El euro saca terreno a la divisa estadounidense con el cambio sobre los 1,17 dólares ante la última palabra del año del BCE

El euro llega a la reunión de hoy del Banco Central Europeo en los 1,175 dólares al cambio. No son máximos del año, puesto que éstos se sitúan en los 1,186 dólares. Sin embargo, la divisa común para 20 países avanza más de un 13% en lo que va de 2025 sin motivos en el corto plazo para perder su fortaleza frente al billete verde y ante el aumento de las preocupaciones por la inflación más allá del año que viene.
La primera y más importante de las misiones de un banco central es el control de precios. Y el índice de precios en la eurozona está bajo el 2,2% desde marzo de este año. Está cerca del objetivo teórico que persigue cualquier responsable de una política monetaria, el 2%, en el que el auge del IPC no dificulta el crecimiento de la economía. Con la inflación prácticamente dominada en la actualidad en la media de la eurozona, el mercado no espera sorpresas para la última cita agendada del BCE del año.
No habría ni subidas ni bajadas de tipos de interés en los próximos doce meses, por lo menos, según descuenta el consenso de mercado. «Uno de los puntos clave va a ser la publicación de nuevas proyecciones, que se extenderán hasta 2028. En general, es probable que refuercen la expectativa de que los tipos de interés permanecerán en pausa un periodo prolongado«, comentó el economista para Europa en Pictet WM, Nadia Gharbi. Es en la revisión del cuadro macro donde Christine Lagarde podría ser más dura de lo esperado. Por contra, la Reserva Federal de Estados Unidos proseguiría con sus recortes en próximas fechas. Esto dará mayor recorrido al euro, puesto que el diferencial entre los tipos del BCE y el de la Fed seguirá reduciéndose en próximas fechas.
En paralelo, el Banco de Inglaterra realizará mínimo dos ajustes más a la baja de 25 puntos básicos en su referencia en el próximo ejercicio, según los contratos financieros OIS (overnight indexed swap) con un yen todavía débil, aunque el Banco de Japón esté en pleno ciclo restrictivo. Es decir, el euro apenas encuentra rival entre las grandes divisas del G-10. Esto hace que la divisa de la eurozona avance un 8% en 2025 frente a una cesta diversificada de divisas que recoge el índice Bloomberg euro (donde el cruce con el dólar de EEUU tiene más peso, seguido de la libra esterlina y del yen japonés). También se sitúa en zona de máximos desde 2021.
Ante este panorama, la expectativa del consenso de mercado que recoge Bloomberg proyecta un cruce del euro frente al dólar en los 1,18 dólares al cierre del primer trimestre del año próximo. Al cierre del 2026 subiría al 1,2%. Según los expertos, el pico máximo en los próximos dos años se situaría en un cruce en los 1,22 dólares.
En paralelo, no se espera una subida de la inflación en la eurozona significativa de aquí a 2027. «La presión a la baja sobre los precios de las materias primas energéticas, la fortaleza del euro y la desinflación de los productos manufacturados plantean riesgos a la baja para la proyección de la inflación», opinó el estratega cuantitativo macro en Natixis IM Solutions, Romain Aumond.
Las expectativas pueden variar mucho en los próximos meses. Incluso en lo que resta de año. No obstante, ya se está proyectando que el próximo movimiento del BCE (no sería en 2026) sea un ajuste de tipos al alza. Otro motivo más para que el euro mantenga su ventaja en el mercado de divisas. Esto iría de la mano de la inflación esperada a cinco años vista, que según el indicador 5y5y inflation forward empezaría a recoger un repunte de los precios hasta el 3,3%. Esta métrica es una más de las que vigila el BCE en sus proyecciones a largo plazo. Y, como es habitual, las expectativas del mercado tienden a adelantarse a los datos reales.
Todo lo anterior tiene su impacto en el resto del mercado financiero. Con un euro fuerte que seguirá sacando terreno al dólar estadounidense, según las previsiones de los expertos, los inversores europeos encontrarían un freno mayor al retorno de sus operativas al otro lado del Atlántico. Como ejemplo, en 2025 el S&P 500 sube más de un 15% en dólares. En euros esta subida queda limitada al 2% por el cambio de divisa. En lo que se refiere al mercado de deuda, una posición diversificada en una cartera de bonos soberanos y corporativos con grado de inversión daría una ganancia del 8% en dólares por el aumento del precio de los bonos (principalmente por el peso de los títulos del Tesoro de EEUU). Pero si después se convierte a euros, esa ganancia se desvanece.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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