El pasado 9 de agosto, se dio a conocer un insólito caso en la ciudad de Barranquilla, donde la empleada de una joyería fue manipulada de manera psicológica por un hombre para robarle 126 millones de pesos.
La historia fue dada a conocer por las autoridades locales, luego de que la víctima, a quien le modificaron el nombre por seguridad, colocara una denuncia formal en contra de Óscar Gómez y otras dos personas.
La víctima se relacionó con un supuesto abogado. Foto:iStock
LEA TAMBIÉN
De acuerdo con las investigaciones preliminares, la trabajadora conoció al sospechoso a finales de 2024 y comenzó a mantener una amistad, hasta que el vínculo se convirtió en una relación sentimental.
Según la mujer, Gómez se presentó ante ella como un abogado que tenía a su cargo varios negocios en diferentes ciudades de la región del Caribe. En cuanto a su vida privada, le aseguró que era “un hombre recién separado”.
Durante los primeros meses de su relación, el supuesto abogado le comentó que estaba esperando una suma de dinero por un negocio que había realizado en Bogotá, pero que antes debía viajar a Santa Marta para terminar con un trámite importante.
El hombre se distanciaba de la mujer por temporadas. Foto:iStock
LEA TAMBIÉN
Su novio inventó un secuestro
Al poco tiempo de que Gómez partiera, la empleada de la joyería empezó a recibir mensajes y llamadas de presuntos captores. Sin embargo, la situación empeoró cuando su enamorado se comunicó con ella para decirle que había sido detenido por un grupo armado.
En el reporte de las autoridades, la víctima reveló que el hombre le pidió que depositara cinco millones de pesos en su cuenta de banco, ya que esta era la suma que los secuestradores exigieron por su liberación.
La mujer indicó que después su novio le aseguró que ya había retirado la plata y podía regresar a la casa. Unos minutos después, la trabajadora recibió una llamada de un supuesto comandante, quien le agradeció el aporte económico y le solicitó una nueva colaboración.
Los estafadores le pedían fotos íntimas y dinero a la mujer. Foto:iStock
Presa del pánico, la víctima volvió a comunicarse con Gómez para contarle lo sucedido, pero él le recomendó acceder a todo lo que el grupo le decía para evitar problemas más graves, por lo que ella hizo varias transferencias.
A pesar de ello, las intimidaciones digitales continuaron y su pareja dejó de contestar los mensajes. Esta situación le provocó una crisis de ansiedad a la mujer, por lo que un amigo suyo la motivó a colocar el denuncio.