estaba preso por homicidio y salió libre hace 15 días

Lo que parecía un episodio de sicariato común en el marco de la Feria de las Flores en Medellín dio un giro sorprendente tras revelarse la identidad de el hombre que fue asesinado el pasado 6 de agosto por dos individuos a bordo de una motocicleta.
Los hechos se remontan a la noche del miércoles pasado, cuando un hombre de 34 años se encontró, presuntamente de manera casual, con otros dos individuos en Castilla, noroccidente de la capital de Antioquia.
¿Una discusión espontánea?
Allí, en inmediaciones del barrio Tejelo, en sector de la carrera 74 con calle 109, este el hombre sostuvo una conversación extensa con los otros dos sujetos implicados. Según testimonios de personas del sector, lo que inició siendo una conversación se tornó en una discusión rápidamente.
El hombre fue asesinado en este sector del barrio Tejelo, en Castilla. Foto:EL TIEMPO.
Ante el caldeo de los ánimos el hombre se dispuso a retirarse del lugar en una motocicleta que pidió a un servicio digital de transporte, pero justo antes de que el conductor del vehículo arrancara, los dos sujetos con los que había estado interactuando se aproximaron nuevamente a él, esta vez en una motocicleta y le dispararon en múltiples oportunidades.
Ante lo sucedido, el hombre fue trasladado de urgencia al Hospital Pablo Tobón Uribe, el centro médico más cercano, donde a pesar de ser ingresado con prontitud, falleció en medio de los primeros procedimientos a los que fue sometido.
Tras el deceso del hombre, su identidad trascendió, y el caso, que inicialmente fue catalogado por las autoridades como un episodio que respondió a un hecho de intolerancia, tomó un tinte totalmente diferente y que actualmente está bajo la lupa de las autoridades de la ciudad.
El hombre fue identificado como Álvaro José Soto Pacheco, quien tan solo 15 días antes había recibido boleta de libertad de un centro carcelario de la ciudad tras estar recluido por un delito mayor por el que había sido capturado previamente.
De hecho, luego de que se difundiera la noticia de su muerte, las mismas autoridades señalaron que Soto Pacheco había sido uno de los criminales más buscados en el cartel de los indiciados por hurto en la ciudad, contando con registros de hurto calificado, además de otras anotaciones por porte agravado y calificado.
En la lista de los ‘más buscados’
Sin embargo, esos delitos no eran los únicos que habían llevado a Soto Pacheco tras las rejas. EL TIEMPO tuvo acceso al expediente judicial de señalado delincuente, ahora occiso, en el que queda constancia de su participación y culpabilidad en calidad de dolo en el homicidio de un hombre en 2024.
Álvaro José Soto Pacheco. Foto:Cortesía.
Los hechos ocurrieron el 12 de septiembre del año pasado, en el sector de San Germán, en el occidente de Medellín. En aquella oportunidad, según el expediente, Soto Pacheco y su pareja sentimental, Deisy Johana Gómez Ocampo le tendieron una trampa a un reconocido empresario del sector para hurtarlo, pero su plan se le salió de las manos a la pareja de criminales.
Según fuentes enteradas de la investigación, la mujer sedujo al empresario y lo condujo hasta un apartamento del mencionado sector de Medellín y allí fue recibido por Soto Pacheco, quien portando un arma de fuego ―que en principio solo usaría para intimidar al comerciante― logró despojar al hombre de 35 años de sus efectos personales.
EL TIEMPO estableció que la pareja le hurtó a su víctima un reloj de lujo, un celular de alta gama y varias joyas, que fueron avaluadas en más de 12 millones de pesos. Tras completar el hurto, los dos individuos habrían planeado retirarse, sin embargo, adentro del inmueble algo salió en contracorriente de lo planeado y Soto Pacheco le disparó al comerciante.
El hombre falleció en el inmueble. Sin embargo, su deceso solo se conocería tres días después. Al día siguiente de los hechos, los familiares del empresario denunciaron su desaparición.
Un cuerpo en San Cristóbal
Las autoridades de la ciudad comenzaron las investigaciones pertinentes para dar con el paradero del hombre, sin embargo, lo que lograron hallar las autoridades fue el cuerpo sin vida del empresario a 11 kilómetros del lugar de los hechos.
La pareja transportó el cuerpo sin vida de la víctima en un vehículo durante más de 25 minutos hasta llegar al corregimiento de San Cristóbal. Allí, más específicamente en zona boscosa de San José de la Montaña, Soto Pacheco y Gómez Ocampo se deshicieron del cadáver.
Como se mencionó, personas que hacían senderismo en este sector del corregimiento se toparon con un objeto embolsado cuya silueta les generó alerta. En efecto, tras denunciar el hallazgo ante las autoridades, la Policía halló al empresario, quien para el momento de su muerte vestía un jean negro, un buzo crema y presentaba más de una herida de bala, en una bolsa, amarrado de pies y manos.
El CTI de la Fiscalía se apersonó de la investigación en aquella oportunidad y tras un mes de investigaciones, en octubre de 2024 lograron ubicar a Soto Pacheco y Gómez Ocampo en el lugar de los hechos. Por ello, se expidió orden de captura en contra de ambos individuos, quienes fueron detenidos el 18 de septiembre, cinco días después del homicidio.
Tras legalizarse sus capturas, un juez de control de garantías accedió a la solicitud de un fiscal del Grupo de Alertas Tempranas de la URI quien vinculó a los dos individuos como los responsables del asesinato del empresario.
Deisy Johana Gómez Ocampo y Álvaro José Soto Pacheco fueron capturados el 18 de septiembre de 2024. Foto:Suministrada.
En ese orden de ideas, Soto Pacheco y Gómez Ocampo fueron procesados por los delitos de homicidio, hurto y fabricación, tráfico porte o tenencia de armas de fuego, todos agravados. A pesar de las evidencias en su contra, ambos individuos rechazaron la acusación y se declararon inocentes.
¿Una muerte anunciada?
EL TIEMPO conoció que la mujer fue enviada a la cárcel de Pedregal, mientras que el hombre fue enviado al centro penitenciario de Bellavista, esto, el 21 de octubre de 2024. Durante el proceso judicial, las llamadas y conversaciones de ambas personas fueron intervenidas por aprobación del juzgado 29 penal municipal de la ciudad.
A través de dichas conversaciones se halló un factor que, ahora mismo, tras el crimen de Soto Pacheco, podría ser clave para esclarecer su homicidio. Tras la intervención a las líneas, se estableció que la pareja estaba siendo amenazada de muerte por un familiar del empresario asesinado.
Fragmento del expediente del caso por homicidio agravado contra Soto y Gómez. Foto:EL TIEMPO.
En el expediente, al cual EL TIEMPO tuvo acceso, quedó registro de lo mencionado: “La defensora dejó constancia referente a la seguridad de sus asistidos, los cuales estarían siendo intimidados por un familiar de la víctima. La fiscal manifestó que como esta situación ya fue puesta en conocimiento desde esa investigación se pueden elevar las solicitudes de protección a las que haya lugar”.
Llegados a 2025 y tras cumplir 10 meses tras las rejas, el pasado 18 de julio, el defensor de los dos convictos solicitó una audiencia de libertad por vencimiento de términos. En efecto, esa audiencia fue concedida y tuvo lugar el 23 de julio de este año. En ella, se extinguió la condena de Soto Pacheco y Gómez Ocampo por la expiración de los plazos establecidos por la ley para actuar procesalmente en contra de los sindicados.
Tras el crimen de Soto Pacheco, quien era oriundo de Caucasia, las autoridades retrocedieron en el expediente del hombre y hallaron la amenaza realizada por el familiar del empresario. EL TIEMPO estableció que tras la denuncia realizada por la defensora de Soto y Gómez, las autoridades le realizaron un ‘llamado de atención’ al hombre en cuestión, de quien este medio pudo establecer que su primer sería ‘William’.
NICOLÁS TAMAYO ESCALANTE
Periodista de Nación, en Medellín.
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Fuente de TenemosNoticias.com: www.eltiempo.com
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