Región Caribe concentra 1.863 fallecidos por siniestros viales en 2025 y Atlántico figura entre los departamentos con más víctimas, informa la ANSV
📅 🕐 15 Abr 2026🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 5 min de lectura
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Barranquilla fue sede este martes 14 de abril del Encuentro Regional de Gestión Estratégica para el Control del Tránsito y Transporte, una jornada técnica que puso cifras concretas a una preocupación en la región Caribe por el aumento de la siniestralidad vial.
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Durante el encuentro, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) reveló que Colombia cerró 2025 con 8.697 víctimas fatales por siniestros de tránsito, un incremento frente a 2024 (8.271). Aunque aclararon que es arbitrario leerlo de esa forma, retumba que el promedio nacional del año fue de 24 muertes diarias.
De ese total, 1.863 fallecimientos se registraron en la región Caribe, una cifra que ubica a esta zona como uno de los focos prioritarios de intervención.
Atlántico y Caribe: el peso de la cifra
El detalle regional dimensiona el desafío. Córdoba lidera la siniestralidad en el Caribe con 367 víctimas, seguido por Atlántico (324), Cesar (324) y Magdalena (244). En términos prácticos, el Caribe aportó más de una quinta parte de las muertes viales del país en 2025, en un contexto donde la motocicleta es el principal medio de transporte y donde persisten brechas en infraestructura segura y gestión de velocidades.
Cifras en el Caribe. Foto:Camilo Alvarez Peñaloza – EL TIEMPO
Para el Atlántico, el dato es demoledor: 324 muertes confirman una tendencia al alza que exige decisiones inmediatas y sostenidas, más allá de operativos coyunturales o campañas de temporada.
El encuentro reiteró que el perfil de las víctimas sigue concentrándose en los usuarios más vulnerables del sistema. De las 8.697 muertes registradas en 2025, 5.096 correspondieron a motociclistas, seguidos por peatones (1.287) y ciclistas (408).
Esta distribución explica por qué las estrategias regionales deben priorizar velocidades seguras, infraestructura indulgente y control efectivo, especialmente en corredores urbanos y periurbanos del Caribe.
El enfoque de Sistema Seguro: planear para prevenir
Una de las ponencias del encuentro se centró en el enfoque de Sistema Seguro, que propone abandonar la idea del “accidente inevitable” y tratar los siniestros como eventos prevenibles. El planteamiento es claro: el error humano es inevitable, pero no debería traducirse en muerte si el sistema —vías, vehículos, normas y control— está diseñado para proteger la vida.
Carlos Granados Buitrago, director del tránsito en el Atlántico. Foto:Camilo Alvarez Peñaloza – EL TIEMPO
En territorios como el Caribe, donde la exposición al riesgo es alta, este enfoque implica romper la fragmentación de la gestión, alinear Planes Locales de Seguridad Vial (PLSV) con los planes de desarrollo y fortalecer los Consejos Locales de Seguridad Vial (CLSV) para orientar recursos donde el riesgo es mayor.
En el encuentro participaron autoridades del orden local y regional. Desde Barranquilla, Yaciris Cantillo Romero, Secretaria Distrital de Tránsito, destacó las intervenciones en puntos de alta siniestralidad, incluida la instalación de intersecciones semaforizadas recientes.
A nivel departamental, Carlos Granados Buitrago, director del tránsito en el Atlántico, insistió en que la seguridad vial requiere coordinación multinivel, sumando capacidades locales, regionales y nacionales, porque detrás de cada cifra hay una vida afectada.
Lo que se dijo desde la ANSV
En el marco del encuentro, la directora de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), Mariantonia Tabares Pulgarín, explicó que estos espacios buscan articular a los territorios con el Plan Nacional de Seguridad Vial, bajo la premisa de que la seguridad vial se construye desde lo local.
La directora de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), Mariantonia Tabares Pulgarín. Foto:Camilo Alvarez Peñaloza – EL TIEMPO
La funcionaria señaló que el Caribe enfrenta necesidades y prioridades distintas, y que precisamente por eso estos encuentros permiten conocer realidades específicas, compartir experiencias entre municipios y replicar estrategias que han dado resultados en otros territorios.
También hizo un llamado a dejar de normalizar la muerte en las vías y a entender que la siniestralidad no es un problema de cifras, sino de vidas humanas, advirtiendo que el país sigue registrando índices altos y que el Atlántico no es ajeno a esa tendencia.
En relación con los controles de tránsito, defendió su papel como herramientas de protección, no de persecución, y subrayó que el cumplimiento de normas como límites de velocidad, revisión de documentos y condiciones técnicas de los vehículos es parte esencial de la corresponsabilidad ciudadana.
La funcionaria recordó que la siniestralidad vial es hoy la segunda causa de muerte violenta en Colombia y la primera en mujeres cuando se movilizan como acompañantes.
En el balance de Semana Santa, Tabares Pulgarín indicó que muchos siniestros no estuvieron asociados a fallas de infraestructura, sino a decisiones humanas: exceso de velocidad, falta de revisión mecánica y comportamientos de riesgo. El mensaje reiterado fue que la mayoría de los siniestros son prevenibles, de ahí la insistencia en hablar de “siniestros” y no de “accidentes”.
Un reto inmediato para el Caribe
Con 1.863 muertes en 2025, el Caribe enfrenta un reto que no admite dilaciones. El consenso del encuentro fue que planificar para prevenir es la única vía para frenar una tendencia que hoy va en aumento en departamentos como Atlántico, Cesar y Magdalena.
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Lo discutido en Barranquilla dejó un mensaje para la región y deja de manifiesto que la seguridad vial es una urgencia territorial y el margen de acción está en pasar del diagnóstico a la implementación, con políticas locales que prioricen la vida en las vías.