Tenemos Noticias de Venezuela y el Mundo

Sucesos

Crónica: El hampa aterró a los pasajeros de aquel bus de la Ruta 20

Por:

elsoldeoriente

34

Publicado: 22 de marzo, 2019 — 16:21 p.m. (hace 1 mes)



El sudor que corría por el rostro de Adrián Marín, mostraba su cansancio. Había recorrido todos los comercios del conocido Mercado Viejo, de Maturín, buscando precios accesibles, pues ese día el último de sus cuatro hijos cumplía dos años de edad y él quería hacerle una fiesta “sencilla”.

Acompañado de Yoleidys, su mujer, logró comprar algunas golosinas: galletas, pepitos y chupetas, además de los ingredientes para la realización de la torta.

Eran alrededor de las 12 del mediodía, una “hora pico” que para los maturineses es sinónimo de desesperación.

Adrián, tenía que abordar un autobús de la Ruta 20, placa azul, que lo llevaría hasta su casa ubicada en la urbanización “Antonio José de Sucre”, en Parare, o en su defecto, tomar una “perrera” que en la mayoría de los casos es la salvación de todos los que allí residen.

El hombre y su mujer caminaron parte de la avenida Bolívar. Se dirigían hasta la plaza “El Balancín”, donde funge una parada que también va hacia esa zona.

Cuando caminaban por la plaza “Rómulo Gallegos”, se estacionaron en un puesto ambulante. Ahí, cancelaron un vaso con agua y compraron dos naranjas para calmar su sed.

Más adelante, exactamente en la avenida Miranda, se consiguieron con su compadre Esteban y su pareja Mireya. Se saludaron, conversaron por casi cinco minutos y quedaron en verse a las 5 de la tarde para cantarle el cumpleaños a Raniel.

“Lleva una botellita”, alcanzó decirle Adrián al padrino de su hijo.

Al llegar a la parada, tuvieron que soportar el inclemente sol y una cola interminable. Después de más de 40 minutos llegó un autobús de la Ruta 20. El colector anunciaba que el pasaje era de Bs. 200 y que tenían que cancelarlo antes de subir.

Adrián y Yoleidys abordaron la unidad, pero no contaron con la suerte de tomar asiento. El bus iba “full” y, a pesar de que no entraba “un alma” más, en la parada del popular McDonald´s, subieron al menos seis usuarios más, cuando solo uno había descendido.

Entre esas seis personas, se encontraban dos jóvenes que no pasaron desapercibidos.

“Vestían con ropa agradable. Uno de ellos tenía un bolsito tricolor de los que entrega el Gobierno y el otro visiblemente se le apreciaba una cicatríz en el lado izquierdo de su rostro, que parecía ser una cortada con un arma blanca”, contó uno de los pasajeros.

EL HECHO

En un hotel ubicado al lado de un Centro Comercial, en la vía el sur, bajaron varios usuarios, quedando la unidad más despejada cuando descendieron otros más en el sector La Chicharronera. Fue ahí cuando Adrián y Yoleidys pudieron sentarse después de aquellos 25 minutos de viaje.

Pero ellos no descansaron. Una vez que el autobús pasó la estación de servicio, antes de llegar a la urbanización “Puertas del Sur”, los dos sujetos sacaron a relucir un arma de fuego. Uno de ellos apuntó en la cabeza al chofer, amenazando a los pasajeros que lo mataría si no entregaban sus pertenencias. El otro pedía las cosas de valor a los usuarios y les ordenaba que las metieran en el bolso que llevaba con él.

A pesar que Adrián les manifestó al dúo hamponil que lo que cargaba era para celebrar el cumpleaños de su hijo, a los maleantes no les importó y se las quitaron. Solo los caramelos quedaron en una de las bolsas de Yoleidys.

Después de cumplir con su objetivo, la pareja delictiva se bajó del vehículo “como si nada” y tomaron camino hacia una invasión, donde a lo lejos se percibe la construcción de casa de madera y zinc.

El conductor siguió su camino, estacionándose en otro Centro Comercial para pasar el susto.

Más allá de los minutos de terror que padecieron, Adrián y Yoleidys mostraban impotencia y rabia. No se imaginaban la carita de tristeza de Raniel que los esperaba en casa para iniciar los preparativos de su cumpleaños.

“¿Ahora qué vamos a hacer?”, “¿qué le vamos a decir al niño?”, se preguntaban los padres molestos, quienes por culpa de dos jóvenes carentes de valores, no pudieron festejarle los dos años a su hijo.

Redacción: Jhonnet Martínez

¿Qué te pareció el artículo?

¡Qué divertido!
0
¡Waaaooo!
0
¡Me molesta!
0
¡Me encanta!
0
Qué Aburrido...
0
Qué mal...
0
¡Qué Cagada!
0