Gremios de la UCV protestan ante el TSJ para exigir respuesta

Caracas, 16 de abril de 2026 – Este miércoles 15 de abril, profesores, trabajadores, jubilados y representantes de diversos gremios y sindicatos de la Universidad Central de Venezuela (UCV), junto a otras organizaciones laborales del país, se concentraron frente a la sede del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en Caracas para exigir un pronunciamiento inmediato sobre una demanda por omisión constitucional en materia salarial.
La protesta, convocada por la Asociación de Profesores de la UCV (APUCV) y la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la misma casa de estudios, busca presionar al máximo tribunal para que responda a un recurso introducido el 2 de febrero de 2026. En él se denuncia la inacción del Estado en el ajuste del salario mínimo, que permanece congelado desde hace más de cuatro años.
Una demanda que espera respuesta desde hace más de dos meses
Los manifestantes denunciaron que, pese a que la ley obliga al TSJ a pronunciarse sobre la admisibilidad de las demandas en un plazo breve (generalmente cinco días), la Sala Constitucional no ha emitido ninguna respuesta en más de 70 días. El decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la UCV, Juan Carlos Apitz, fue uno de los voceros principales. “No es posible que luego de más de cuatro años de espera para que decreten un aumento salarial, el TSJ no dé respuesta a nuestras justas reclamaciones salariales”, afirmó. Apitz enfatizó que cualquier ajuste debe basarse en el artículo 91 de la Constitución, que establece que el salario mínimo debe ser suficiente para cubrir las necesidades de una familia y permitir su participación en la vida cultural, social y recreativa del país, tomando como referencia el costo de la canasta básica.
Salarios insuficientes y “pañitos calientes”
Los oradores coincidieron en rechazar las políticas de bonos y beneficios no salariales (como los establecidos por el instructivo ONAPRE), que consideran insuficientes y precarios. Denunciaron que el sueldo base actual equivale a apenas 30 centavos de dólar en algunos casos, y que incluso con bonos el ingreso total de muchos trabajadores y profesores no supera los 200 dólares mensuales, muy por debajo del costo real de la vida. “Basta de pañitos calientes”, expresaron los manifestantes. José Gregorio Afonso, presidente de la APUCV, señaló que el Estado ha recibido ingresos extraordinarios en los últimos meses, pero estos no se han traducido en mejoras para los trabajadores. Afonso ratificó el paro de 24 horas convocado en la UCV para el próximo 22 de abril como medida de presión.
Eduardo Sánchez, presidente del Sindicato de Trabajadores de la UCV, exigió un aumento salarial de al menos 500 dólares y la derogación del instructivo ONAPRE. Varios testimonios de profesores con décadas de servicio destacaron la imposibilidad de vivir con sueldos tan bajos tras 30 años de carrera.
Apoyo estudiantil y posibles escaladas
La movilización contó con el respaldo del movimiento estudiantil de la UCV. Los participantes entregaron un documento formal en la sede del TSJ exigiendo no solo una respuesta, sino también una medida cautelar inmediata que permita la salarización de los bonos para aliviar la situación económica urgente de los trabajadores de la administración pública y el sector universitario.
Los gremios advirtieron que, de no haber un salario digno antes del 1 de mayo, podrían evaluarse nuevas acciones pacíficas, incluyendo posibles paralizaciones más amplias en instituciones clave.
Contexto de la crisis salarial
Esta protesta se enmarca en un reclamo histórico de los trabajadores venezolanos, especialmente del sector público y universitario. Desde 2022 no ha habido un aumento oficial del salario mínimo, lo que ha generado un deterioro progresivo del poder adquisitivo. Los universitarios han sido particularmente vocales, combinando acciones judiciales con movilizaciones en la calle.
Hasta el momento de esta publicación, el TSJ no ha emitido ningún comunicado oficial sobre la demanda ni sobre la concentración del 15 de abril.
La demanda de los gremios de la UCV resume un sentir compartido por miles de trabajadores: salario digno ya, no bonos temporales. La pelota está ahora en el campo del máximo tribunal. La sociedad venezolana, especialmente el sector educativo, espera una respuesta que hasta ahora brilla por su ausencia.
Fuente de TenemosNoticias.com: puntodecorte.net
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