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A un año de la gestión de Lacava no hay reguetón, bailes, ni un mejor Carabobo

Por:

caraotadigital

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Publicado: 15 de octubre, 2018 — 20:50 p.m. (hace más de 4 semanas)



Fotos referenciales

A Rafael Lacava no se le ha visto bailando reguetón otra vez. Tampoco regala franelas vinotinto con el número 10 y su apellido en la espalda. Todo eso se acabó al ganar la gobernación de Carabobo hace un año, cuando prometió cambiar la entidad donde sus habitantes viven en medio de crisis que se han agudizado, mientras solo leen respuestas del mandatario en sus redes sociales, en su tono de irreverencia particular.

Insultos y groserías son repetitivas en sus cuentas de Twitter e Instagram. Basta con pasearse por los comentarios de sus publicaciones para verlos. Es así cómo se ha dedicado a marcar un estilo en su discurso, entre discusiones frontales con las autoridades de la Universidad de Carabobo, dirigentes estudiantiles, líderes políticos, e incluso, representantes de instituciones del Gobierno del que es parte.



Su enfrentamiento con Hidrocentro es conocido. El 14 de noviembre de 2017, a menos de un mes como gobernador, expresó que la crisis del agua era como una penitencia para él, que lo perseguía desde su gestión como alcalde de Puerto Cabello. Las siguientes semanas fueron de fuertes señalamientos en contra de la estatal.

Nada de eso funcionó, las severas fallas en el suministro del servicio persisten, pese a que desde agosto de este año, el presidente de Hidrocentro es Jesús Meza, quien era el secretario de infraestructura de Lacava, con lo que las excusas tuvieron que terminar. Pero no fue así.



“Estuvimos como dos meses sin agua y ayer llegó mediodía, amarilla, sucia y maloliente, y la volvieron a quitar” , denunció Aneida Blanco, habitante del sur de Valencia, quien esperaba en una parada de autobuses en la avenida Bolívar Norte por una unidad que la llevara a su trabajo. Ya tenía una hora ahí y solo había pasado frente a ella varios camiones de baranda en los que se niega a montarse por el peligro que representan. El resto de los vehículos de transporte público que transitaban por el lugar estaban repletos de pasajeros.

Por las principales calles y avenidas de la capital carabobeña y de municipios como Naguanagua y San Diego, es común ver a personas caminando largos trayecto ante la falta de unidades. Una crisis que se agudizó en el gestión de Lacava y que no se ha resuelto ni con el anuncio que hizo el mandatario en Campo Carabobo el domingo 17 de junio en una producción que movilizó a parte de su equipo para dar a conocer los TransDráculas.



En esa oportunidad fueron apenas 96 unidades usadas que arribaron a Puerto Cabello, tras un proceso de subasta con empresas de Estados Unidos, a las que se sumaron nueve autobuses más el 1 de julio, y 11 el 14 de julio. Se trata de un número que apenas cubre 0,82% del déficit de transporte público en la entidad, debido a que de 15 mil unidades que circulaban en la entidad hasta 2016, actualmente solo se mantienen operativas menos de 800, lo que representa un déficit de 94,67%, de acuerdo al Sindicato Único del Transporte en Carabobo.

“No se ha solucionado nada en este año de gestión. Estamos cada vez peor con el transporte. Hoy tuve que pagar taxi para llevar a mi hija a la escuela. No hay agua, no hay luz, no arreglan las vías, solo se enfocan en el distribuidor de San Blas que es lo más visible”, aseguró Dayana Cala.



Con Corpoelec también se ha peleado Lacava pero sin ningún resultado. Las calles, avenidas y las principales autopistas de Carabobo se mantienen a oscuras, mientras que el patrullaje policial es escaso. “Hay patrullas pero están paradas porque el personal ha renunciado por el sueldo, cobramos menos de salario mínimo”, relató un funcionario del cuerpo de seguridad estatal que hacía recorrido con un compañero desde El Cambur, en Puerto Cabello, hasta Mariara, en Diego Ibarra.

Se lo dijo a Carolina Nogales la noche del domingo, a quien por el mal estado de la autopista se le explotó un caucho de su camioneta. Iba con otra amiga por la Variante Bárbula-San Diego, y estuvieron más de 15 minutos a la suerte de la delincuencia que suele refugiarse en la oscuridad, hasta que llegó un amigo a auxiliarlas, y la patrulla. “Vamos a quedarnos aquí mientras cambian el caucho porque si se quedan solos hasta la batería del carro les roban”.



Todo esto indica que las promesas de cambiar en positivo a Carabobo que Lacava hizo entre reguetón, bailes, franelas regaladas y un humor característico, no se ha cumplido. “El tipo lo que hace es puro show, y realmente no hace mucho por el estado” , dijo Yorbín Betremitch quien no pudo más que soltar una risa sarcástica al ser consultado por el funcionamiento de los servicios públicos. “Cada vez estamos peor, vamos en retroceso”.

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