Tenemos Noticias de Venezuela y el Mundo

Opinión

Horas de apagón; años de oscuridad | Por: Pedro Urruchurtu

Por:

caraotadigital

29

Publicado: 14 de marzo, 2019 — 18:27 p.m. (hace más de 2 meses)

Podría referirme al apagón que todavía azota a parte de Venezuela y que nos ha llevado a horas de penumbra, expuestos a los riesgos del ya inseguro país que somos, hundiéndonos en una miseria mayor a la que padecemos y conduciéndonos a una incertidumbre galopante.

Todos quienes vivimos el apagón, en mayor o menor medida, sufrimos no sólo por la experiencia propia, sino por pensar en el sufrimiento ajeno: en cada madre desesperada, en cada neonato que no supo lo que fue vivir, en cada anciano en un piso alto sin saber qué hacer, en cada hospital convertido en recinto de muerte, en cada médico haciendo hasta lo imposible por salvar vidas condenadas. Por todo eso sufrimos.

Nunca olvidaré los gritos de auxilio, cerca de casa, de alguien que decía “¡se muere, se nos muere!”. Esos gritos habían desaparecido la noche siguiente. Con pesar asumí que se convirtieron en duelo; en luto. A eso nos llevó este socialismo criminal, que no sólo arruinó este país, sino que desde su entrada, en el aeropuerto, te recibe a oscuras; también te despide entre tinieblas. En fin, todo es oscuridad.

Eso es lo que combatimos. Horas de apagón, pero años de oscuridad. Venezuela no ha visto la luz desde hace mucho. No la ha visto porque, entre otras cosas, este régimen ha sido capaz de ir exterminándonos, literal o figuradamente, no sólo desde lo moral, sino en lo físico, en lo humano. Ha pretendido mancillar el honor y la dignidad de miles, ha perseguido, ha matado, ha torturado.

Esa misma oscuridad acabó con el país; lo quebró. No sólo expropiaron, no sólo robaron, no sólo arrasaron, sino que pretendieron hacer de Venezuela, un país de esclavos y de mendigos. El populismo exacerbado, la demencia hecha poder, el crimen enquistado en el mando. Todos han sido factores que han llevado a nuestro país a ser el mal ejemplo, a ser lo que no se debe ser.

Lo hemos dicho hasta el cansancio: es una lucha existencial. Pero también es una lucha entre el bien y el mal. El mal siempre quiere doblegar, ganar porque sí, incluso matando o aplastando. El mal es oscuridad y a eso nos han llevado en Venezuela. No ha sido sólo ineficiencia y corrupción –que las hay-; ha sido también intención y maldad. Es una mezcla nociva y tóxica, para muchos letal, que nos convirtió en esa suerte de experimento de control social y dominación, mientras saqueaban el país. En definitiva, somos un país que ha querido ser dominado por las fuerzas más oscuras y terribles que se pueden conocer.

Somos rehenes, lo hemos dicho. Rehenes que no podemos solos. Debemos ser liberados, no podemos solos y requerimos del mundo para abrir nuestro propio camino hacia la libertad. Sólo así, con Occidente en pleno y sus valores libertarios, Venezuela retomará la senda del bien. El mal debe ser derrotado, debe ser expulsado, debe ser desterrado.

Hoy, más que nunca, es existencial. Son miles de vidas en riesgo, miles de vidas perdidas, miles de víctimas silenciosas, con algunas caras visibles, que demandan justicia. No es impunidad ni perdón por perdón, es justicia. Sólo la libertad hará que triunfe el bien, que la justicia llegue y que Venezuela puede ser un país de luz, alumbrado –en todo sentido- para ir por un camino de desarrollo y prosperidad.

Sólo seremos libres, si derrotamos a la oscuridad. Derrotándola, no habrá más apagones, no habrá más dolor, no habrá más desgracia. La libertad es el bien y el bien siempre triunfa. Esta vez no será la excepción.

Twitter: @Urruchurtu

+ Información

¿Qué te pareció el artículo?

¡Qué divertido!
0
¡Waaaooo!
0
¡Me molesta!
0
¡Me encanta!
0
Qué Aburrido...
0
Qué mal...
0
¡Qué Cagada!
0