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Jesús muere en la cruz: Cronología del Viernes Santo

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Publicado: 19 de abril, 2019 — 20:01 p.m. (hace más de 4 meses)



Foto: Agencias

El Viernes Santo, es el quinto día de la Semana Santa se recuerda la crucifixión y muerte de Jesús de Nazaret.

Este día constituye el núcleo central de la Semana Santa. Es el día del máximo dolor y de la muerte de Jesús. EEl de riguroso luto y no se celebra misa sino un rito de oración. Se lee la Pasión según san Juan, se reza por todas las causas en una continua ceremonia de arrodillarse y levantarse, y en el centro de la celebración está la solemne adoración de la Cruz: “He aquí el leño de la Cruz del que pendió la salvación del mundo”. “Venid , adorémoslo”. Hoy es el segundo gran día de las procesiones en que se vuelca el dolor por la muerte de Cristo y el dolor de su madre.

En este día, la Iglesia católica manda a sus fieles guardar ayuno y abstinencia de carne como penitencia. Otros grupos cristianos como ortodoxos, anglicanos, luteranos, metodistas, ortodoxos orientales también recuerdan esta fecha.

Juicio y condena

Jesús fue arrestado en el jardín de Getsemaní por un grupo a las órdenes de los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y fue identificado por Judas Iscariote con un beso.

Los que arrestaron a Jesús fueron guardias designados por los sumos sacerdotes y los fariseos, junto a un destacamento de soldados al mando de un “quiliarca”, palabra griega habitualmente usada por los griegos para referirse a un tribuno militar romano, lo que parece presentar el arresto como obra de un oficial romano con soldados del praetorium. En esta versión Jesús se identificó a sí mismo.21​

Jesús delante de Caifás

Jesús fue llevado primero ante Anás, quien después lo envió a su yerno Caifás, “sumo sacerdote aquel año”. Pedro niega conocer a Jesús.

Y los que prendieron a Jesús le llevaron a Caifás, el sumo sacerdote, donde los escribas y los ancianos estaban reunidos. Pedro le seguía de lejos hasta el patio del sumo sacerdote; y entrando, se sentó con los guardias, para ver el fin.

Y levantándose el sumo sacerdote, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican estos contra ti?. Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios.

Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo. Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído su blasfemia.

Dijeron: ¡Es culpable de muerte!, entonces le escupieron en el rostro y le dieron de puñetazos; y otros le abofeteaban diciendo: Profetízanos tú, Cristo, quién es el que te ha golpeado.

Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se acercó a él una criada, diciendo: Tú también estabas con Jesús, el galileo. Pero él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices. Viendo el rostro de Jesús dijo: No conozco al hombre, lo negó nuevamente y después recordó las palabras de Jesús: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.

Flagelación

Después del prendimiento de Jesús en el Huerto, lo llevaron a casa del Sumo Sacerdote; Pedro y otro discípulo lo fueron siguiendo, y se quedaron en el atrio. Allí empezó el proceso religioso contra Jesús, que lo condenó a muerte, por reconocer que era el Mesías de Israel y por confesar que era verdadero Hijo de Dios.

Las autoridades judías no podían por sí mismas ejecutar esa sentencia; por eso, cuando amaneció, llevaron a Jesús ante el procurador romano y se lo entregaron. Pilato, al saber que Jesús era galileo y por tanto súbdito de Herodes, se lo remitió; pero éste, después de mofarse de Jesús, se lo devolvió. Pilato, queriendo complacer a la gente, les soltó a Barrabás, condenó a Jesús, mandó azotarle y lo entregó para que fuera crucificado.



Estaciones o caídas

Pilatos condena a Jesús  a muerte ante el pedido y presión de un influyente grupo. Pilatos se lava las manos y deja al Salvador librado a   su suerte.

Jesús lleva la cruz en sus hombros

Cristo marcha hacia La Calavera, que en hebreo se dice Gólgota. La cruz es muy pesada, pero Jesús la lleva con firmeza.

Jesús cae por primera vez

El peso de los leños es  demasiado para sus debilitadas fuerzas y cae, pero se levanta enseguida y continúa la marcha. Señala así  el camino a seguir.

Jesús encuentra a María, su madre

María sufre el dolor de su hijo y siente la impotencia de no poder ayudarle. Ella respeta la decisión de Jesús de morir por la humanidad.

Jesús es ayudado por un cirineo

Jesús muestra su sencillez al dejarse ayudar por un cirineo ante el cansancio de llevar la cruz. No presume de tener más fuerza: la humildad consiste en reconocer nuestra propia verdad.

Verónica limpia el rostro de Jesús

Jesús, camino al Calvario, se encuentra con Verónica, una mujer piadosa que le limpió el rostro sudoroso, el mismo que quedó estampado en el lienzo.

Jesús cae por segunda vez

Pese a   la ayuda, Jesús cae por segunda vez. Resulta difícil imaginar cuántos pecados y miserias pesaban sobre sus hombros.

Jesús consuela a mujeres que lloran

En el recorrido lo acompañaba una gran muchedumbre, entre ella mujeres que se lamentaban y lloraban. Jesús les dijo: “Hijas de Jerusalén, no lloren por mí, sino por ustedes mismas”.

Jesús cae por tercera vez

Jesús cae y es golpeado por los soldados. El camino se ha hecho muy largo y el dolor de las dos caídas anteriores es evidente. Pero se levanta y continúa.

Despojan a Jesús de sus vestiduras

El Mesías es desnudado delante de todos, después de haber sido flagelado por quienes se repartieron sus vestidos. Con avaricia sortean la túnica entera.

Jesús es clavado en la cruz

Tras llegar al lugar denominado La Calavera, los soldados clavan sus manos y pies a los maderos. Entonces Jesús exclamó: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.

Jesús muere en la cruz

Desde el mediodía hasta las tres de la tarde el cielo y la tierra empezaron a oscurecerse y Jesús gritó: “Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” y luego entregó su espíritu por amor a la humanidad.

Discípulos bajan el cuerpo de Jesús

La misión salvadora de Jesús no termina con su muerte; continúa en su resurrección y alcanzará la plenitud cuando Él se haga presente.

Entierran a Jesús en un sepulcro nuevo

José de Arimatea tramita ante Pilatos la sepultura de sus restos. Ésta fue breve porque al tercer día el Hijo de Dios resucitó y desde entonces está entre los que creen en Él.

Agencias/ Noticia al Día

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