Si bien la historia entra dentro del thriller, la ciencia ficción e incluso el body horror, lo que plantea resulta bastante actual y escalofriantemente realista.
«Creo que hay mucho que decir sobre esta búsqueda de la perfección y lo que eso significa, y también sobre la mercantilización de la belleza, porque la belleza humana es un concepto complicado…
La idea de que puedas pagar por la perfección y que haya gente que gana dinero con esto también es complicada. Porque, siendo honestos, creo que mantener a la gente en un estado de ‘no ser suficiente’ es más rentable», explica Rebeca Hall, quien interpreta a la agente Jordan del FBI.