Tenemos Noticias de Venezuela y el Mundo

Regionales

El último trencito: Un extinto paseo para regresar a casa

Por:

noticiaaldia

54

Publicado: 10 de febrero, 2019 — 20:12 p.m. (hace más de 1 semana)



Durante unos años fue la alternativa de transporte para quienes comenzaban a sufrir la crisis vehicular en la ciudad, hoy siguen en sus labores de diversión infantil

Los “trencitos” desde siempre han sido utilizados con la intención de recrear un poco lo que era el tranvía de Maracaibo en otrora, su función es trasladar a los más pequeños en recorridos sencillos en las barriadas y algunos eran contratados para pasearse por trechos más largos de la ciudad.

Presencia de un déficit de transporte

En el año 2013 se comenzaba a agudizar la problemática del transporte público en Maracaibo, choferes de carros por puesto hacían sus últimos viajes por los altos costos y escasez de repuestos, las líneas de vehículos comenzaban a disminuir y algunas a desaparecer. Los autobuses -como en la actualidad- también se alejaban de las rutas, no quedaba casi nada; las chirrincheras aún no conocían la zona urbana, pues aún permanecían como el transporte a caseríos.

A las 8 de la mañana las paradas de la ciudad estaban al tope, el desespero por llegar al trabajo las colmaba y a partir de las 5 de la tarde, cuando la mayoría de los maracaiberos salían de sus trabajos, el escenario se tornaba similar. Todos estaban en la calle a la espera de un carrito, de un autobús o de un trencito, pues a estos últimos la situación los invitó a cubrir en un porcentaje el déficit de transporte de la localidad.

Los trenes de una ciudad

Las líneas de 18 de Octubre, Bella Vista, Milagro y La Limpia eran las escogidas por los trenes, en su andar solo 36 personas, de las cientos que esperaban en las paradas, tenían la oportunidad de montarse, no había otra oportunidad, era eso o esperar que las horas plegaran de oscuridad el lugar.

Al menos 20 trencitos recorrían las rutas, desde las 4 de la tarde comenzaba la jornada que se desprendía desde las ultimas paradas hasta desembocar en el Centro de Maracaibo, 10 bolívares costaba la última vez un pasaje, hasta que las autoridades de Maracaibo prohibieron su permanencia en las calles con otro fin que no fuese el de transporte privado.



“Imtcuma no deja, no lo permite, porque dicen que no es un carro apto para estar en el tráfico, tomando en cuenta que aquí van sentados, nadie va apretado, nadie va parado, incluso con su música todo tranquilo, pero esa fue decisión y uno se la respeta (…) A veces el pasajero era medio fuerte, porque nosotros tenemos un estipulado de tres personas por asiento y a veces ellos se querían montar cuatro, y cinco, otras veces no querían, pero se hacia el trabajo (…) yo trabajé hasta el año antepasado”, dijo a Noticia al Día Wendy Parra montaba sobre el tren que conduce.

Parra precisó que hasta una asociación de trenes tenían y que de los 26 existentes ya solo han quedado cinco, de los cuales tres son los que siguen trabajando, pero en paseos para niños.

El recuerdo de un pasajero

Anderson Zuleta, recuerda efusivamente las veces que prefirió abandonar la posibilidad de montarse en la parte posterior de una camioneta o de ir guindando y a la intemperie de un autobús en los que no cabía un alma más.  Sabía que en no menos de 30 minutos el trencito del 18 de Octubre se regresaría en 5 de Julio, allí, a escasos metros y en compañía de personas que le doblaban la edad, esperaba el trencito, con el fin de poder regresar a su casa.

“A veces se metían en la vía los buses de Ziruma recogiendo pasajeros, esa ruta se acabó, ni más pasó uno, y en 5 de Julio eso se ponía lleno de gente. El trencito venía daba la vuelta y listo nos montábamos los que éramos (…) era una forma divertida de olvidarse por un momento del desastre, no pasabas calor y uno hasta se hacía a la idea de que era un viaje turístico en medio del caos (…) De niño me monté varías veces por la casa en los que daban paseos, luego, ya de grande, me tocó usarlo para regresar de la clínica en la que trabajaba, sí, para muchos fue una salvación”, dijo Zuleta.

Los trencitos en su momento no fueron catalogados como la solución al déficit de transporte, pero sí como una alternativa que brindaba una oportunidad de poder retornar a casa sin tener que hacer largas caminatas como las que han asegurado los pasajeros que en la actualidad deben hacer, todo esto mientras sobreviven a una crisis económica, la negativa de los choferes -que aun laboran en la ciudad- de aceptar billetes de 2, 5 y 10 bolívares y la indecisión de esperar o no por un transporte que tal vez siga de largo por las paradas.

Luis Fernando Herrera

Noticia al Día

¿Qué te pareció el artículo?

¡Qué divertido!
0
¡Waaaooo!
0
¡Me molesta!
0
¡Me encanta!
0
Qué Aburrido...
0
Qué mal...
0
¡Qué Cagada!
0