21 piedras y 3 grabados reconstruidos en 3D: así cambia este hallazgo eslovaco lo que sabemos del mapa megalítico europeo

Han pasado más de 35 años desde que, en 1988, saliera a la luz una serie de grandes piedras cuyo origen desconcertó a los trabajadores de unas obras de construcción en la localidad de Holíč (Eslovaquia). Lo que inicialmente parecía una mera traza geológica pronto reveló indicios de intervención humana: algunas de esas piedras presentaban grabados en su superficie. Sin embargo, el contexto arqueológico se perdió rápidamente debido tanto a la continuidad de las obras como a la reubicación de los materiales.
Décadas después, un equipo internacional ha retomado el estudio de este conjunto megalítico olvidado. En un artículo reciente publicado en npj Heritage Science, los investigadores han logrado reconstruir tridimensionalmente varios de estos grabados mediante tecnologías avanzadas de documentación. El uso combinado de escaneo láser 3D, fotografías de archivo y reconstrucciones manuales ha permitido a los expertos recuperar motivos prácticamente desaparecidos que abren un nuevo camino de estudio de las tradiciones simbólicas del Neolítico en Europa central.
En 1988, durante unas obras en la localidad eslovaca de Holíč, se encontraron más de 40 piedras decoradas, algunas de gran tamaño (la mayor alcanzaba los 6,8 metros).

Un hallazgo accidental en un contexto destruido
El descubrimiento de las piedras decoradas se produjo durante la construcción de un edificio residencial. A tres metros de profundidad, se documentaron más de 40 piedras, algunas de gran tamaño (la mayor alcanzaba los 6,8 metros), y al menos dos enterramientos humanos. Sin embargo, la falta de protección del sitio provocó que el contexto arqueológico se alterara rápidamente: los megalitos se trasladaron, se reutilizaron e incluso se les perdió la pista.
Hoy solo se conservan 21 piedras, dispuestas cerca del castillo de Holíč en una configuración que no refleja su disposición original. La pérdida del contexto estratigráfico y de materiales clave, como los restos humanos y los objetos asociados a ellos, ha dificultado enormemente la datación precisa del conjunto. A pesar de estas limitaciones, algunos investigadores, como el etnólogo Rudolf Irša o el especialista francés Charles Tanguy Le Roux, ya habían señalado la naturaleza antrópica de los grabados.
Hoy solo se conservan 21 piedras, dispuestas cerca del castillo de Holíč en una configuración que no refleja su disposición original.

Tecnología del siglo XXI para un enigma prehistórico
El nuevo estudio ha aplicado una metodología interdisciplinar que combina varias técnicas complementarias. En primer lugar, los investigadores realizaron un escaneo láser 3D de alta precisión mediante un dispositivo Leica RTC360, capaz de captar detalles milimétricos de la superficie de las piedras.
Este modelo tridimensional se integró posteriormente con fotografías de archivo tomadas entre 1990 y 2000, cuando los grabados aún eran bien visibles. Por último, se añadieron calcos manuales a escala real, realizados en 2025 sobre el terreno. Esta técnica tradicional permitió identificar irregularidades superficiales invisibles a simple vista. La superposición de estas tres fuentes de información en entornos digitales como AutoCAD ha permitido reconstruir con gran fidelidad motivos que la erosión ha prácticamente borrado.
El nuevo estudio ha aplicado una metodología interdisciplinar que combina escaneo láser 3D, fotografías de archivo y calcos manuales a escala real.

Tres grabados clave: figuras humanas, animales y geometría
El equipo centró su análisis en tres piedras con grabados representativos. El primero muestra una figura humana que, rodeada de círculos concéntricos, parece sostener una herramienta. Este motivo presenta proporciones notables: la figura mide unos 25 cm, mientras que el círculo exterior alcanza 88 cm de diámetro aproximadamente.
El segundo grabado, más deteriorado, representa lo que parece un animal (quizás un ovino), acompañado de líneas curvas paralelas. Aunque la erosión ha eliminado gran parte del diseño original, la combinación de datos permitió obtener una reconstrucción plausible. Uno de los aspectos más llamativos es que los círculos concéntricos parecen centrarse en puntos anatómicos significativos, como la cabeza en la figura humana o el corazón en el animal . Este detalle sugiere una intencionalidad simbólica compleja.
Ejecutado con trazos más anchos y profundos, el tercer grabado es el único visible actualmente. La técnica con la que se realizó lo ha vuelto más resistente al desgaste. Con todo, su forma angulosa resulta difícil de interpretar.
El primer grabado identificado muestra una figura humana que, rodeada de círculos concéntricos, parece sostener una herramienta.

Paralelos europeos y posibles conexiones culturales
Para contextualizar los hallazgos, los investigadores responsables compararon los grabados de Holíč con otros ejemplos del arte megalítico en Francia, Italia y Escocia. Sitios como Gavrinis, Valcamonica o Achnabreck presentan motivos similares, especialmente en el uso de círculos concéntricos y de formas geométricas. No obstante, la combinación de elementos geométricos con figuras antropomorfas y zoomorfas es infrecuente en el contexto europeo. Esta singularidad podría indicar una variante regional o una tradición poco documentada en el Neolítico.
Orientación astronómica y paisaje simbólico
Otro aspecto relevante del estudio es el análisis de la orientación original de las piedras. Según los datos de excavación de 1988, al menos ocho megalitos estaban alineados hacia el oeste, en dirección al río Morava . Esta orientación coincide aproximadamente con la puesta de sol en el solsticio de verano.
La posible alineación astronómica sugiere que el conjunto pudo tener una función ritual o ligada al cómputo del calendario, en línea con otros monumentos megalíticos europeos como Stonehenge. Asimismo, la disposición circular hipotética del sitio parece reforzar esta interpretación. El emplazamiento elevado sobre el valle y el antiguo nombre del lugar (Alba Ecclesia, “asamblea blanca”) podrían reflejar la importancia simbólica del enclave en la Antigüedad.
Según los datos de excavación de 1988, al menos ocho megalitos estaban alineados hacia el oeste, en dirección al río Morava . Esta orientación coincide aproximadamente con la puesta de sol en el solsticio de verano.

Llenando un vacío en el mapa megalítico europeo
Tradicionalmente, Europa central se ha considerado una región marginal en el fenómeno megalítico, concentrado principalmente en el Atlántico. Sin embargo, el caso de Holíč cuestiona esta visión.
Eslovaquia apenas aparece en los mapas de distribución de megalitos, y países vecinos como Austria o Hungría carecen de ejemplos significativos. El estudio sugiere que esta ausencia podría deberse más a la falta de investigación que a una realidad histórica. La existencia de este conjunto, junto con otros indicios arqueológicos regionales, apunta a la posibilidad de una expansión más amplia de las tradiciones monumentales neolíticas.
La reconstrucción tridimensional de los grabados de Holíč representa un avance crucial en la recuperación de un patrimonio prácticamente perdido. Gracias a la integración de tecnologías modernas y fuentes históricas, los investigadores han logrado devolver visibilidad a un conjunto que había caído en el olvido.
Referencias
- Dlábiková, I., Pospíšil, P. e Illingworth, S. 2026. «Rediscovered megalithic engravings in Slovakia: 3D reconstruction and comparative analysis of a forgotten Neolithic site». npj Heritage Science. DOI: https://doi.org/10.1038/s40494-026-02399-6
Fuente de TenemosNoticias.com: muyinteresante.okdiario.com
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