El índice de enfriamiento económico de Walmart se dispara con la guerra en Irán y alimenta el fantasma de la recesión en EEUU

La guerra de Israel y EEUU contra Irán está afectando al mercado energético global, incrementando los precios del petróleo y del gas natural. El conflicto, que se extiende por la región, no parece tener un final cercano, especialmente con las intervenciones de Trump hablando de progresos en las negociaciones con Teherán y amenazando, al mismo tiempo, con una invasión terrestre. Como consecuencia, el temor a un repunte inflacionario ha aumentado, y aunque el mercado se mueve con cautela, hay voces que alertan de los riesgos de un enfriamiento de la economía. Así, existe un particular índice vinculado a Walmart que ha avanzado con fuerza en las últimas semanas, alertando de un avance peligroso de las posibilidades de que se produzca una recesión en EEUU.
El Walmart Recession Signal (WRS, en inglés) fue creado en 2024 por Jim Paulsen, analista retirado de Wells Fargo Asset Management con el objetivo de medir el riesgo de una recesión en suelo estadounidense. Este indicador compara el rendimiento de las acciones de Walmart con el S&P Global Luxury Index, un índice que mide, a su vez, el comportamiento de las participaciones de empresas ligadas a las partes más pudientes de la economía.
La clave del funcionamiento del WRS es que las recesiones comienzan a ser experimentadas primero por los estratos de la sociedad menos pudientes, y después por las clases más adineradas. La idea es que, a medida que la economía se ralentiza, la población opta por consumir en tiendas que aplican una política de descuentos, como las de Walmart, alejándose de los vendedores del sector de lujo. Este movimiento impulsa las acciones del gigante del retail en detrimento de las compañías lujosas, provocando un incremento del WRS «que podría alertar de una potencial recesión», según el propio Paulsen.
Así, la última actualización del WRS muestra un considerable deterioro. Si bien el indicador comenzó a avanzar a finales del año, se ha disparado con la guerra de Israel y EE. UU. contra Irán, situándose cerca de niveles de la Gran Recesión de 2008 y superando ampliamente las cotas marcadas en lo peor de la pandemia del COVID en 2020. Paulsen sostiene que esto indica un incremento de las presiones sobre los consumidores de menor renta, y, aunque afirma que EE. UU. evitará la recesión este año, señala que la economía norteamericana se ralentizará. Ello provocará la necesidad de aplicar algún tipo de medidas de estímulo, así como una bajada de los tipos de interés.
Sin embargo, existen algunos problemas ligados al WRS. En primer lugar, la metodología de la composición del S&P Global utiliza una ponderación basada en el valor de mercado ajustado por capital flotante multiplicado por una puntuación de exposición al lujo subjetiva. Además, la firma S&P divide las empresas en cuatro categorías y ajusta sus capitalizaciones bursátiles en función de estos niveles. Esto provocó que en noviembre de 2024, la sexta empresa del S&P Global fuera Tesla, cuyo principal negocio no está centrado en el sector del lujo.
En segundo lugar, Walmart ha experimentado un crecimiento en los últimos años que le ha llevado a atraer a un público con mayor poder adquisitivo al calor de su expansión internacional y del refuerzo en el comercio electrónico. En este sentido, Walmart comunicó el pasado verano una ampliación de su programa de entrega a domicilio mediante drones en EE. UU., recrudeciendo la pugna que mantiene con Amazon en este ámbito.
Además, si bien Walmart sube un 9,82% en lo que va de año, cede un 3,23% desde el inicio del conflicto. No se ha producido un avance de las participaciones desde que Israel y EE. UU. atacaron Irán el pasado 28 de febrero, aunque sí resiste mejor en bolsa que otras firmas rivales como Dollar Tree, que cede un 16,25%. También aguanta con más firmeza que otras empresas vinculadas al sector del lujo como LVMH, que cae un 14,79% desde el comienzo de la guerra.
Por otro lado, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha afirmado este lunes que las expectativas de inflación están controladas pese al incremento de los precios de la energía, por lo que no es necesario que el banco central se vea obligado a optar por subir los tipos de interés. Según Powell, las estimaciones de inflación están controladas a corto plazo, aunque la autoridad monetaria seguirá de cerca su evolución. No parece, por lo tanto, que el riesgo de recesión sea inminente, tal y como sostiene Paulsen.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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