplementos vitamínicos, proteína, carne, patas de pollo, remolacha y otros medicamentos para la anemia. La hemoglobina al fin le subió a 12. Nos causó demasiada alegría”, enfatizó.

La rescatista detalló que la perra se repuso bastante de peso con los días de tratamiento, buena alimentación y atención, además se acostumbró más al tacto. 

“Nunca la habíamos escuchado ladrar hasta que un día estaba junto a la manada, ellos estaban ladrando a la personas que pasaban por la calle y escuchamos el ladrido. Toda mi familia se contentó de escucharla”, comentó.

El comienzo de los problemas de la rescatista de animales

Pinto sostuvo que 16 días después del rescate, aparecieron los supuestos dueños para reclamar a la perra. Detalló que habló con la mujer de forma muy educada; sin embargo, su esposo la llamó luego y empezó a insultarla.

“Dijo que soy una ladrona y que si yo me robo a cuanto perro veo en la calle; que dónde estaba la perra y qué le había hecho. Yo corté la llamada”, precisó.

Pinto detalló que luego ellos agregaron a una tercera persona en la situación, un hombre muy conocido en la zona, quien comenzó una campaña de difamación en su contra a través de unos grupos de WhatsApp denominados “Elite”. Allí difundió la dirección de su casa, razón por la cual desconocidos se acercaron.

“En el chat el señor, que es administrador de los grupos, hablaba sobre la situación y me catalogaba como ladrona y secuestradora, que mantenía a la perrita con bozal en la casa, amarrada, que no le daba comida”, manifestó.

Comentó que luego llegaron a su casa con efectivos de la policía mientras ella estaba en el trabajo. Su mamá estaba sola con su abuelo, quien es ciego e hipertenso. 

No me parecía justo que esas personas me atacaran cuando yo fui quien rescato a Rubia. En las condiciones en las que estaba no hubiera sobrevivido”, dijo la rescatista de animales.

Pinto sufre de una enfermedad autoinmune denominada psoriasis y a raíz del problema las lesiones empeoraron en todo su cuerpo.

Aumento de la persecución 

La médico relató que ellos la estaban obligando a que regresara a la perra; sin embargo, enfatiza que ella no la tomó de ninguna casa sino de la calle, sin collar de identificación y desnutrida. 

“Eso me hace dudar de la legitimidad de las personas que dicen ser los dueños”, indicó.

Puntualizó que la pareja que pide el regreso de la perrita son dueños de un popular comercio de la zona y son bastante conocidos por los habitantes. Debido a eso, se cuestiona el hecho de que Rubia estuviera en tales condiciones.

“Ellos alegan que supuestamente estaba en tratamiento y que ese día le habían hecho un baño químico y la soltaron afuera para que se le cayeran las garrapatas No obstante, la perra no tenía indicios de haber recibido el supuesto tratamiento”, aseveró la rescatista de animales.

Además, sostuvo que le comentaron que las cámaras de seguridad mostraron que se había robado a la perra, que supuestamente estaba custodiada por un vigilante. Esto lo cataloga como una mentira debido a que ese día no había nadie en la calle. 

Denuncias sin procesar

“Me dirigí a la fiscalía para realizar la denuncia y me dijeron que me iban a ayudar. Fui hasta la ciudad de Coro a reunirme con la Coordinadora de Misión Nevado, me dijo que sí era un caso de maltrato y yo confié en que me iban a ayudar y que se iba a hacer justicia por Rubia”, relata.

Sin embargo, la rescatista señaló que hasta la fecha no ha recibido respuesta a la denuncia. La fiscalía le indicó que no habían dado con el paradero del hombre que la estaba difamando y que el número que dio de él era incorrecto.

“Eso era mentira porque lo he visto caminando por las calles debido a que vive cerca”, enfatizó.

Pinto relató que fueron a su casa en reiteradas oportunidades con órdenes falsas de entrega de la perrita, se acercaron fiscales y coordinadores de la Misión Nevado. 

Dijo que sin ninguna orden legal se metieron a su casa y revisaron todo, que los funcionarios tomaron fotos de palos y de otros objetos para decir que ella maltrata a los animales.

Agregó que su papá había grabado todo para tener pruebas también de lo que estaba sucediendo. 

“En otra oportunidad llegaron con otra comisión para que entregara a Rubia porque no era mía y que tenían el certificado de propiedad de los dueños y de compra, pero siendo una perra mestiza eso es muy improbable”, puntualizó.

Comentó que Misión Nevado debería estar a favor de los proteccionistas independientes, debido a que son ellos quienes brindan el apoyo de hospedaje y logística para la realización de las jornadas de ayuda.

La separación de Rubia

El 30 de marzo de 2021, una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) se acercó con una supuesta orden y le quitaron a Rubia, comentó Pinto con voz afligida.

“Yo me rehuse y les supliqué que por favor no me la quitaran, pero me amenazaron. Dijeron que me iban a llevar detenida a mi y a mi mamá si yo no entregaba a la perrita”, relató.

En el video publicado por la página en Facebook PHD Animal Lover se ve el momento en que la médico Geiser Pinto pedía con lágrimas que no se llevaran a la canina; mientras que la mamá decía que los oficiales se habían quedado con el candado del portón.

Relató que ella les dijo que no tenían pruebas de que la había robado. Enfatizó que ella fue quien la rescató. 

“Me dijeron que tenía una denuncia por hurto. ¿Y mi denuncia por asedio y maltrato animal que no quisieron tomar?”, cuestionó.

La rescatista sostuvo que en estos momentos no le importa lo que dijeron de ella, sino el bienestar de Rubia, que regresó con quienes la tenían en pésimas condiciones, aunque le dijeron que supuestamente estaba bajo la custodia de Misión Nevado.

Ese día me quitaron mi celular y no me lo querían devolver. Me amenazaron, dijeron que me iban a decomisar a mis otros perritos y gatos. Fue una experiencia demasiado horrible”.

El apoyo de colegas y familiares

Pinto comentó que fue una situación bastante fuerte que no solo la afectó a ella, sino también sus familiares, además de que afectó la seguridad de Rubia.

Agregó que a pesar de todo recibió mucho apoyo de sus compañeros proteccionistas, quienes la defendieron en múltiples ocasiones cuando se propagaron los malos comentarios en los grupos de WhatsApp.

“Mi familia ha sido mi pilar, mi mamá me ayuda en todo, somos un gran equipo”, indicó.

Puntualizó que seguirá luchando y haciendo todo lo que esté a su alcance, debido a que no se trata de capricho, sino que quiere alcanzar el bienestar de Rubia.

Foto: Geiser Pinto

Inicio como rescatista

Geiser Pinto es egresada de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda y actualmente trabaja como médico ocupacional.

Relató que desde muy pequeña siempre estuvo rodeada de animales, de allí su vocación como rescatista.

“Tengo aproximadamente cinco años en esta labor de forma voluntaria y particular, no pertenezco a ninguna fundación u organización registrada, tampoco recibo beneficio del Estado, sino la colaboración de las personas que tienen empatía por este tipo de acciones”, agregó.

Detalló que inició dando hogar temporal a una rescatada de una amiga que sí tiene una fundación. Contó que era una perrita atropellada que se llamaba Princesa y que como no tenían donde tenerla y no podía mover sus patas traseras, la llevó a su casa.

“Fue muy grata la experiencia, porque aunque solo era alojamiento, tenerla requirió atención, curas y cumplir tratamientos, cuestión que sé realizar debido a mi profesión”, precisó.

Añadió que lamentablemente era una perrita que por haber estado en condiciones de calle no tuvo un buen final y le tocó tomar la decisión de ayudarla a no sufrir más. Estaba pasando por mucho dolor y no mejoraba a pesar de todos los esfuerzos.

Indicó que desde ese momento empezó a tener más curiosidad sobre cómo se hacían los rescastes y preguntó a otros proteccionistas de animales.

“De esa forma comencé a rescatar no solo perros y gatos en condición de calle, sino a cualquier animal que se encuentren mal de salud. Inmediatamente los llevaba a su control veterinario”, señaló.

La rescatista sostuvo que el caso de Rubia ha sido uno de los más traumáticos pero a la vez alentador, debido a que a pesar de cinco meses de hostigamientos, pudo ver las mejoras de la perrita.

Concluyó que como proteccionista se ha comprometido a ser la voz de los que no tienen, debido a que los animales padecen y lamentablemente no tienen cómo decir todo lo que sufren.

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Fuente de TenemosNoticias.com: eldiario.com

Publicado el: 2021-04-17 19:36:47
En la sección: Venezuela | El Diario

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