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RAFAEL SIMÓN JIMÉNEZ: Frente a la provocación del gobierno

RAFAEL SIMÓN JIMÉNEZ: Frente a la provocación del gobierno

Frente a la provocación del gobierno

 

Tiempo de verdades – RAFAEL SIMÓN JIMÉNEZ

2020 por ser un año electoral, debe ser clave para que las fuerzas democráticas definan un camino que conduzca a la derrota del régimen, abriendo puertas a la transición democrática en Venezuela. La violencia, la brutalidad y el atropello contra la Asamblea Nacional, única institución legítima y representativa de la soberanía popular, ha dejado claro de manera temprana cuál será la estrategia del oficialismo: utilizar la violencia, la intimidación, el soborno y la fuerza, para provocar una reacción radical, instintiva e irracional en el liderazgo opositor, cuya consecuencia esperada sea su renuncia al camino electoral, e ir de nuevo -como tantas otras veces- al escenario de la polarización y la confrontación donde de antemano está derrotada.

El gobierno sabe -quizás mejor que sus adversarios- que nada tiene que buscar en un escenario electoral medianamente transparente y equitativo. Las encuestas revelan una creciente desafección y repudio popular, y la gravedad de la situación económica y social del país, así como su descrédito absoluto, le restan cualquier posibilidad de hacer un papel, apenas  decoroso.

Entonces qué es lo que indica la simple lógica política que deben hacer las fuerzas y el liderazgo democrático. En primer lugar escoger y privilegiar el escenario para confrontar a su adversario, y ese campo no es otro que el de la lucha cívica, democrática y electoral, lo cual no significa como muchos atorrantes piensan ir al “matadero” de unas elecciones sin garantías, ni condiciones sino precisamente convertir la participación electoral en un gran activismo ciudadano y una gran movilización popular con la exigencia de elecciones libres y justas, acorralando al gobierno y obligándolo a que sea precisamente él quien decida “darle el palo a la lámpara” renunciando a crear condiciones comiciales mínimas.

Seguir “pegados” en la desgastada e inviable consigna del  “Cese de la Usurpación-Gobierno de Transición-Elecciones libres “o peor aún embestir el trapo Rojo de la provocación del gobierno en la Asamblea Nacional, tiene inexorablemente que conducir a la derrota y con ella a una nueva ola de frustración y desactivación del movimiento de protesta ciudadana.

El escenario y la contienda política, por relevantes que sean, no pueden dejar en papel secundario la angustiosa situación de la gente. La confrontación política, los dimes y diretes, incluso asuntos políticos de gravedad como los acontecimientos de la AN, poco o nada significan para los millones de venezolanos que a diario pasan hambre, ven desgarrar sus familias, morir sus hijos, o subsistir en medio de la exclusión y la pobreza. Los dirigentes democráticos si aspiran ganar o revalidar la confianza de la gente, tienen la obligación política y moral de ocuparse de su situación, de ser interlocutores de sus angustias y necesidades, y de ser la voz de los invisibilizados por la miseria.

Evadir la provocación del régimen, evitar el terreno de la violencia, construir una salida democrática, cívica y electoral, reforzada por la movilización y el respaldo de los millones de venezolanos que quieren cambio, deben ser los desafíos en este año 2020,  que de nuevo plantea para las fuerzas democráticas un dilema devenido en disyuntiva: repetir con fanática terquedad los errores del pasado y volver al matadero, donde llama el trapo rojo del gobierno, o dar un revolcón, un corte histórico, un cambio de actitud y estrategia y hacer de la lucha social y de la salida electoral los elementos que blinden la victoria de  2020.

Fuente de TenemosNoticias.com: elnuevopais.net / Rafael Simón Jiménez

Publicado el: 2020-01-24 06:00:14
En la sección: Columnistas – El Nuevo País

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