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Conflicto Venezuela-Guyana por Esequibo involucra a Gran Bretaña

Conflicto Venezuela-Guyana por Esequibo involucra a Gran Bretaña

Pleito Venezuela-Guyana por el Esequibo también involucra a Gran Bretaña

 ***Gran Bretaña nunca debió ser ignorada en las negociaciones por el Esequibo, considerando que el “Acuerdo de Ginebra” es entre Venezuela y el Reino Unido, mientras que Guyana fue parte por una concesión graciosa de Venezuela.

Por GERSON REVANALES

La demanda de la excolonia inglesa de la Guyana Británica ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), al margen del “Acuerdo (tripartito) para resolver la controversia entre Venezuela y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sobre la Frontera entre Venezuela y Guayana Británica”, más conocido como “Acuerdo de Ginebra” (1966), representa uno de los mayores retos de nuestra diplomacia y política exterior desde el bloqueo imperial de las marinas de guerra de Inglaterra, Alemania y el Reino de Italia, cuando franquearon las costas y puertos de Venezuela a finales de 1902 y principios de 1903; bloqueo que fue resuelto por la intervención de los EE.UU. con su Doctrina Monroe y su corolario Roosevelt.

Hasta ahora las discusiones, análisis y negociaciones se han llevado a cabo entre Venezuela y Guyana, sin tener en cuenta que Gran Bretaña también es parte de este compromiso; cuyo objetivo, espíritu y propósito es “buscar soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia (Art 1)”, siendo la “independencia de Guyana Británica” (preámbulo del Acuerdo) una situación circunstancial a futuro. Gran Bretaña tiene además de una responsabilidad determinada por la “buena fe”, como principio fundamental del DIP, por ser firmante del Acuerdo de Ginebra (Art VIII). También tene responsabilidad compartida en toda la ejecución y desarrollo del Acuerdo en sus diversas etapas, desde la negociación, firma, vigencia y terminación.

Hasta ahora, las negociaciones se han llevado directamente entre Venezuela y Guyana; sin embargo, Gran Bretaña no ha intervenido en el proceso de búsqueda de una solución cuando es parte de este Acuerdo, en el cual una institución y tres principios del DIP determinan el ámbito de su competencia. 

La “buena fe” como principio

La CIJ, principal órgano judicial de la ONU, ha reconocido tal principio en casos como el fallo Fisheries Jurisdictions (Reino Unido e Irlanda del Norte vs. Islandia) de 1974, y más recientemente en “Pulp mills on the river Uruguay” (Argentina vs Uruguay, 2010). En estos casos, la CIJ ha reconocido la “buena fe” como principio general del derecho en materia de interpretación de los tratados y particularmente como una pauta a seguir al momento de cumplir con la obligación de negociar de “buena fe”.

Doctrinalmente, se distingue el pacto de negociando de contrahendo por la intensidad de la obligación de negociar. El pactum de contrahendo, doctrinalmente, se considera más intenso, toda vez que no sólo supone el compromiso de negociar de “buena fe” un acuerdo futuro, sino el de emplear “todos los esfuerzos posibles para concluir el Acuerdo”. Algunos incluso llegan más lejos y afirman que el pactum de contrahendo supone la obligación no sólo de negociar de “buena fe”, sino de concluir un tratado futuro, algo donde evidentemente Gran Bretaña se ha abstenido de intervenir.

La responsabilidad internacional de los Estados, según La Comisión de Derecho Internacional de las NN.UU, es una institución fundamental dentro del Ius Gentium directamente relacionada con dos principios del DIP: el Pacta sunt servanda, locución latina que se traduce como «lo pactado obliga», la cual expresa que los compromisos deben ser fielmente cumplidos por las partes de acuerdo con lo pactado. Y el rebus sic stantibus.

Pacta sunt servanda

La Convención de Viena de los Tratados CVDT, en su artículo 26, consagra que todo tratado en vigor obliga a las partes y debe ser cumplido por ellas de “buena fe”. En materia internacional señala que: “Todo tratado en vigor obliga a las partes y debe ser cumplido por estas de “buena fe” (Art 26 CVDT/1969), y el mismo artículo de la CVDT entre organizaciones internacionales/86. De los múltiples casos sobre el principio de Pacta sunt Servanda, dos casos son muy relevantes dentro de los fallos de la CIJ, como los casos de Kasikili/Sedudu Island (Botswana v. Namibia) de 1999 y el caso Nicaragua v. Colombia 2007) sobre el territorio insular del archipiélago de San Andrés y Santa Catalina.

Rebus sic stantibus CVDT (Art 62)

El artículo advierte en su numeral primero que: Un cambio fundamental en las circunstancias ocurrido con respecto a las existentes en el momento de la celebración de un tratado y que no fue previsto por las partes no podrá alegarse como causa para dar por terminado el tratado o retirarse de. El propio Acuerdo advierte al inicio del preámbulo que la excolonia “próximamente será independiente” por lo cual este cambio en las circunstancias no podrá alegarse como causa para dar por terminadas sus responsabilidades.

A modo de conclusión: ¿qué podemos esperar del fallo de la CIJ a la luz de la teoría, la práctica y la jurisprudencia internacionales?

Considerando que la “buena fe”, Pacta sunt Servanda, Rebus Sic stantibus son principios e instituciones activas dentro del DIP actual; que Gran Bretaña es parte del “Acuerdo de Ginebra” y no  debe eximirse de sus compromisos y que el espíritu y propósito del “Acuerdo” es la búsqueda de una solución práctica y satisfactoria Art (1),  es de de esperarse en justo derecho y de los principios del DIP enumerados anteriormente que:

La Corte en base a su estatuto y reglamento reconozca su falta de jurisdicción;

Regrese el caso al secretario General de la ONU con la recomendación de proceder según la hoja de ruta establecida en el “Acuerdo de Ginebra” y el Art 33 de dicha carta de Acuerdo, en particular a los medios políticos y diplomáticos.

El gobierno de Gran Bretaña como parte del “Acuerdo de Ginebra” inste a la República de Guyana a la aceptación y contribuya a la solución práctica y satisfactoria en la cual se comprometió al firmar el “Acuerdo de Ginebra”.

Una solución de este tipo atendería al espíritu de cooperación manifestado en el tercer párrafo de dicho Acuerdo cuando reconoce “que una más estrecha cooperación entre Venezuela y Guayana Británica redundaría en beneficio para ambos países”; lo cual confirma nuestra tesis que La Gran Bretaña es parte activa de este Acuerdo internacional.

Fuente de TenemosNoticias.com: elnuevopais.net / J. Gerson Revanales M

Publicado el: 2020-08-02 06:00:08
En la sección: Columnistas – El Nuevo País

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