Ya podemos decir que estamos viendo acabar el mundo antiguo. El orden multilateral creado tras las grandes guerras mundiales, que buscaba equilibrios a través de organizaciones y leyes internacionales, se ha esfumado. El futuro apunta a un regreso feudal controlado por señores de la guerra. Los que hemos trabajado en zonas de conflicto pensábamos que los señores de la guerra eran toscos barbudos de Afganistán o piratas de Somalia. Pero no. Los nuevos dueños feudales controlan la agenda global, la que nos afecta a todos, y están al frente de gobiernos de potencias mundiales. Esta es la nueva realidad.