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“Hola, soy María” utiliza nuevos nombres para seguir estafando con dólares

“Hola, soy María” utiliza nuevos nombres para seguir estafando con dólares

  • Expertos recomiendan denunciar los intentos de fraude inmediatamente al Cicpc y no realizar transacciones sin estar seguro de la identidad de la persona con la que negocian

Cada vez es más común observar denuncias de intentos de estafa en las redes sociales. Algunos de los comentarios hacen un llamado de atención a los ciudadanos mientras que otros hacen de la situación un chiste.

Mensajes como “Hola, es María, Ana, Juan, Pedro” o cualquier otro nombre común llegan al WhatsApp o mensajes de texto de las posibles víctimas con la excusa de que “cambió de número de teléfono”. 

Javier Mayorca, periodista especializado en criminología, resaltó en una entrevista previa con El Diario la importancia de denunciar estos hechos ante el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), ya que esto deja constancia de que el hecho ocurrió. 

La denuncia es la única constancia que te permite posteriormente reclamar si no se ha hecho nada. La denuncia activa los procesos por parte de los cuerpos de investigación, en este caso el Cicpc. De hecho, para los policías si no hay denuncia es como si el delito no existiera”, explicó Mayorca.

En julio del 2020, Douglas Rico, director del Cicpc, advirtió a la ciudadanía sobre este tipo de estafas. Sin embargo, todavía siguen ocurriendo estos intentos de fraude. 

El funcionario pidió a los venezolanos reportar a las autoridades inmediatamente si reciben un mensaje de alguna persona que diga que cambió de número y ofrezca dólares. 

Recientemente Rico informó sobre la captura de un ciudadano que prestaba su cuenta bancaria para recibir dinero proveniente de estafas digitales. El hombre habría obtenido 256.000.000 de bolívares por ventas fraudulentas de dólares. 

Usurpación de identidad

Aunque estos intentos de estafas aleatorias son comunes, todavía hay quienes recurren a suplantar la identidad de otros para cometer más delitos. 

Lucía Ortega* recibió el pasado 19 de noviembre un mensaje en su whatsapp que decía “Hola, amiga, soy Ernesto este es mi nuevo número”. En la descripción del contacto aparecía el nombre de quien fue su vecino por varios años, además de una foto con su hijo mayor. 

En ese momento Lucía no le dio mayor importancia al mensaje, pues estaba atendiendo a su mamá recién operada en el Hospital Vargas de Caracas. Cuando finalmente respondió los mensajes, el supuesto amigo le manifestó que necesitaba su ayuda para cambiar dólares. 

A ella le sorprendió su solicitud, pues durante todos sus años de amistad nunca le pidió un favor de tal magnitud. Lucía no podía ser la compradora, pues casi todos sus ingresos y ahorros los gastó en los materiales para operar a su mamá. 

Le dije que le iba a pasar su número a otro vecino que a veces compra dólares para ver si podía ayudarlo”, aseguró Lucía en entrevista para El Diario.

Ramón Velazquez*, vecino de Lucía, recibió el mensaje de “Ernesto”, quien le pedía ayuda para vender 800 dólares por la plataforma Zelle. Sin embargo, durante toda la conversación insistió en que necesitaba la transferencia en bolívares por adelantado. 

Ante lo delicado de su petición, Ramón insistió en llamarlo para conversar bien sobre la transacción. “Ernesto” siempre se excusó con que estaba en la calle o no tenía luz. 

El esclarecimiento 

A la mañana siguiente, aproximadamente a las 6:00 am, Lucía recibió un nuevo mensaje que decía “Amiga, avisame cómo vamos a hacer con lo de los dólares”. 

Era muy temprano y ese ‘amiga’ me dejó pensando. Ernesto nunca me dice amiga siempre me llama ‘veci’ y pensé que no podía ser él realmente”, expresó Lucía.

En ese momento comenzó a llamar a todos sus conocidos para confirmar la identidad de quien le escribió. Nadie le dio una respuesta y las llamadas al celular de su esposa no caían. De inmediato revisó el viejo contacto de Ernesto y encontró una imagen que alertaba “No he cambiado de número de teléfono”. 

“Ya denuncié este número al Cicpc”, dijo Lucía en una nota de voz y a los dos minutos fue bloqueada por el estafador. 

Inmediatamente llamó a su vecino y le pidió que “ni se le ocurriera” transferir, porque estaba segura de que se trataba de una estafa. 

Luego de insistir por horas, Lucía logró comunicarse con el verdadero Ernesto y le pasó el teléfono a su vecino, quien le explicó todo lo sucedido en esos dos días.

Ernesto fue víctima de un robo en el año 2019. En ese momento le quitaron el celular y casi de inmediato sustrajeron todos sus contactos. Aquella vez también intentaron estafar a varios de sus conocidos.

De acuerdo con el afectado, luego de que el equipo viejo fue reportado, dejaron de enviar mensajes con su nombre, pero ahora volvieron a utilizar su identidad para cometer delitos. 

Aún me da pena porque yo estaba pasando por un mal momento y caí en su truco”, admitió Lucía.

La posibilidad de ser víctima de estafas digitales sigue latente en Venezuela. La denuncia y visibilización de los delitos son herramientas para evitar que más personas sean víctimas de fraudes y mantener la presión para que los culpables rindan cuentas ante las autoridades. 

*Algunos nombres en este trabajo fueron cambiados para proteger la identidad de los afectados. 

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Fuente de TenemosNoticias.com: eldiario.com

Publicado el: 2020-12-01 14:13:59
En la sección: Venezuela | El Diario

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