El consumo en Colombia y América Latina pierde fuerza, advierte Moody’s | Crecimiento | Economía

El consumo privado, motor tradicional de las economías latinoamericanas, comienza a mostrar signos de agotamiento y Colombia no escaparía a este fenómeno que si bien no generará afectaciones inmediatas, sí marca un cambio de ritmo que debe empezar a ser analizado por las autoridades y centros de estudio económico.
Así lo advierte Moody’s en su más reciente informe sobre el estado del consumidor, en el que analiza el comportamiento de los hogares en Brasil, México, Chile y Colombia y resalta que aunque todavía se mantiene en terreno positivo, el gasto de los hogares pierde tracción frente a un entorno marcado por la persistencia inflacionaria, tasas de interés elevadas, tensiones fiscales y un crecimiento global más moderado.
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Según la calificadora, esta tendencia es particularmente evidente en países como México y Colombia, donde los indicadores de consumo se debilitan al mismo tiempo que los bancos centrales enfrentan un margen de maniobra limitado para aplicar estímulos monetarios y se mantendría la tensión en la política fiscal.
De igual forma señalan que Brasil, pese a haber registrado un ciclo expansivo más sólido, también comienza a mostrar señales de desaceleración, mientras que Chile refleja un consumo frágil, con un desempleo que sigue por encima de su promedio histórico.
El consumo ha sido protagonista del crecimiento económico en los últimos meses.
Imagen de ChatGPT
Colombia: consumo en transición
Para el caso colombiano, Moody’s destaca que el gasto de los hogares se mantuvo resiliente hasta mediados de 2025, apoyado en transferencias sociales, incrementos salariales y un mercado laboral relativamente ajustado. Sin embargo, advierte que la combinación de inflación todavía elevada y costos financieros altos ha reducido la capacidad de los hogares para sostener el mismo ritmo de consumo.
En este sentido, la calificadora estima que la inflación cerrará este año en 5,1%, un nivel superior a la meta del 3% del Banco de la República y aunque los precios de alimentos y energía han cedido parcialmente, los componentes núcleo siguen siendo resistentes.
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“Esto obliga a la autoridad monetaria a mantener la tasa de referencia en 9,25%, con apenas recortes cautelosos de 25 puntos básicos en lo corrido del año y el resultado es un crédito al consumo que avanza con menor dinamismo que en otras economías de la región, limitando el acceso de los hogares a financiamiento y moderando la compra de bienes duraderos”, destacaron.
Pese a ello, Moody’s reconoce que el desempleo en Colombia permanece por debajo de su promedio histórico, lo cual mitiga parcialmente el impacto de la inflación sobre el ingreso disponible.

El consumo ha sido protagonista del crecimiento económico en los últimos meses.
Imagen de ChatGPT
México: el golpe de los aranceles
En México, el panorama del consumo se ha visto afectado por factores adicionales y Moody’s explica que la contracción ha sido más marcada debido a la dependencia de la economía mexicana del ciclo de Estados Unidos y a la amenaza de nuevos aranceles, que han deteriorado la confianza de los hogares y las expectativas empresariales.
Aun así, los salarios reales han mostrado avances gracias a los incrementos en el salario mínimo y a la fortaleza del mercado laboral, generando una paradoja de ingresos que crecen, pero consumo que se modera, en la cual se refleja el peso que tienen la inflación y las tensiones comerciales en el ánimo de los consumidores.
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“El Banco de México, consciente de la desaceleración, ha sido más agresivo en sus recortes de tasas, con una reducción acumulada de 150 puntos básicos en lo corrido de 2025. Con una inflación proyectada en 3,9% al cierre del año, la entidad tiene más espacio para flexibilizar”, dijo Moody’s, advirtiendo que la política monetaria por sí sola no resolverá las presiones externas que enfrenta el país.
Dos casos importantes
Revisando otros mercados en la región, esta agencia cuenta que Brasil experimentó un repunte del consumo hasta mediados de 2025, impulsado por un mercado laboral robusto, transferencias sociales y programas de crédito. No obstante, subraya que la inflación se mantiene en torno al 5%, y el Banco Central decidió endurecer su postura, aumentando la tasa Selic en 175 puntos básicos durante el año para contener las expectativas.

El consumo ha sido protagonista del crecimiento económico en los últimos meses.
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La consecuencia es que, si bien el crédito al consumo crece con fuerza, las condiciones financieras más estrictas empiezan a frenar la dinámica de los hogares; por lo que Moody’s recalca que la confianza del consumidor ha mejorado levemente frente a finales de 2024, pero advierte que el crecimiento del gasto no será tan acelerado en la segunda mitad del año.
En el caso de Chile, señalaron que presenta un escenario distinto en el que aunque la economía ha dado señales de estabilización, el desempleo sigue por encima de su promedio histórico, lo que debilita la capacidad de consumo de los hogares. Moody’s proyecta que la inflación cerrará 2025 en 4,4%, todavía por encima del rango meta, lo cual limita las posibilidades de un estímulo monetario más amplio.
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“El Banco Central recortó la tasa en 25 puntos básicos recientemente, pero la calificadora describe el movimiento como prudente, consciente de que la inflación de servicios aún no cede lo suficiente. En este contexto, la confianza del consumidor cayó levemente en los últimos meses, reflejando la fragilidad del gasto privado”, señalaron.
Con todo lo anterior, la principal conclusión de Moody’s es que el consumo privado ya no tiene la misma capacidad para sostener el crecimiento económico en la región y que si bien continuará aportando, lo hará en menor medida, lo que obliga a depender más de la inversión, las exportaciones y la política fiscal.

El consumo ha sido protagonista del crecimiento económico en los últimos meses.
Imagen de ChatGPT
En Colombia, en particular, el reto será doble, dado que se debe mantener el dinamismo del mercado laboral y, al mismo tiempo, contener una inflación que sigue por encima de la meta. Con un margen fiscal limitado, la economía dependerá de la capacidad del sector privado para mantener el gasto y de la efectividad de la política monetaria para evitar un mayor deterioro del poder adquisitivo.
Así las cosas, la región se encuentra, en suma, en un punto de inflexión en el que el consumo, que durante 2024 y parte de 2025 fue el pilar del crecimiento, hoy se enfrenta a un entorno menos favorable y para el caso local, se debe tener en cuenta que pese a la resiliencia mostrada en meses recientes, Moody’s advierte que la persistencia de la inflación y las tasas altas erosionan la capacidad de compra de los hogares.
DANIEL HERNÁNDEZ NARANJO
Periodista de Portafolio
Fuente de TenemosNoticias.com: www.portafolio.co
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