Investigadores de la Universidad del Atlántico revelan fuentes ‘invisibles’ de contaminación costera en estudio mundial
📅 🕐 20 Ago 2025🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 4 min de lectura
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Un hallazgo científico con sello caribeño acaba de abrir un nuevo capítulo en el debate global sobre la contaminación marina. Investigadores de la Universidad del Atlántico, en alianza con el Institut français de recherche pour l’exploitation de la mer (Ifremer, Francia) y la Grand Valley State University (Estados Unidos), publicaron en la revista Marine Pollution Bulletin un estudio que identifica por primera vez las llamadas fuentes “invisibles” de contaminación costera.
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El artículo, titulado “Invisible pressures: A global review of unconventional coastal pollution sources and their environmental impacts”, plantea un giro radical en la manera de entender cómo se degradan playas, arrecifes, manglares y estuarios en distintas partes del mundo.
Más allá de fábricas y aguas residuales
Hasta ahora, el foco de gobiernos y científicos había estado en descargas industriales, aguas residuales urbanas o actividades portuarias.
El estudio identificó fuentes “invisibles” de contaminación costera. Foto:Suministrada
Sin embargo, el nuevo estudio revela que existen múltiples fuentes no convencionales de contaminación que pasan desapercibidas y que, pese a su aparente inocuidad, generan graves impactos ambientales.
Son presiones invisibles porque no aparecen en las estadísticas oficiales ni en los marcos regulatorios, pero sus efectos son reales y acumulativos
nelson rangelInvestigador Uniatlántico
Entre ellas figuran rituales religiosos y culturales en las costas, carnavales y conciertos masivos en playas, entierros y prácticas funerarias en zonas marinas, actividades ilícitas como el narcotráfico y la minería ilegal de arena, turismo descontrolado, deportes recreativos, usos comerciales temporales e incluso restos de cohetes espaciales y equipos científicos abandonados.
Nelson Rangel investigador de la Universidad del Atlántico. Foto:Tomada de las redes sociales
“Son presiones invisibles porque no aparecen en las estadísticas oficiales ni en los marcos regulatorios, pero sus efectos son reales y acumulativos”, advirtió el profesor Nelson Rangel-Buitrago, investigador principal del Grupo de Geología, Geofísica y Procesos Marino-Costeros de la Universidad del Atlántico.
El “marco de invisibilidad”
El aporte central del estudio es una clasificación inédita que explica por qué estas fuentes permanecen ocultas bajo lo que los investigadores llaman un “marco de invisibilidad”, compuesto por cinco dimensiones:
Cultural: actividades toleradas por tradición o espiritualidad.
Conductual: acciones dispersas y recreativas de difícil control.
Situacional: prácticas asociadas a crisis, desplazamientos o emergencias.
Institucional: vacíos legales o ausencia de mandatos claros.
Perceptual: comportamientos normalizados o vistos como inofensivos.
Eventos masivos en playas, dejan tras de sí toneladas de desechos. Foto:Suministrada
Se trata de la primera tipología global que permite reconocer, clasificar y gestionar estas fuentes invisibles de contaminación costera.
Ciencia sin fronteras
La investigación es también un ejemplo de cooperación internacional. El Ifremer aportó la experiencia europea en gobernanza ambiental y manejo de mares Mediterráneo y Atlántico, mientras que la Grand Valley State University contribuyó con la visión norteamericana en geología y gestión costera.
La extracción de arena también afecta las playas. Foto:Suministrada
Este trabajo conjunto da peso global a los hallazgos y subraya la necesidad de respuestas coordinadas frente a un problema que no conoce fronteras.
Para el equipo de investigadores, el estudio abre un nuevo frente de acción en la gestión ambiental y en la gobernanza costera, crucial para avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente el ODS 14 sobre vida submarina.
“Queremos ampliar la conversación sobre la contaminación marina. No basta con vigilar los puertos y las industrias; debemos reconocer que prácticas culturales, turísticas o informales también están deteriorando nuestros ecosistemas”, señaló Rangel-Buitrago.
Orgullo para el Caribe
La publicación representa un logro académico de alcance internacional, pero también un motivo de orgullo regional: la Universidad del Atlántico se consolida como referente en el estudio de problemáticas marino-costeras y en la generación de conocimiento con impacto global.
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El estudio deja un mensaje claro: la contaminación costera no solo proviene de las grandes industrias. Muchas veces nace en rituales cotidianos, celebraciones masivas, prácticas toleradas o simples descuidos humanos que, al no estar regulados, se convierten en amenazas silenciosas para la vida marina.
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