Entretenimiento

5 Historias sobre cómo la inseguridad en Jalisco cambió la vida a los jóvenes

Por:

buzzfeed

59

Publicado: 22 de mayo, 2018 — 19:26 p.m. (hace más de 5 meses)

Los robos, la violencia, las desapariciones y los narcobloqueos han obligado a la gente a vivir de otra manera.

Este lunes, un comando atacó a un exfiscal de Jalisco en la ciudad de Guadalajara, cerca de la zona de Chapultepec.

La noticia se viralizó en cuestión de minutos y obligó a muchas personas a cambiar sus rutas habituales para evitar quedar atrapadas en una balacera.

Esta no es la primera vez que algo así sucede en el estado. En 2015, un helicóptero de ejército fue derribado por presuntos sicarios y se desató una ola bloqueos carreteros en la entidad.

El año 2017 cerró con una cifra histórica de homicidios en Jalisco, pues se registraron mil 369. En ese mismo año, pasó del octavo al tercer lugar en violencia contra las mujeres.

Por si fuera poco, la Fiscalía del estado dijo hace unas semanas que los cuerpos de tres estudiantes desaparecidos en Tonalá habrían sido disueltos en ácido.

Estos hechos han obligado a los jóvenes cambiar sus hábitos. A moverse por otras rutas, a no visitar ciertas calles, a observar a la gente a su alrededor. Han aprendido a identificar conductas, automóviles, señales de que algo no está bien.

En la encuesta nacional de seguridad púbica urbana, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indica que la percepción social sobre inseguridad pública en Guadalajara aumentó en 12 puntos en un año, del 60% (marzo 2017) al 72% (marzo 2018).

Ellos han aprendido a vivir con miedo.

Estas las historias de cinco de ellos.

Sayuri Sánchez, 24 años.



Sayuri Sánchez

"Me niego a pensar que sea una opción el estar en casa o el encerrarme y dejar de tener presencia dentro de las actividades culturales de la ciudad. Más de cinco de mis amigas cargan gas pimienta porque ya no se sienten seguras, yo me he negado a ello porque no creo que la violencia tenga que ser respondida con violencia.

Después de los ataques de ayer, mis medidas de seguridad son pensar en comunidad: con la gente con la que trabajo decirles a dónde voy, con quién estoy y no hacer acciones aisladas en las que nadie sepa dónde estás.

Hace más de un año y medio fui asaltada un viernes en la noche, justo afuera de mi casa. Iba llegando y una bola de motociclistas se acercó contra mí, uno de ellos me golpeó brutalmente y me quitaron mi mochila.

A partir de esto, todos los días vivimos dentro una histeria en mi familia. Todos los días desde aquella ocasión tengo que reportarme con mi mamá en la mañana o en la tarde siempre que salga del trabajo.

Desde hace un año hay calles del centro de la ciudad que ya no procuro, Avenida de la Paz, por ejemplo, ni de loca paso por ahí. Procuro no andar en bicicleta después de las 10:00 de la noche.

Todas las noches antes de dormir atranco todas las puertas, pongo barras de metal en las ventanas y tengo un palo a lado de mi cama".

Mayra Vargas, 23 años.



Mayra Vargas

"Radicar en un municipio como Autlán, que se encuentra a tres horas de Guadalajara, es una condición difícil y muy distinta. La Sierra de Amula y la costa sur del estado son considerados lugares estratégicos donde opera el crimen organizado en aparente calma.

Esta situación hace que constantemente estemos atentos. Debes prestar atención a cada detalle de cada lugar donde vas, observar a la gente, los coches, las actitudes, con el objetivo de tratar de detectar que algo no está bien.

El 1 de mayo de 2015 hubo cuatro enfrentamientos armados y 39 bloqueos carreteros. Estas situaciones paralizaron la vida de muchísimas familias e impactaron de manera directa en la cotidianidad de las personas.

Ante ello, procuro ya no salir tan tarde de mi casa, procuro estar acompañada, aviso a mi mamá donde estoy. Me parece que es un pánico constante, no sólo para mí sino para muchísimas personas con las que he podido hablar.

Existe el temor de que lo ocurrido ayer en Guadalajara. No vamos a tomar nada, nada a la ligera".

Lucía Valencia, 26 años.



Lucía Valencia

"Un cambio que la violencia ha generado en mí es mi relación con el celular. Me he vuelto muy aprehensiva cuando la gente no me contesta o mis papás. Ya me ha pasado varias veces que papás de mis amigos me llaman porque no le contestan. Entre amigos también se han organizado para buscar a alguien que no contesta.

No deberíamos estar en esta necesidad de estar en contacto todo el tiempo para estar seguros de que todos están bien.

Ayer, durante los ataques, estaba en una asamblea universitaria que se generó después de la desaparición de los tres estudiantes. Mi plan era irme temprano para irme a un evento en el Parque Rojo de un memorial a los feminicidios.

Pero cuando vi la nota, ya no me animé a ir yo sola porque el Parque Roja está muy cerca de Chapultepec. Para regresar a mi casa, el camino más lógico era pasando por Chapultepec pero me dijeron que las calles estaban cerradas y terminé pidiendo un Uber, vi que varias rutas de camión habían dejado de circular".

Monserrat Casillas, 28 años.



Monserrat Casillas

"A raíz de eso reviso en las redes sociales si no hay algo nuevo o el desmadre que esté pasando. En caso de que sí haya algo, reviso dónde para saber si cambio mi ruta.

Pregunto en mis grupos de WhatsApp si están todos bien, sobre todo a mis amigos que están cerca de dónde fueron los acontecimientos. Si veo patrullas o ambulancias prefiero ceder el paso, no estorbar".

Cristian Rodríguez, 24 años.



Cristian Rodríguez

"No me es posible cambiar de rutas de camión, siempre utilizo las mismas, pero personalmente me siento más seguro cuando es de día. También me siento más seguro en el tren ligero con respecto al miedo a una balacera.

En las noches tengo un traslado corto, pero la verdad es que sí prefiero utilizar el camión porque a pesar de que tengo que caminar unos dos kilómetros más o menos, tengo el temor de que me asalten.

Es sumamente común ser asaltado a mano armada en Guadalajara. Como medidas de seguridad lo que he hecho es guardar mis tarjetas en alguna otra parte de mi mochila o de mis pertenencias, siempre traigo la tarjeta en otro lado que no sea mi tarjeta; porto un celular pequeñito en caso de cualquier robo entregarlo junto con mi cartera que no lleva ninguna tarjeta.

Siento más inseguridad en Guadalajara que en otras ciudades cercanas".

¿Qué te pareció el artículo?

¡Qué divertido!
0
¡Waaaooo!
0
¡Me molesta!
0
¡Me encanta!
0
Qué Aburrido...
0
Qué mal...
0
¡Qué Cagada!
0