El Eintracht de la ruptura frente al Hoffenheim que ilusiona

Decir «el Eintracht Frankfurt de Dino Toppmöller» ya es cosa del pasado. El empate 3-3 ante el Werder Bremen fue la gota que derramó el vaso en torno a la continuidad del entrenador alemán al frente de las «águilas”. Este resultado mostró las costuras del equipo: falta de victorias, fragilidad defensiva y una sensación general de estancamiento.
«Siempre los mismos goles”, señaló el propio director deportivo Markus Krösche entre el desahogo y el reproche. Otra vez tres goles encajados, otra vez sin ganar. Así, las cifras terminaron de sepultar al director técnico: 39 goles recibidos en 18 partidos fue la cuota fatal que colmó la paciencia de la directiva, carente de argumentos para dar continuidad al proyecto.
Los errores defensivos se volvieron patrones tanto en Bundesliga como en Champions League. La estrepitosa caída hasta el séptimo puesto en la tabla local no es un desastre, pero sí un atentado a las aspiraciones de un club con miras a consolidarse en Europa.
Legado y transición
Pero no todo es malo en esta historia, el balance del ciclo Toppmöller dejó luces en su camino. En un total de 931 días al frente del Eintracht, Dino logró la clasificación a la Champions League. Mejor aún, durante su etapa, el fútbol europeo fue testigo del desarrollo de jugadores que luego dejaron importantes ingresos al club, como el egipcio Omar Marmoush y el francés Hugo Ekitiké, ambos vendidos al fútbol inglés por sumas astronómicas.
En fechas recientes, lo insuficiente de los resultados se acompañó de bajas frecuentes de jugadores destacados, sobre todo en la delantera. El capitán Robin Koch, lo expresa con cierto pragmatismo: «Cuando un equipo lleva mucho tiempo con un entrenador, es normal en el fútbol que en algún momento se quiera dar un nuevo impulso, pero el equipo no tenía ningún problema con Dino”, dice Koch en un esfuerzo por compartir el sentimiento del vestuario en contaste con la decisión de Krösche.
Así que mientras se calman las aguas de la incertidumbre, el mando queda en manos de una solución con ADN del Eintracht y efecto inmediato. Se trata del entrenador del equipo sub-21, Dennis Schmitt, junto a la leyenda Alex Meier. La misión es minimizar el sentimiento de pérdida y optimizar las bondades de una plantilla con calidad y aún seducida por los puestos europeos.
Una prueba inmediata contra un rival inédito
Es verdad que poco se habla del Hoffenheim cuando se habla de fútbol alemán y la Bundesliga. Un equipo de pocos reflectores, cuando mucho navegante de la medianía de la tabla, pero terruño de algunas figuras de ayer y hoy, especialmente en el banquillo técnico con nombres como Hansi Flick, Julian Nagelsmann y Ralf Rangnick bajo el sello «hecho en Hoffenheim”.
La primera prueba del Eintracht es un equipo que ha encontrado estabilidad y carácter bajo el mando de Christian Ilzer, quien aspira estar a la altura de sus ilustres predecesores con miras a escribir una «cuarta era” en el club. Una misión que ya ha puesto en marcha.
Hace tan solo un año, el club blanquiazul negociaba los papeles para mantener la categoría. Hoy, Ilzer mantiene al Hoffenheim en la pelea por la Champions League con apenas una derrota en once partidos. El técnico austríaco – de recorrido poco convencional debido a su formación como electricista y frustrado como futbolista profesional – pasó de ser entrenador en la última categoría amateur de Austria hace 20 años, a dirigir un equipo alemán de primera división con sueños europeos.
Su idea de «destrucción creativa” le dio una identidad nueva a un conjunto que hoy destaca por su solidez defensiva, algo inédito en la historia del club en la Bundesliga. «Simplemente había que darle al equipo una identidad diferente. Por supuesto, eso ocurre fuera de la zona de confort y ahí es donde se encuentra resistencia”, asegura.
Desde sus cenizas, el Eintracht se mide ante el tercero de la clasificación y uno de los conjuntos más en forma del campeonato; un duelo en Frankfurt de realidades opuestas donde el local enfrenta la plena reconstrucción ante la urgencia de respuestas inmediatas, y un Hoffenheim constructor de sus aspiraciones, pero con el desafío de ser algo más allá de la nueva «revelación” en la Bundesliga. (elm)
Fuente de TenemosNoticias.com: www.dw.com
En la sección: Deutsche Welle: DW.COM – Futbol alemán
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