Jorge Barragán quiere gobernar Caracas para erradicar la desidia de la capital

El internacionalista Jorge Barragán quiere ser el primer alcalde opositor del municipio Libertador en 25 años y para lograrlo se propone reconectar a los caraqueños con la vida política y convertir a la ciudad en “un ejemplo de convivencia democrática”.
Caracas. “Ser joven y ser gocho” son las herramientas que el internacionalista y candidato opositor Jorge “el gocho” Barragán usa para conectar con los electores del municipio Libertador y hacerse, este 27 de julio, con los votos necesarios para quedarse con la alcaldía de Caracas, gobernada ininterrumpidamente por el chavismo desde el 2000.
A sus 27 años de edad asegura ser “el candidato más joven en la historia de la alcaldía de Caracas” y ofrece propuestas como la formalización de la “economía popular” a través del financiamiento, la creación de pozos profundos para combatir la falta de agua y la creación de un “gobierno digital” cuya gestión se fortalezca a partir de la transparencia.
En entrevista con Crónica.Uno Barragán, a quien respalda Lápiz y otras seis tarjetas, reconoció la dificultad de remontar la apatía de los electores y convencerlos de votar en los comicios municipales, pero insistió en que la necesidad de cambio será el motor que los movilice.
“Yo creo que los venezolanos nos merecemos un mejor futuro y un mejor destino y, en este caso, la gente que habita la capital de Venezuela merece una mejor calidad de vida y siempre vale la pena luchar por el voto, porque es la única herramienta que nos va a permitir generar un cambio y sostenerlo en el tiempo”.
El candidato espera vencer y construir en Caracas un espacio en el que “los venezolanos se puedan entender. Donde todos quepamos y las diferencias se resuelvan a través del voto. La política tiene que ser útil para eso”.
“Somos más de 2.300.000 habitantes. Evidentemente el reto es convencer a la gente que vaya a votar. Pero nosotros creemos que la oportunidad está en poder visibilizar las propuestas, las ideas y las denuncias. Porque una de las frases con la que arrancamos nuestra campaña es que no podemos normalizar la desidia en Caracas”, apuntó.
¿Por qué hay tantos jóvenes que aspiran ser alcaldes?
En medio de unas circunstancias tan complejas y tan difíciles es muy bueno que los jóvenes se arriesguen y asuman esto. Entendiendo que están sembrando para el futuro y que evidentemente hay que brindar una alternativa distinta a la que ha gobernado durante mucho tiempo.
No hemos decidido nacer en medio del conflicto político, más bien hemos sido actores terciarios y en este caso utilizados en algún momento. Yo fui dirigente estudiantil de la Universidad Central de Venezuela y tuvimos nuestros procesos de movilización, nuestros procesos de marchas. Y al final te das cuenta que por ahí no es la vida, no es la ruta.
Porque al salir a protestar expones tu integridad física. Y creo que en este punto nadie va a exponer su vida otra vez, pero sí tenemos la oportunidad de votar, de protestar con nuestro voto.

¿Crees que es un buen momento para hacer una carrera política en Venezuela?
Es el momento más difícil en la historia política de Venezuela. Donde la democracia está tan vapuleada, donde existe tanta desconfianza en lo político, en lo público, en el voto como mecanismo para una salida política, como mecanismo de cambio o de resolución de diferencias. Cuando todo eso está puesto en duda y la credibilidad se perdió, hemos dado el paso al frente y asumimos este compromiso porque creemos que Venezuela no puede quedar así.
Las naciones no crecen cuando los países y la sociedad están en conflicto. Las naciones crecen cuando las sociedades están cohesionadas y el voto termina siendo el gran elemento para esas diferencias.
¿Y cuál es el mayor reto en este momento?
Nosotros tenemos el gran reto de convencer a la gente de que el voto es nuestra herramienta de poder y convencer al poder de que tiene que aceptar que el voto es el elemento principal de legitimidad para poder gobernar y que si no eres mayoría tienes que dejar el poder.
Y también a un sector de la oposición que cree que la abstención es la ruta para generar cambio. No creemos que ni la abstención sea, ni la desmovilización, ni la anomia. Tenemos que convencer a la sociedad venezolana de que vaya a votar. Convencer al poder que ese voto tiene que ser respetado y que tienen que dejar el poder porque no son mayoría. Y también convencer por otro lado a un sector de la oposición que cree que no hay otra ruta, que la ruta democrática y la ruta del voto se perdió.
Yo creo que ese es el principal reto de un demócrata: luchar por la democracia con tu principal herramienta.
¿Cómo haces ese trabajo?
Bueno, nosotros hemos hecho una campaña muy bonita, muy agotadora. Porque hemos utilizado recorridos de 10 horas al día (…) convenciendo y conversando con la gente que se para muy temprano y aprovechamos la oportunidad para entregar nuestro volante, nuestro mensaje con nuestro equipo, darles nuestras propuestas e insistir en que tenemos que renovar la política, hay que ver una opción distinta y ahí logramos, de una u otra manera, hacer click con la gente.
También el tema de ser joven y ser gocho. Eso ayudó muchísimo en la idea de conectar y de poder animar a las personas.

Caracas siempre ha estado gobernada por el chavismo, ¿por qué crees que esta vez es posible ganar la alcaldía para un opositor?
Porque lo veo en la calle todos los días. Escucho a la gente quejándose. No hay persona que no se queje en una parroquia de Caracas del mal gobierno y que no quiera un cambio y gente nueva.
Claro, pero cómo pasar esa queja a la acción. Ese es el gran reto que tenemos porque Caracas va a tener un futuro si la gente, en vez de resignarse, se moviliza este 27 de julio por una opción distinta a la que ha gobernado esta ciudad durante más de 25 años.
¿Y en qué crees que te diferencias tú y tu propuesta de todas las candidaturas opositoras que han aspirado a lo largo de estos años a la alcaldía de Caracas y que no logran arrebatársela al chavismo?
Es la primera vez que se consigue un consenso entre rivales históricos, Antonio Encarri y Tomás Guanipa, que están apoyando mi candidatura. Los principales partidos opositores respaldan este proyecto y creo que la juventud es un elemento que entusiasma mucho, porque la gente está cansada de los mismos políticos de siempre.
El reto a vencer es el desconocimiento, que es bastante alto. Pero también es un océano de oportunidades que hay y nosotros hemos asumido esta campaña para tener victorias en la campaña, por encima de cuál vaya a ser el resultado electoral.

Por ejemplo, para nosotros es una victoria en la campaña poder visibilizar lo que hemos normalizado, que es la desidia, vivir mal, que el agua no nos llegue, que la vialidad está destruida, que Caracas parece una laguna.
La victoria ha sido demostrar que Caracas no está bien y necesita un cambio. Necesita personas realmente que tengan las ideas y la energía para modernizar la ciudad y que la única herramienta de poder que tenemos los venezolanos es el voto.
¿Y no le temes al fraude electoral tras los sucesos del 28 de julio en las presidenciales?
Yo hago un símil como cuando te roban. A mí en Caracas me robaron cuatro veces y sigo saliendo para la calle, sigo echándole pichón. Salir a la calle te presenta la posibilidad de que puedas volver a ser robado, eso puede estar. Y eso pasa también en la política y en las condiciones actuales que tenemos.
Esto se trata de insistir, persistir, de no rendirse.
¿Si te roban te resignas? No, no me resigno, todo lo contrario. Hace un año pasó lo que pasó y nosotros estamos poniendo el pecho, pagando culpas que no son mías, porque yo escucho todos los días de las personas en la calle: “me dejaron solo el 29 de julio. La gente no me acompañó.
Yo tampoco sé qué pasó el 29 y por qué el liderazgo no estuvo a la altura de la gente. Por eso asumo mi candidatura e insisto políticamente, porque no me rindo.
¿Y qué le respondes a quienes te critican dentro y fuera del movimiento opositor por participar en estas elecciones?
A mis colegas políticos les digo que pienso que vivir en este sistema nos ha hecho también replicar muchas cosas del neolenguaje del chavismo. El chavismo en el poder básicamente acusaba al opositor de escuálido, de apátrida. Utiliza adjetivos para descalificarnos.
La oposición contestó de la misma manera. Entramos en un círculo vicioso de utilizar adjetivos descalificativos para referirse al que no comparte una ruta y eso es lamentable, porque eso lo único que genera es un proceso de retroceso como sociedad y la única manera que el país avance a otra cosa es que el liderazgo político tenga la responsabilidad de entender que las diferencias políticas se debaten con respecto a las ideas, no con adjetivos.
No podemos quedarnos en la casa porque en la casa no hacemos nada. En cambio, insistiendo, votando, nos damos la posibilidad de seguir retando al poder (…) y somos tercos en la idea de la participación, en que ese es el único mecanismo que tenemos nosotros para generar un cambio. ¿Por qué? Porque no tenemos armas.

¿Cuál es tu propuesta en torno al trabajo?
Ha aumentado exponencialmente la gente que está trabajando en la calle, porque el salario no alcanza, la pensión está pulverizada. He conseguido casos de abuelos de 80 años que están trabajando en la calle para poder mantenerse (…) y lo que más nos duele es que hoy los están matraqueando. O sea, los están persiguiendo por trabajar. Nosotros creemos que el trabajo dignifica al hombre y la alcaldía debe brindar una alternativa distinta para que esas personas pasen de la informalidad a la formalidad.
Por eso queremos hacer un censo que permita que ellos tengan algo, que ese matraqueo que se está haciendo vaya más bien a un fondo público, abierto, y de ese fondo poder generar financiamiento para que tengan un local donde puedan trabajar de forma digna y sean propietarios.
Yo lo que quiero es que generen impuestos de trabajo, que dejemos de asfixiar a los comerciantes. (…) porque si hay más trabajo en Caracas, hay más gente con poder adquisitivo, hay más ventas y se activa la economía local.
¿Cuáles son los otros problemas de Caracas que debe enfrentar un nuevo alcalde?
Por ejemplo, hay botaderos de basura improvisados por toda la ciudad. Creemos que hay que repensar eso y evidentemente despedir a la empresa que actualmente está haciendo el trabajo porque no está funcionando(…) y hacer un concurso público, abierto, transparente, con un jurado independiente, para que las empresas puedan presentar su proyecto.

Otra de las ideas que hemos tenido es hacer un gobierno transparente, un gobierno abierto. Hay nuevos mecanismos de gobernanza en el mundo, como la digital, que implica lograr que la gente vea, a través de la tecnología, cuánto es lo que recauda la ciudad.
A partir de allí, de transparentar el manejo del dinero público, vamos a ser mucho más eficientes a la hora de presentar propuestas y proyectos en la recuperación de la calidad de vida de las personas.
En tema del agua, es un derecho humano que resolvieron los romanos hace dos mil años al inventar mecanismos para que a la gente le llegue agua directa a su casa. Pero, dos mil años después, en Caracas no hay agua todos los días.
Nosotros creemos que allí la alcaldía tiene que tener un rol protagónico. No dejárselo solo a Hidrocapital, y puede ser a través de la construcción de pozos de agua profunda.
Todas estas propuestas llevan a recuperar la sensatez en la política y eso pasa por un tema de voluntad, de poder buscar alternativas distintas para que la gente pueda vivir mucho mejor.
Si logras llegar a la alcaldía de Caracas, ¿qué sería lo primero que harías por la gente de la ciudad?
El principal tema es el económico. Necesitamos un alcalde presente para tomar buenas decisiones que permitan que la economía de la ciudad avance en otras direcciones. Eso se trata de generar empleo, bajando los impuestos y trayendo inversiones, formalizando a los emprendedores que están en la calle.
Esos cuatro elementos van a permitir mejorar la economía de la ciudad y, a partir de ahí, me voy a dedicar días y noches a recuperar los servicios públicos de calidad: salud, educación y agua, que son los tres pilares fundamentales que consideramos que hay que ponerle mayor esfuerzo.
Nosotros queremos que nuestra gestión en la alcaldía, nuestra victoria en Caracas, sea un ejemplo de convivencia democrática, porque un elector mío va a ser el presidente Nicolás Maduro, toda la familia presidencial, todas las personas que están en Miraflores y todas las personas que trabajan en los poderes. Entonces, nosotros queremos que Caracas se convierta en un ejemplo de convivencia democrática.
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Fuente de TenemosNoticias.com: cronica.uno
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