Ir al contenido
Economía y Finanzas

Musk pierde su batalla judicial contra Altman por la deriva empresarial y lucrativa de OpenAI por «llegar demasiado tarde»

📅 🕐 18 May 2026🔗 Fuente: eleconomista.es🕑 4 min de lectura
Musk pierde su batalla judicial contra Altman por la deriva empresarial y lucrativa de OpenAI por "llegar demasiado tarde"
Compartir:

Un jurado federal de California ha rechazado las acusaciones de Elon Musk contra OpenAI y su consejero delegado, Sam Altman, al considerar que el fundador de Tesla presentó demasiado tarde su demanda contra la compañía de inteligencia artificial. El veredicto, alcanzado este lunes en un tribunal federal de Oakland tras apenas dos horas de deliberación, supone una victoria clave para OpenAI en la larga guerra abierta entre dos de sus cofundadores.

Musk sostenía que OpenAI había traicionado su misión fundacional —desarrollar inteligencia artificial en beneficio de la humanidad— al transformarse en una estructura con ánimo de lucro y cerrar acuerdos multimillonarios, especialmente con Microsoft. Sus abogados llegaron a acusar a Altman y al presidente de OpenAI, Greg Brockman, de haber «robado una organización benéfica» al reorientar la compañía hacia un modelo comercial.

La jueza Yvonne Gonzalez Rogers aceptó la conclusión unánime del jurado de nueve miembros y afirmó que existían pruebas suficientes para respaldar su decisión. El fallo no entra tanto en el fondo filosófico de la disputa —si OpenAI traicionó o no su propósito original— como en una cuestión procesal clave: Musk esperó demasiado para plantear sus reclamaciones, por lo que estas quedaban fuera de plazo.

El juicio puso el foco en una de las rupturas más sonadas de Silicon Valley. Musk, Altman y Brockman participaron en el lanzamiento de OpenAI en 2015 como una organización sin ánimo de lucro. Desde entonces, la empresa se ha convertido en uno de los actores más poderosos del sector tecnológico gracias al éxito de ChatGPT, a sus acuerdos con Microsoft y a una valoración que el mercado sitúa ya en la órbita de las mayores compañías privadas del mundo.

Durante casi tres semanas, el jurado escuchó los testimonios de Musk, Altman, Brockman, el consejero delegado de Microsoft, Satya Nadella, el exjefe científico de OpenAI Ilya Sutskever y otros testigos clave. También se presentaron cientos de mensajes privados, documentos internos y anotaciones que ofrecieron una imagen poco habitual de la evolución interna de OpenAI: de laboratorio experimental a gigante de la inteligencia artificial.

La defensa de Musk retrató a Altman como un directivo poco fiable y volvió sobre su breve destitución como consejero delegado en 2023 para subrayar que incluso el propio consejo de OpenAI había llegado a desconfiar de él. También puso el acento en la enorme riqueza generada por la transformación de la compañía. Brockman declaró que su participación ronda los 30.000 millones de dólares, mientras que Sutskever confirmó que sus acciones valen unos 7.000 millones. Microsoft, por su parte, ha visto dispararse el valor de su inversión en OpenAI.

OpenAI respondió presentando a Musk como un rival resentido que abandonó la empresa después de no lograr el control total del proyecto y que, años después, fundó xAI para competir directamente en el mismo mercado. Altman y Brockman describieron a Musk como un dirigente volátil y con una visión de liderazgo de todo o nada. Brockman llegó a cuestionar su conocimiento técnico de la inteligencia artificial: «Sabe de cohetes, sabe de coches eléctricos. No sabía —y creo que no sabe— de IA».

El conflicto se enmarca en el delicado cambio de estructura de OpenAI. La empresa nació en 2015 como una entidad sin ánimo de lucro y en 2019 creó una filial con ánimo de lucro limitado para poder captar más capital. En 2025, OpenAI completó una nueva reorganización: su negocio operativo pasó a funcionar como una corporación de beneficio público, OpenAI Group PBC, bajo el control de la OpenAI Foundation, según la propia compañía.

Para OpenAI, el fallo despeja uno de los grandes riesgos legales justo cuando la compañía intenta consolidar su nueva estructura corporativa y atraer más financiación para competir en la carrera global de la inteligencia artificial. Pero la guerra con Musk no ha terminado. Su empresa xAI mantiene otros frentes judiciales contra OpenAI, incluidas reclamaciones por secretos comerciales y competencia, aunque una demanda por apropiación de secretos fue desestimada provisionalmente este año por falta de pruebas suficientes, con opción de ser reformulada.

WhatsAppFacebookTwitterLinkedinBeloudBluesky

Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es

En la sección: elEconomista tecnologia

🔂 ¿Te gustó la noticia? Compártela:
Compartir:
🔗 Fuente original: eleconomista.es ·

También te puede interesar

¡Copiado al portapapeles!

Mi resumen de noticias

WhatsApp