La elección del día para instalar y desmontar el árbol de Navidad es, para muchas familias, un gesto simbólico que marca el inicio y el cierre de la temporada festiva.
Dentro del Feng Shui, esta tradición adquiere un matiz energético: los tiempos en que se coloca y se retira el árbol pueden influir en la armonía del hogar y en la manera en que fluirá la prosperidad y la abundancia durante el siguiente año.
La costumbre de reunirse en familia alrededor del árbol forma parte de uno de los rituales más extendidos de la Navidad. Las luces, los adornos y la estrella en la punta se convierten en un símbolo de unión durante las semanas previas a las celebraciones.
El árbol simboliza la vida, el universo y el amor de Dios. Foto:iStock
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Aunque no existe un consenso universal sobre el origen del árbol navideño, diversas tradiciones paganas y cristianas lo han moldeado a lo largo de los siglos. Entre ellas se incluyen los rituales del solsticio de invierno, que celebraban la permanencia de la vida, y la costumbre surgida en Alemania en el siglo XVI de decorar árboles con frutas y otros elementos festivos.
En la práctica cotidiana, cada familia define su propio calendario. Algunas decoran antes de diciembre; otras mantienen el árbol hasta bien entrado febrero.
Desde la perspectiva del Feng Shui, sin embargo, la relevancia no se asocia tanto a la instalación como al momento de retirarlo. Esta disciplina, orientada al equilibrio de las energías del espacio, sostiene que la forma en la que se cierra el ciclo navideño contribuye a preparar el ambiente para el año que comienza.
El árbol simboliza la vida, el universo y el amor de Dios. Foto:iStock
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En cuanto a la colocación del árbol, el Feng Shui no establece una fecha estricta. Muchas familias siguen el calendario católico y optan por hacerlo a partir del primer domingo de Adviento, cuatro semanas antes de Nochebuena; este año, esa fecha coincide con el 30 de noviembre. No obstante, se trata de una costumbre que depende de las tradiciones y preferencias de cada hogar.
El punto central para esta filosofía se encuentra en el desmontaje. Según las tradiciones del Feng Shui, el momento propicio para retirar el árbol y dar paso a un nuevo ciclo energético es justo después de la última festividad navideña. Esa fecha corresponde al 7 de enero, el día posterior a la celebración de Reyes.
Al cerrar la temporada en este momento, se busca equilibrar las energías del hogar y propiciar un tránsito armonioso hacia el año entrante.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.