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GERSON REVANALES: Los «deslices» del coronel Londoño

GERSON REVANALES: Los "deslices" del coronel Londoño

Los “deslices” del coronel Londoño

***El coronel Julio Londoño sacó a relucir su indisposición hacia Venezuela, al dejar entrever que en caso de que la CIJ se pronuncie a favor de Guyana, Colombia tendría la oportunidad de recurrir también a la Corte, lo cual reabriría las heridas de Caldas. 

Balcón del Ciudadano – GERSON REVANALES

La semana pasada, el teniente coronel de artillería Julio Londoño, en un artículo publicado el 11 de junio en la revista colombiana Semana analiza el caso del Esequibo en la Corte Internacional de Justicia, desde un punto de vista político y personal, no así jurídico o histórico como sería lo correcto.

El excomandante, hoy Decano de la Facultad de Estudios Internacionales, políticos y urbanos de la Universidad del Rosario -una de las universidades más prestigiosas del hermano país- en su artículo emite una serie de opiniones que consideramos necesario aclarar.

El profesor Londoño afirma equivocadamente que la audiencia oral convocada por la CIJ para el 30 de junio (por video conferencia debido al virus chino) representa “la parte final del proceso”, cuando es todo lo contrario. La Corte, antes de dar inicio formal a una demanda, está en la obligación de verificar su jurisdicción Art. 36/1 de los estatutos y luego de su decisión considerará si la demanda es admisible. Parece extraño que el decano de una facultad de estudios internacionales confunda el objetivo y propósito de esta audiencia, cuando la convocatoria de la Corte -según el press reléase del 6/02/2020- es para verificar si tiene jurisdicción y no examinar su competencia como afirma el profesor, de la cual no hay duda alguna debido a que el ámbito de la competencia de la Corte está claramente definida en su artículo 36/2 de los estatutos. Pareciera que el profesor Londoño confunde jurisdicción con competencia.

Párrafo seguido, afirma que Venezuela “pretende aumentar” su territorio. El teniente coronel Londoño (como estudioso de los temas limítrofes y fronterizos de la América española) conoce muy bien que Venezuela fue despojada de 159.000 Km2 por un laudo arbitral nulo e írrito en 1899. Sería impropio recordarle al “biborleado” profesor, que el genio del creador de la Gran Colombia, le solicitó a la corona inglesa en 1822 “el retiro de sus colonos de las tierras del Demerara y Berbice situadas al oeste del río Esequibo, pertenecientes a Venezuela por los tratados entre España y Holanda”. En algún momento se le podría dar el beneficio de la duda al prestigioso diplomático e historiador si lo consideramos una travesura, pero no así si su intención es usar el caso de Guyana como un precedente parar llevar el diferendo colombo venezolano a la Corte Internacional de Justicia, en el supuesto negado de que la Corte (en contra de sus estatutos) decida a favor de la excolonia inglesa.

Profesor Londoño, ante la inexacta frase: “La historia la escriben los vencedores”, afortunadamente en la reclamación del Esequibo la historia está escrita. Es falso como afirma en su artículo que Venezuela escogió el tribunal arbitral, puesto que los jueces fueron impuestos por el reconocido jurista ruso Federico de Martens, debido a la negativa de la parte británica de sentarse con “pueblos salvajes”, según afirma mi eminente profesor, el Dr. Gross Espiell en su estudio preliminar sobre De Martens, basado en el “Memorándum Mallet-Prevost” y en una carta del árbitro inglés Lord Russell.

La posición del coronel Londoño hacia Venezuela es ampliamente conocida, incluso algunas leyendas de palacio le responsabilizan de los irresponsables sucesos del Caldas; pero de ahí a tratar de tergiversar la historia hay un paso muy grande al intentar aprovecharse de una decisión de la Corte Internacional de Justicia para que Colombia también emule a Guyana y lleve el diferendo colombo venezolano a la CIJ abriendo las heridas del Caldas.

En la parte final del artículo de marras, el Decano de estudios internacionales analiza el acuerdo de Ginebra aunque no lo menciona como tal. Y en su análisis le atribuye al Secretario General de la ONU funciones de mediación, lo cual no es cierto. El alto funcionario de la ONU es solo el custodio y garante de todos los acuerdos internacionales. Las funciones de mediación o buenos oficios fueron acordadas de común acuerdo entre las partes, no siendo el Secretario General el comisionado para tal tarea.

En este contexto, el profesor Londoño reitera su confusión entre competencia y jurisdicción cuando afirma que la Corte procederá a revisar las diferencias entre las partes sobre su competencia. La CIJ lo que revisará es su jurisdicción, ya que Venezuela en ningún momento ha realizado la declaración de voluntad exigida por la Corte.

Finalmente, resulta sumamente extraño que el teniente coronel Londoño afirme en su artículo que las Fuerzas Armadas se han pronunciado formalmente exigiendo que no se acuda a las audiencias, lo cual es falso. Las FF.AA han mantenido un bajo perfil por no decir que han estado silentes. Al contrario de lo que fue su rechazo a la hipótesis de Caraballeda, de la cual usted fue parte de ella. Ha sido la Asamblea Nacional Legítima, presidida por el diputado Juan Guaidó, por intermedio de la Comisión Mixta para la Defensa del Esequibo y la Fachada Atlántica, presidida por el diputado William Dávila, la cual desde hace más de tres años ha mantenido una campaña frente al régimen para que defienda el territorio de que fuimos despojados hace 120 años, ocho meses, veinte días, por un laudo arbitral nulo e írrito y que por complacencias con el régimen cubano está en riesgo nuestra integridad territorial.

Resulta muy extraño que una persona tan conocedora del derecho internacional cometa estos “deslices” que en nada contribuyen a una solución práctica y satisfactoria como lo establece el acuerdo de Ginebra, a menos que exista de trasfondo otras perversas intenciones.

Fuente de TenemosNoticias.com: elnuevopais.net / J. Gerson Revanales M

Publicado el: 2020-07-17 20:30:45
En la sección: Columnistas – El Nuevo País

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