Tenemos Noticias de Venezuela y el Mundo

Internacionales

El súper auto con el que renace una marca deportiva icónica creada por un argentino transgresor

Por:

infobae

11

Publicado: 16 de noviembre, 2019 — 6:30 a.m. (hace más de 3 semanas)

De Tomaso, para el 60 aniversario, lanza el P72, un modelo de los 60 que cuesta cerca de 800 mil dólares y sólo habrá 72 unidades. Es un gran homenaje al hombre que le dio vida a un sello admirado en el mundo

Alejandro De Tomaso con su gran creación, el Pantera, que llevó motor Ford. Esta la primera versión, de 1970 (Crédito: De Tomaso Automobili)

Hijo de una familia aristocrática, descendiente de un virrey del Río de la Plata, piloto de carreras, amigo del Che Guevara, partícipe en la creación del Diario Clarín, nieto político de uno de los fundadores de General Motors, enemigo de Juan Domingo Perón, propietario de Maserati y hasta diseñador de un auto de Fórmula Uno… El mundo parecía girar alrededor de Alejandro De Tomaso, el argentino que le dio el apellido a una de las marcas de súper deportivos más exclusivos surgidos desde Italia. Una compañía que al cumplir 60 años, se relanza con un modelo que encierra toda la pesada carga que representa ser un De Tomaso: el P72 es un pura sangre del que su padre, si viviera, estaría más que orgulloso.

Es que De Tomaso vivió para los autos. Primero como piloto, después como creador y luego como propietario. Siempre fue audaz. Así transcurrió la vida de este argentino que ya desde joven se encargó de no pasar inadvertido. Jamás vivió apremios: nieto de un inmigrante italiano, nació en 1928. Su padre, un político de raíz conservadora, en los 30 fue ministro del entonces presidente de facto Agustín P. Justo. Y la madre, dedicada a la crianza de sus hijos, acuñaba una fortuna como hacendada ya que era descendiente del Virrey Pedro de Ceballos.

A los 15 años, Alejandro dejó el confort de su hacienda en San Isidro, abandonó la escuela y se fue a San Luis a trabajar en los campos de la familia materna. Al volver a Buenos Aires tras la Segunda Guerra Mundial, empezó a inmiscuirse en la política y el periodismo: acompañó a Roberto Noble en la fundación del diario Clarín, escribió sobre economía en sus páginas y sus comentarios políticos le generaron problemas con el gobierno peronista.

El P72 es la nueva creación en la etapa moderna de la marca, que busca emular a su creador (Crédito: De Tomaso Automobili)

En forma paralela a sus actividades civiles, De Tomaso ya se mostraba interesado en los autos. Con una Bugatti Type 35 participó en varias carreras locales entre 1945 y 1953. En el 55, con una Maserati A6GCS, ganó su clase en los 1.000 Kilómetros de Buenos Aires. Pero como había participado en un intento de derrocamiento de Perón, se exilió en una huida cinematográfica: huyó a Uruguay en una avioneta con dos valijas llenas de dinero, producto de la venta de propiedades de su primera esposa. Y desde allí partió a Europa.

En Italia fue piloto de pruebas de Osca, la marca de competición de Maserati, y allí conoció a Elizabeth Haskell, nieta de William Durant, uno de los fundadores de General Motors. Se casaron y ella, dueña de una fortuna, financió algunas de sus aventuras, como volver a Buenos Aires en 1956 (ya con el gobierno de facto tras la Revolución Libertadora) para volver a correr los 1.000 Kilómetros. Ese mismo año ganó su clase en las 24 Horas de Le Mans.

En el interior vintage se destacan los relojes analógicos y la palanca de cambios que muestra parte del varillaje (Crédito: De Tomaso Automobili)

En Modena abrió el taller De Tomaso Automobili. Y su primer gran éxito en ese campo fue producto de un fracaso: construyó un Fórmula 2 con motor Osca, al que llamó Isis. Compitió en Sebring y abandonó por problemas mecánicos tras clavar una marca de 240 kilómetros por hora en una recta. Tal performance, aun efímera, hizo que 15 equipos le pidieran construir el modelo para ellos. El auto lo catapultó. Incluso intentó darle forma a una evolución del Isis para competir en Fórmula Uno, pero su plan no funcionó y lo abandonó tras la muerte del piloto británico Piers Courage en Zandvoort, a bordo de un auto de su equipo, que tenía como jefes a Frank Williams y a Giampaolo Dallara. También fracasó en su búsqueda de abrirse camino en las 500 Millas de Indianápolis. Y entonces decidió dedicarse de lleno a los autos de calle, con los cuales ya venía trabajando en forma paralela.

El recuerdo de su primer gran deportivo

Lejos de la ciudad de Modena, donde está situada la fábrica, y mucho más distante de la Buenos Aires que vio nacer a su fundador, De Tomaso está actualmente en manos de capitales de Hong Kong: Consolidated Ideal TeamVenture. Los cerebros cerebro detrás de la reaparición de la marca conocen de memoria lo que representa la construcción realizada por el argentino. Por ello buscaron impregnar al P72 con los rasgos que el propio Alejandro le hubiera puesto a la nueva joya. No se trata de una evolución del Pantera, tal como se había especulado, el auto más emblemático de los creados originalmente por la marca, sino del P70, un auto que esconde una historia controversial que roza la traición y el despecho.

Este P72 fue presentado en sociedad en el reciente festival de velocidad de Goodwood, Gran Bretaña, una referencia mundial para los súper deportivos. En la previa de su aparición se lo anunciaba como “el regreso de una leyenda”. Pero por entonces, en la pista se lo vio tan sólo paseando, haciendo rugir el motor a pocas revoluciones y sin hacer alarde de velocidades extremas.

El súper auto con el que renace una marca deportiva icónica creada por un argentino transgresor

El precio rondará los 800 mil dólares. Y sus prestaciones fueron lo último en ser revelado. Portará un motor V8 de 5 litros, con una potencia de 700 caballos, desarrollado por De Tomaso en colaboración con Roush, una empresa que trabajó en la construcción de los impulsores del V8 del Ford GT 2005 y del V6 del Ford GT 2017. Fue siempre muy fuerte el vínculo con el Ovalo, tanto que sus motores equiparon a cada uno de los modelos De Tomaso. Y el argentino trabajó con Carroll Shelby en el V8 que equipó al GT original, en la década del 60.

Fue también una de las grandes atracciones en la reciente Motorweek en Pebble Beach, California, donde en el Concorso Italiano se codeó con grandes exponentes de marcas de la península. Tal como le gustaba al fundador y como le rinden homenaje ahora. “La trayectoria de Alejandro De Tomaso nunca fue valorada como corresponde y su nombre debe ser reconocido entre los grandes constructores como Enzo Ferrari y Ferruccio Lamborghini”, lo reivindicó Ryan Berris, gerente general de la nueva etapa de De Tomaso.

Mientras que Norman Choi, el presidente de la empresa, relató: “Nos tomamos nuestro tiempo, leímos y estudiamos. Aprendimos más y más sobre Alejandro y los increíbles logros que había conseguido. En realidad, cuando la mayoría de la gente escucha la palabra De Tomaso, lo único que le viene a la mente es el Pantera. Sin duda, es el coche más exitoso de la marca. Sin embargo, nuestro enfoque no se basa únicamente en el producto, está impulsado por la historia y la marca”.

El De Tomaso Mangusta, el otro gran auto deportivo creado por el argentino (Crédito: De Tomaso Automobili)

Con ese afán nació este auto que emerge como un producto sofisticado, futurista y con detalles vintage. La sofisticación está en sus formas, ineludiblemente musculosas, tal como lo era el P70 de la década del 60. Aquel, incluso, era un vehículo que miraba al futuro desde el diseño y las prestaciones, y éste se apunta en el mismo camino con la construcción en fibra de carbono, en chasis y carrocería. Y lo nostálgico trasciende en el interior, con relojería analógica, tapizado en cuero cosido a la vieja usanza y una caja manual (única variante) que se acciona por una palanca pequeña y con parte de las varillas desnudas y visibles dentro del habitáculo. Es una verdadera maravilla de la que sólo disfrutarán 72 afortunados, tal la escasa pequeña producción prevista de este modelo.

“Cuando supe que el nuevo De Tomaso era un homenaje al mi P70 me sentí honrado. No tenía idea de que mi prototipo de mediados de los 60 pudiera tener tanta influencia en un auto presentado en la actualidad. Con el diseño y la ingeniería, con este P72 comienza una nueva era”. Peter Brock todavía vive y pudo ver el legado del súper auto en el que había trabajado junto con De Tomaso y Carroll Shelby en el P70. Pero Shelby abandonó el proyecto cuando fue convocado por Ford para la creación de un auto que pudiera vencer a Ferrari en Endurance, la prehistoria del nacimiento del legendario GT40.

De Tomaso se sintió traicionado por Shelby. Tanto que años más tarde creó el Mangusta, una denominación que se le atribuye a la bronca que tenía con el genial diseñador estadounidense: se refería al único animal inmune a la Cobra, la serpiente que le dio nombre al auto más poderoso de Shelby. Pero de Tomaso avanzó y se unió a Ghia para avanzar en su meta. Asi, el P70 fue presentado en el Salón de Turín de 1965 como Ghia-De Tomaso Sport 5000. El nombre interno era P70 porque respondía a una palabra, Prototipo, y a la cilindrada del motor, 7.0, tal el V8 que portaba aquel. Este es P72 por las unidades a fabricar. Se especula que también llevará un V8 de enormes prestaciones. Pero poco se sabe aún.

El P70 fue la precuela del Pantera, el auto más reconocido de De Tomaso, que se fabricó durante dos décadas, entre 1971 y 1991. Tuvo celebridades como clientes, entre ellos Elvis Presley. Se discontinuó dos años antes de que el fundador de la empresa sufriera un derrame cerebral que lo marginó de las actividades cotidianas. Alejandro De Tomaso murió diez años más tarde, el 21 de mayo de 2003, a los 74 años y en Modena, la ciudad que lo había adoptado, en la que se estaba lejos de su Buenos Aires natal pero cerca del lugar donde fue prolífico, codo a codo con los más grandes de Italia.

El P70, modelo de los 60 que fue la precuela del Pantera, el auto más emblemático de la marca (Crédito: De Tomaso Automobili)

A De Tomaso le debe Maserati en parte su longevidad, porque participó en la compra de las acciones de la compañía a Citroën, en sociedad con el gobierno italiano, y luego le vendió su parte a Fiat (después de haber dejado en la calle a casi 500 trabajadores), lo que fortaleció al Tridente. Luego llegaría el tiempo de la alianza con Ford, a partir de la amistad que tenía con Henry Ford II (nieto del fundador) y con Lee Iacocca (padre del Mustang), y el nacimiento del De Tomaso Pantera como gran fruto de esa sociedad. El declive en su salud lo encontró en un momento complicado de la empresa, ya que el Biguá, reemplazo del Pantera, no consiguió entrar en el mercado e incluso trabajaba en la forma de darle nueva vida al modelo que lo había bañado en un bronce especial. Porque su apellido ya había dejado de estar ligado a un auto, sino que era propiedad de lo más afamado de la industria deportiva. Hoy, ese sello resurge con el P72.

SEGUÍ LEYENDO:

De Tomaso Pantera, y la resurrección de un mítico superauto argentino

¿Qué te pareció el artículo?

¡Qué divertido!
0
¡Waaaooo!
0
¡Me molesta!
0
¡Me encanta!
0
Qué Aburrido...
0
Qué mal...
0
¡Qué Cagada!
0