El destructor de misiles guiados USS Gravely, de la Marina de Estados Unidos, zarpó la mañana de este jueves de Puerto España, en Trinidad y Tobago, al finalizar una visita de cuatro días dedicada a maniobras militares compartidas con las fuerzas de defensa locales.
La nave, equipada con sistemas Aegis y misiles Tomahawk, atracó el domingo 26 de octubre como parte de un esfuerzo bilateral entre Estados Unidos y Trinidad y Tobago por «fortalecer la seguridad marítima y combatir el narcotráfico en el Caribe», según afirmaron autoridades de ambos países.
Autoridades de Trinidad y Tobago confirmaron que el buque salió poco después de las 10 de la mañana, hora local, sin incidentes. La primera ministra Kamla Persad-Bissessar respaldó la presencia del navío y destacó su rol en la cooperación regional.
El USS Gravely transporta unos 300 tripulantes y capacidades para operaciones antiaéreas, antisubmarinas y de superficie, incluyendo helicópteros Seahawk.
El Gobierno de Nicolás Maduro denunció la maniobra como una provocación directa y suspendió acuerdos energéticos con Trinidad y Tobago por facilitar la visita, que Miraflores interpretó como preparación de una «operación de falsa bandera» orquestada por la CIA para justificar una escalada bélica.





