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ALEX VALLENILLA: Maduro se pliega a la economía liberal

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enpaiszeta

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Publicado: 21 de noviembre, 2019 — 10:15 a.m. (hace más de 2 semanas)



Imagen Cortesía.

Maduro se pliega a la economía liberal



Por ALEX VALLENILLA / @alexvallenilla

***La crisis económica obliga a Maduro a hablar como un liberal: se vuelve pragmático y envía un mensaje a los dogmáticos que se han opuesto a la liberación de las divisas, de los precios, importaciones, exportaciones y tasas de interés.

Nicolás Maduro se declara pragmático, mientras Diosdado Cabello y Aristóbulo Istúriz, son los dogmáticos. El pasado domingo, en un programa de televisión, quien mantiene el control de Miraflores decía que estaba de acuerdo con eso que llaman “la dolarización”, como una forma de buscar que la economía venezolana cambiara.

Llamó mucho la atención que Maduro haya dicho, que lo perdonaran, pero que debía decirlo y el mensaje fue claro, dirigido  “a los dueños de los dogmas”. Con esas palabras decía que él no era el dogmático y finalmente, luego de un año de haberse decretado en Gaceta Oficial, es prácticamente oficial el uso del dólar y otras divisas como medios de compra en Venezuela.

Los enfrentamientos internos en el PSUV, tienen su origen por el control de las diversas áreas de poder. El control de Cadivi y gran parte del flujo de divisas, siempre fueron una razón de discordias y luchas intestinas. Todavía retumba en la mente de los venezolanos aquella frase de Istúriz: “si quitamos el control cambiario, nos tumban”.

La lucha por los dólares

Cadivi era una sección gubernamental dominada por el sector radical del chavismo. Allí estaba Manuel Barroso, quien respondía a Diosdado Cabello. En 2014, cuando Miguel Pérez Abad, junto a Rafael Ramírez propusieron que el dólar Simadi se comenzara a deslizar para equilibrarse con el dólar paralelo, el resultado fue la defenestración del ex zar petrolero de Venezuela y la degradación de Pérez Abad, quien era ministro.

El saqueo de riquezas a Venezuela tiene sus orígenes en el control cambiario, una plataforma que no sólo aprovecharon los chavistas, quienes junto con el grupo de ex banqueros que “quebraron” en 2009, diseñaron todo el proceso para la fuga de capitales y a precios preferenciales.

El régimen madurista no tuvo más remedio que compensar la salida de divisas con impresión de dinero, para sostener de manera artificial las cuentas públicas, junto a esto, con el declive de los precios petroleros y la merma productiva, el resultado es el conocido actualmente: Venezuela con la peor hiperinflación jamás ocurrida en la región, la peor caída de producción, la tasa de desempleo más grande y un crecimiento acelerado de la pobreza.

Con todo lo anterior, también se produjo el colapso general de las instituciones públicas.

El resultado: la peor recesión

En las teorías económicas se señala que las monedas buenas sacan de circulación a las monedas malas. Las acciones del régimen de Nicolás, con ese sorprendente giro en materia de libertades económicas, vienen de la recomendación de ruso y chinos, sin cuyas acciones la crisis económica actualmente sería de consecuencias más graves todavía, con una convulsión social fuera de control.

Con la “dolarización” parcial que hay, la liberación de precios de bienes y servicios, el manejo de las divisas oficiales por parte de la banca privada, el encaje legal, el no aumento de salarios del sector público según la tasas inflacionaria, Maduro logra que la hiperinflación se desacelere, de 825.000% el año pasado a 16.500% este año. Todavía hay hiperinflación, pero ya no tan voraz como en el año 2018.

Maduro podría pasar a la historia, como uno de los pocos mandatarios que una hiperinflación no lo saca de inmediato del poder, como es tradicional. Sólo Mugabe de Zimbabue tenía esa marca, aunque seis años después, salió con un golpe de estado. Entretanto, el precio que pagan los venezolanos, es el de una profunda recesión.

Medidas para salvarse

La crisis venezolana sigue. Si bien el régimen madurista podría alegar que ha hecho cambios clásicos en lo económico, los efectos todavía son efímeros, aunque sólo se haya corregido un importante porcentaje de escasez de alimentos y medicinas, ahora a precios internacionales, que la gran mayoría todavía no puede cubrir.

Sobre el chavismo/madurismo pesan las sanciones. La dolarización parcial, sin producción interna no va a arrojar resultados en el corto o mediano plazo. La producción interna requiere de grandes inversiones y el capital está en el extranjero. Ese capital no se acerca a Venezuela porque los inversionistas  no confían en Nicolás Maduro, y tampoco quieren exponerse a las sanciones de EEUU. Al menos eso lo demuestran hasta los rusos y chinos.

En ese capítulo, el de las divisas, Maduro propina una aplastante derrota a Istúriz y a Cabello, en medio de una guerra silenciosa por el control del poder y la vía a la salvación propia.

Destrucción del bolívar

El bolívar, la moneda venezolana, ha caído en su valor 99.99% las dos veces que ha sido reconvertida. Los venezolanos han apelado a las criptmonedas, al peso colombiano, al dólar, al real brasileño y el oro, como medios de pago. Rusia inyecta al país euros en efectivo, por las negociaciones con el petróleo.

De cara a las elecciones

El régimen trabaja a todo tren para intentar estabilidad. En medio de la diatriba política, tenemos que el reabastecimiento, la liberación de salarios en el sector privado y el uso de monedas extranjeras, brindan un poco más de estabilidad. Una demostración es que el exilio, de al menos unos 5 millones de venezolanos, quita presión en la demanda de bienes y servicios en Venezuela y a su vez, financia una parte de la economía a través de las remeses, siendo estos  dos factores muy favorables al madurismo.

El reabastecimiento ha logrado que los anaqueles de los comercios se recuperen, lo que beneficia los números del régimen, que todavía no son los mejores en términos de preferencias políticas.

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