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GERSON REVANALES: Convocatoria rusa en el Consejo de Seguridad sobre la Operación Gedeón

GERSON REVANALES: Convocatoria rusa en el Consejo de Seguridad sobre la Operación Gedeón

Convocatoria rusa en el Consejo de Seguridad sobre la Operación Gedeón

 ***La Rusia imperial de Putin pierde la partida de póker en el Consejo de Seguridad y deja al régimen solo como la una en cuarentena.

 

Balcón del ciudadano – GERSON REVANALES

La convocatoria de Rusia para una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, vía videoconferencia, generó algunas expectativas a nivel internacional, puesto que se pensaba que Rusia podría lograr una triple victoria al: apuntalar al régimen de Maduro; reafirmar su liderazgo dentro del Consejo de Seguridad y demostrarle a los EE.UU. que la nueva Rusia de Putin llevaba la voz cantante dentro del órgano responsable de la paz mundial. Sin embargo, no fue así, porque la reunión fue solo un remedo de la célebre fábula mitológica del “parto de los montes” de Esopo (siglo VI a. C.). En ella se relata cómo los montes daban terribles alaridos al estar a punto de dar a luz, infundiendo pánico a quienes los escuchaban. Al final, después de gritos tan asombrosos, los montes parieron un pequeño ratoncito. Es así que la fábula del “parto de los montes” se refiere a acontecimientos como la convocatoria rusa del Consejo de Seguridad de la cual se esperaba algo mucho más contundente de lo que realmente terminó siendo. Una reunión más del Consejo de Seguridad/ONU, sin mayor particularidad, ya que ni hubo votación.

Esta semana, Rusia, en procura de un salvavidas para su satélite criollo, convocó una reunión para denunciar y buscar una condena de la no clara ni transparente operación Gedeón, Silvercorp, muchachos y CIA. Esta convocatoria representaba una perogrullada. La contratación, uso y empleo de fuerzas mercenarias está condenada por las Naciones Unidas en la Convención Internacional contra el reclutamiento, la utilización, la financiación y el entrenamiento de mercenarios (04-12-1989), por lo que una resolución condenatoria no era necesaria.

El análisis y evaluación de una reunión se puede hacer desde dos perspectivas: la narrativa describiendo el comportamiento de los participantes dentro de la reunión y una revisión forense del cómo y por qué sucedió lo ocurrido.

En el primero de los análisis nos encontramos que los cinco miembros permanentes mantuvieron las divisiones tradicionales entre el bloque EE.UU., Inglaterra y Francia frente a Rusia y China. Sin embargo, China, en su intervención, se distanció de Rusia al ser más equilibrada e independiente. Con esto confirma el papel que hoy busca jugar dentro de la comunidad internacional, la de ser un socio comercial más que un aliado político. China hoy se decanta más por el “made in China” que por vender su ideología. De igual forma la división existente en los cinco permanentes se presenta también en los diez NO Permanentes. En este caso, los países miembros de la Unión Europea mantuvieron su posición unitaria de rechazo y condena al régimen de Maduro, mientras que petrodependientes como República Dominicana y San Vicente y las Granadinas compraron la versión del régimen; en este último caso San Vicente manifestó abiertamente su apoyo al proyecto Ruso.

La revisión del comportamiento de los miembros del Consejo Permanente es una parte del todo, por lo que el análisis forense de lo acontecido detrás de bastidores revela la respuesta a lo sucedido. En primer lugar, para quienes no están familiarizados con la negociación de una resolución o una votación dentro de los multilaterales, muchos de los resultados se cocinan previamente desde las cancillerías, por lo que sale a escena un acto formal por no llamarlo “un teatro”.

Según fuentes diplomáticas, en las consultas previas del Consejo Permanente se supo que los EE.UU. advirtió a Rusia que no estaba de acuerdo con el proyecto de marras; según las mismas fuentes, esto llevo a Rusia a engavetarlo sin presentarlo a la reunión virtual del Consejo de Seguridad. Esto no significa que fue vetado, ya que el veto se ejerce solo y únicamente durante la reunión formal de los quince miembros y no durante las consultas previas e informales.

El régimen -como siempre- alardea de un triunfo, pero quedó solo como la una. Rusia lo abandonó a su suerte y su presencia en la video conferencia (junto con Colombia) fue solo un acto de cortesía de los cinco permanentes.

El juego diplomático es como el póker, sobre todo cuando se refiere a las votaciones, en las cuales la victoria depende del coraje de los jugadores para subir la apuesta; de las alzadas y los faroleos que hagan para amedrentar al contrario. Rusia sabía que no tenía los votos necesarios de una mayoría que apoyara su resolución y no se atrevió a retar a los EE.UU., dejándose ganar la mano en la reunión informal al aceptar la negativa de Trump. Si Rusia le hubiera faroleado a EE.UU. y subido la apuesta retándole a mostrar sus cartas públicamente (votos), obligaban a los americanos a ir a la votación.

Frente a esta jugada, EE.UU. tenía dos posibilidades: ganar con una escalera real, es decir, con los votos de Inglaterra y Francia y los No permanentes o imponer su veto; si por el contrario Rusia hubiese tenido la mayoría, lo cual ante la opinión pública hubiera sido una muestra de prepotencia a lo Jalisco de los EE.UU. Con una jugada de este tipo, Rusia hubiera ganado por partida doble, dejándole claro a EE.UU. que tenían la razón y la mayoría, mientras que los EE.UU. hubieran tenido que imponer su chocante veto.

En nuestra opinión, Rusia no se atrevió a farolear por tres razones: No estaba seguro de que contara con mayoría. Tenía información de que la versión del régimen no era creíble;  no valía la pena gastar un cartucho en la defensa a ultranza del régimen de Maduro.

Fuente de TenemosNoticias.com: elnuevopais.net / J. Gerson Revanales M

Publicado el: 2020-05-23 17:31:40
En la sección: Columnistas – El Nuevo País

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