En el mercado de las bebidas gaseosas, Japón se distingue por ofrecer productos que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo. Recientemente, ha llamado la atención de los viajeros la existencia de la «Coca-Cola Plus», una variante que se diferencia no solo por el color blanco de su botella, sino por estar catalogada dentro de una categoría de alimentos funcionales avalada por el gobierno japonés.
A diferencia de las versiones tradicionales o sin azúcar que se comercializan globalmente, este producto específico se encuentra disponible en las cadenas de tiendas de conveniencia locales, como FamilyMart, Lawson o 7-Eleven.
Coca Cola blanca en Japón Foto:Redes sociales
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Su principal reclamo no es solo el sabor, sino sus supuestas propiedades benéficas para el organismo, lo que la convierte en un objeto de curiosidad para los turistas.
La particularidad de esta bebida radica en que porta un distintivo específico conocido como FOSHU (Food for Specified Health Uses). Este es un sistema de certificación del gobierno japonés para alimentos que contienen ingredientes con funciones favorables para la salud y que han sido probados oficialmente.
Según se detalla en el envase, el consumo de este producto “ayuda a la gestión de triglicéridos y a la absorción de grasa”. La premisa bajo la cual se vende es que, al consumirse junto con las comidas, ayuda a suprimir la absorción de las grasas ingeridas y modera el aumento de los triglicéridos en la sangre después de comer.
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Esto ha llevado a interpretaciones populares sobre si la bebida ayuda a adelgazar o simplemente evita que el cuerpo procese todas las calorías grasas de una comida.
Más allá de sus funciones metabólicas, la experiencia sensorial también presenta matices respecto a las versiones convencionales. Al probarla, se describe como una bebida con cero calorías y cero azúcares, similar a la versión Zero, pero con un perfil de sabor distinto.
Según los testimonios de quienes la han probado, el líquido se percibe “muchísimo más suave” al paladar. La dulzura es menos intensa en comparación con la Coca-Cola Zero o la regular, las cuales suelen tener un perfil de dulzor muy similar entre sí.
Otro punto destacable es la carbonatación; esta versión blanca parece tener una mayor concentración de gas.
Para el consumidor que busca cuidar su ingesta calórica sin renunciar a los refrescos, esta opción se presenta como una alternativa atractiva.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.