Los detalles ocultos tras el asesinato de Vanessa Centeno y su tío

La comunidad del sector La Barraca, en la parroquia Santa Rosa de Valencia, permanece conmocionada tras el atroz asesinato de Vanessa Centeno Rodríguez (42) y su tío, Orlando José Rodríguez Marquéz (72). El crimen, ejecutado con una saña que ha desbordado la capacidad de asombro de las autoridades, apunta a un hombre identificado como Roberto Salas, apodado «Cheo», quien actualmente se encuentra prófugo.
El domingo 19 de abril, cerca de las 9:00 am, se puso en marcha un plan meticuloso. Salas no llegó solo; utilizó a su propia madre como señuelo. Bajo la excusa de buscar un televisor, la mujer logró que su nieta de 12 años abriera la puerta. Una vez franqueado el ingreso, la madre del agresor se retiró, dejando el escenario servido para la violencia.
En la sala, Vanessa intentó protegerse mientras su hija menor se sentaba en sus piernas en un gesto desesperado. Tras una breve discusión donde Vanessa ratificó su decisión de no retomar la relación, el agresor sentenció: «Si no eres para mí, no eres para nadie».
Frente a los ojos de la niña, el sujeto disparó a Vanessa en el cuello y luego arremetió contra Orlando. Sin embargo, la balística no detuvo su furia:
Vanessa Centeno, recibió el impacto de bala y cuatro heridas por arma blanca.
Por su parte, su tío Orlando Rodríguez, fue víctima de una violencia extrema, recibiendo al menos 16 puñaladas.
Según una nota dejada en el sitio, el móvil del ataque contra el anciano fue que este habría sacado de la vivienda los objetos de santería de «Cheo», acto que el criminal calificó como «la gota que derramó el vaso». Antes de huir, el sujeto intentó lesionarse y pidió veneno, pero desistió, limitándose a dejar dinero para sus hijas antes de desaparecer.
Análisis del experto: «Rasgos de narcisismo maligno»
El Dr. José Ángel Sánchez, abogado, psicólogo y especialista en derecho de familia, analizó la conducta de Roberto Salas, descartando que se tratara de un arrebato emocional. Para Sánchez, estamos ante una «planificación fría».
«Vanessa dejó de ser una persona con voluntad propia para convertirse en un objeto de su propiedad. Cuando ella decidió denunciar y cortar el vínculo, él no sintió duelo, sino una herida narcisista», explica el especialista.
Sánchez destaca puntos clave del perfil del agresor:
Engaño Estratégico: Fingir planes como un viaje al extranjero para bajar la guardia de las víctimas revela a un sujeto que disfruta del control.
Instrumentalización: El uso de su propia madre para entrar a la casa demuestra una incapacidad absoluta de empatía y rasgos de un trastorno de personalidad antisocial con matices psicopáticos.
Invalidación de la Víctima: El uso de «los santos» en su nota de despedida busca culpar a terceros o a las víctimas, convirtiendo a Vanessa en un «sujeto en falta» que merecía castigo.
La policía logró detener a la madre de «Cheo» de forma inmediata, tras hallar la ropa ensangrentada del sospechoso en su residencia, señalándola como partícipe necesaria al servir de señuelo.
Mientras los cuerpos policiales mantienen el despliegue para capturar a Salas, el Dr. Sánchez ofrece recomendaciones críticas para mujeres en situaciones de violencia:
No confrontar directamente al agresor.
Planear estratégicamente: Recoger documentos, crear un «colchón» económico y mantener una posición sumisa temporalmente para ganar tiempo.
Denunciar solo tras estar preparada y rodeada de una red de protección sólida.
En un ambiente de profunda tristeza, Vanessa fue velada este lunes. Su familia decidió vestirla con el traje que ella misma había elegido para la fiesta de 15 años de su hija mayor, la cual se celebraría el próximo sábado. Hoy, la comunidad de Santa Rosa solo clama por una cosa: Justicia.
Fuente de TenemosNoticias.com: lacalle.com.ve
En la sección: Sucesos archivos – Diario La Calle
También te puede interesar




