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Nicmer Evans | Insurrección: ¿rebelión o revolución?

📅 🕐 01 Ago 2025🔗 Fuente: puntodecorte.net🕑 6 min de lectura
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El politólogo Nicmer Evans, conductor del programa PDCRadio de Punto de Corte, abordó en su reciente emisión temas cruciales sobre la situación política venezolana. En un análisis profundo, Evans examinó las declaraciones de Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, quienes desde la clandestinidad impulsan una resistencia contra el régimen de Nicolás Maduro. Además, destacó la complejidad de la licencia otorgada por Estados Unidos a Chevron para operar en Venezuela, un país señalado por Washington como liderado por un “cartel de los soles”. Este escenario plantea interrogantes sobre la estrategia opositora, la movilización cívica y las negociaciones internacionales, en un contexto de represión y crisis electoral.

Evans abordó desde el llamado a la insurrección hasta la desmovilización ciudadana tras el fraude electoral del 28 de julio de 2024, un evento que marcó un punto de inflexión en la lucha democrática venezolana.

Resistencia clandestina: un llamado controversial

Edmundo González Urrutia, reconocido por varios países como presidente electo tras las elecciones del 28 de julio de 2024, llamó desde Madrid a fortalecer una resistencia clandestina en Venezuela. En un mensaje difundido en X, instó a los ciudadanos a organizarse para defender la voluntad popular expresada en las urnas. Su declaración, respaldada por María Corina Machado, llega tras un año de persecución intensificada por el régimen de Maduro, que desató una represión sin precedentes contra opositores y manifestantes. González, exiliado tras refugiarse en embajadas, subrayó la necesidad de acciones cívicas decisivas, aunque evitó detallar estrategias por seguridad.

María Corina Machado, por su parte, afirmó en una entrevista con W Radio Colombia que teme por su vida, advirtiendo que el régimen la desaparecerá si la localiza. Desde la clandestinidad, destacó que el movimiento opositor ha unido a los venezolanos contra el chavismo, a pesar de las amenazas. Este llamado a la resistencia clandestina genera debate: ¿es una estrategia viable o un paso hacia la desmovilización de la lucha cívica pública?

Insurrección: ¿rebelión o revolución?

Evans analizó el concepto de insurrección, definiéndolo como una acción para subvertir el orden establecido, ya sea por vías pacíficas o violentas. En el caso venezolano, la resistencia clandestina propuesta por González y Machado parece inclinarse hacia una acción no violenta, pero su anuncio público plantea contradicciones. Históricamente, movimientos como la Junta Patriótica de 1958 en Venezuela actuaron desde la clandestinidad sin exponer sus planes, logrando impacto mediante organización y acciones concretas. En contraste, el anuncio actual podría desmovilizar a quienes prefieren la resistencia cívica pública, dejando un vacío en la lucha no violenta.

El politólogo cuestionó si este llamado busca una rebelión para restaurar un modelo anterior o una revolución para transformar el sistema. Recordó que, bajo el chavismo, la promesa de una revolución derivó en una involución política, profundizando problemas preexistentes. La resistencia clandestina, al priorizar la discreción, podría ceder el espacio público a sectores opositores que negocian con el régimen, debilitando la presión cívica.

Crisis electoral y desmovilización

El fraude electoral del 28 de julio de 2024 marcó un punto crítico en la lucha democrática venezolana. Según Evans, el Consejo Nacional Electoral (CNE) perdió credibilidad al no permitir la verificación de actas, dejando resultados no auditables. La oposición, con un supuesto 67% de los votos según actas propias, no logró capitalizar la movilización popular del 29 de julio, un momento que Evans calificó como ideal para una insurrección cívica. La desmovilización posterior, por temor a la represión, resultó en más de 2,500 detenciones, evidenciando un terrorismo de Estado que desincentiva la acción pública.

La falta de un “timing político” adecuado, término que Evans usó para describir la importancia de actuar en el momento preciso, ha sido un error recurrente de la oposición. La convocatoria a la clandestinidad, sin una estructura insurreccional clara, podría fragmentar aún más a los sectores democráticos, dejando en orfandad a quienes apuestan por la resistencia cívica no violenta.

Chevron y la paradoja internacional

La licencia restringida otorgada por Estados Unidos a Chevron para operar en Venezuela, un país señalado como liderado por el “cartel de los soles”, generó críticas de Evans. Esta decisión, parte de negociaciones que incluyeron intercambios de presos políticos, no logró la liberación de los 80 detenidos prometidos, evidenciando una burla del régimen hacia Washington. Evans cuestionó la coherencia de negociar con un gobierno calificado como narcoterrorista, mientras se otorgan beneficios económicos que fortalecen al chavismo.

El politólogo destacó que, aunque no se opone a la inversión extranjera, la contradicción de esta política debilita la credibilidad de Estados Unidos como aliado de la democracia venezolana. La falta de transparencia en los acuerdos, como la no publicación de la licencia de Chevron, refuerza la percepción de que los intereses económicos priman sobre los principios democráticos.

Presos políticos y represión

Evans exigió la libertad inmediata de presos políticos como Ángel Godoy, Ramón Centeno, Javier Tarazona y Carlos Julio Rojas, denunciando su incomunicación y tortura como delitos de lesa humanidad. La represión, intensificada tras el 29 de julio, ha generado un clima de miedo que dificulta la movilización cívica. El politólogo rechazó la noción de un “derecho a la represión”, argumentando que, aunque las autoridades buscan restablecer el orden, la represión ilegítima no tiene justificación legal ni política.

Hacia una acción coordinada

El análisis de Evans culminó con un llamado a la unidad de los sectores democráticos venezolanos. Propuso una reunión con un único punto de agenda: cómo restaurar la democracia. La fragmentación actual, exacerbada por el llamado a la clandestinidad, requiere una estrategia orquestada que combine acciones cívicas, electorales y de presión internacional. Ejemplos históricos, como el 23 de enero de 1958 en Venezuela o la transición en Polonia, muestran que la acción coordinada puede generar resultados, siempre que se eviten anuncios vacíos y se priorice la organización efectiva.

En conclusión, la resistencia clandestina propuesta por González y Machado plantea un dilema: ¿fortalece la lucha democrática o la fragmenta? Mientras el régimen de Maduro consolida su poder y negocia con actores internacionales, la oposición debe replantear su estrategia para evitar la desmovilización y recuperar la confianza ciudadana. La lucha por la democracia en Venezuela exige claridad, coordinación y un compromiso firme con la acción cívica, sin ceder ante la represión ni las contradicciones internacionales.

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Fuente de TenemosNoticias.com: puntodecorte.net

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