La cercanía de la temporada decembrina impulsa a muchas familias a elegir los adornos con los que adornarán sus hogares. Entre las opciones más comunes están los inflables decorativos y el tradicional árbol de Navidad. Aunque ambos cumplen funciones distintas, una duda frecuente es cuál de los dos representa un mayor consumo de energía y, por tanto, un impacto más elevado en el recibo eléctrico.
Según el análisis realizado con inteligencia artificial, los adornos inflables son los que más energía demandan.
Decoraciones navideñas Foto:iStock
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Estas figuras requieren un motor o ventilador para mantenerse en pie, además de luces internas en algunos modelos, lo que eleva su consumo promedio a entre 100 y 240 watts. El gasto final depende del tamaño del adorno y del número de horas que permanezca conectado.
En contraste, las luces del árbol de Navidad generan un impacto menor si se opta por series LED. Este tipo de iluminación consume entre 30 y 60 watts cuando permanece encendida durante seis horas. Sin embargo, si se utilizan luces tradicionales, el gasto puede acercarse al de un adorno inflable.
Recomendaciones de expertos para quienes eligen el árbol de Navidad
El árbol de Navidad continúa siendo uno de los elementos más representativos de la época, pero su instalación requiere ciertos cuidados para prevenir incidentes domésticos. Según indicaciones divulgadas por ‘Profeco’, es importante seguir estas pautas:
Verificar que, si se trata de un árbol natural, haya sido cortado recientemente.
En el caso de árboles artificiales, comprarlos en establecimientos formales y confirmar que cuenten con la etiqueta de resistencia al fuego.
Evitar colocar velas encendidas cerca del árbol.
No ubicarlo junto a fuentes de calor, como chimeneas o calentadores.
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Tendencias en árboles de Navidad para 2025
A medida que se acerca la temporada decembrina, las revistas internacionales dedicadas al diseño de interiores comienzan a perfilar las tendencias que marcarán los árboles de Navidad en 2025. Los enfoques predominantes apuntan a estilos más sobrios, naturales y con referencias a la tradición familiar. Desde la incorporación de lazos de terciopelo hasta el auge de materiales sostenibles, las propuestas buscan equilibrio entre estética y personalidad.
Los lazos XL se consolidan como el adorno más destacado del año. Estas piezas, elaboradas en terciopelo y en tonos invernales como burdeos, verde o dorado envejecido, sustituyen a la estrella tradicional en la parte superior del árbol. Su presencia permite aportar un acabado visual elegante sin sobrecargar la decoración.
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Otra tendencia identificada en estas publicaciones es la combinación de paletas neutras con verdes naturales. La mezcla de tonos café y verdes se integra con facilidad a materiales como madera y lino, favoreciendo ambientes serenos. Una forma de incorporar estos colores de manera sutil es utilizar bases de fibra natural.
Los adornos antiguos también recuperan protagonismo. Elementos heredados, figuras confeccionadas a mano en años anteriores o piezas vinculadas a la historia familiar se incorporan para dar al árbol un carácter propio. Las tendencias señalan que la combinación de estilos es viable siempre que contribuya a un conjunto con identidad.
Los materiales naturales y sostenibles mantienen su relevancia. Adornos hechos a mano con papel reciclado, cerámica o fibras vegetales reemplazan gradualmente al plástico. Las revistas consultadas destacan que estas piezas figuran entre las más demandadas. Para lograr este efecto, se emplean piñas, ramas secas, cordones de lino o guirnaldas de luz cálida.
En cuanto al estilo general, el minimalismo y el maximalismo comparten espacio esta temporada. Los árboles minimalistas, con pocos adornos y una iluminación discreta, se recomiendan para ambientes de diseño nórdico o contemporáneo. Por su parte, el maximalismo nostálgico, con cintas y colores más intensos, suele adaptarse mejor a decoraciones clásicas o vintage.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación. Además, contó con la revisión del periodista y un editor.