Descubren una tumba romana intacta de 2.000 años en la ciudad que vio nacer a dos emperadores romanos

En mayo de 2026, las excavaciones previas a la remodelación del mercado municipal de Vinkovci, en el este de Croacia, sacaron a la luz un hallazgo excepcional. Bajo el suelo de una plaza frecuentada cotidianamente por la población, los arqueólogos del Museo Municipal de la ciudad localizaron la tumba intacta de un individuo de entre 40 y 45 años, sepultado hace casi dos mil años en el corazón de la que fue la colonia Aurelia Cibalae, uno de los centros militares y comerciales estratégicos más importantes de la Panonia romana.
En este caso, la excepcionalidad del descubrimiento no se debe al ajuar funerario, sino a algo mucho más valioso para la ciencia arqueológica: la tumba había permanecido intacta durante milenios. De las más de 200 sepulturas de ladrillo excavadas en la zona desde el siglo XIX, solo dos han aparecido sin evidencias de haber sido saqueadas. Tal integridad hace de esta tumba una cápsula del tiempo sellada, capaz de revelar información sobre la dieta, la salud y los rituales funerarios de un ciudadano anónimo del Imperio romano.
El descubrimiento se enmarca en un proyecto de arqueología de urgencia financiado con 3,8 millones de euros, destinado a modernizar el mercado al aire libre de Vinkovci. Antes de que la maquinaria civil entre en acción, los arqueólogos disponen de cierto margen de tiempo para documentar los secretos del subsuelo.
Las excavaciones en la antigua colonia romana de Aurelia Cibalae han recuperado la tumba intacta de un hombre de entre 40 y 45 años.

44 tumbas bajo el mercado: una inesperada necrópolis
Las excavaciones previas a las obras arrancaron en la primavera de 2026. A medida que los arqueólogos retiraban capas de tierra bajo la plaza del mercado, el número de tumbas romanas fue creciendo: primero 22, luego 44. El área, explica Hrvoje Vulić, director del Museo Municipal de Vinkovci, pertenece a la necrópolis norte de la antigua Cibalae. El dato no ha sorprendido a los arqueólogos, pues los registros decimonónicos de la zona ya apuntaban la existencia de enterramientos. Con todo, tanto la escala como el interés científico de los hallazgos han superado las previsiones.
Las primeras 22 tumbas se han datado mayoritariamente en los siglos II y III d.C. Entre el material exhumado durante las excavaciones previas, destacan lacrimaria de vidrio (pequeños frascos que, según la tradición romana, recogían las lágrimas de los deudos), fíbulas y broches metálicos, y otros objetos propios de los rituales funerarios de la época. Aunque son hallazgos comunes en los contextos fúnebres romanos, iluminan las costumbres de una comunidad que vivió y murió en este cruce de caminos entre Oriente y Occidente.
En las excavaciones previas, se encontraron lacrimaria de vidrio (pequeños frascos para recoger las lágrimas de los deudos), fíbulas y objetos comunes en los rituales funerarios de la época.

Una tumba de ladrillo intacta: la rareza que vale más que el oro
El hallazgo más significativo se produjo a principios de mayo de 2026, cuando los arqueólogos abrieron una tumba de ladrillo que parecía conservarse íntegra. No tardaron en confirmar esta intuición: nadie la había tocado desde la Antigüedad. En su interior reposaban los restos de un varón de entre 40 y 45 años, con el esqueleto bien conservado. Junto a él, reposaban dos objetos de factura modesta: un objeto de hierro cerca del pie derecho y un fragmento de bronce junto al hombro derecho. Para un buscador de tesoros, podría resultar decepcionante. Para un arqueólogo, inestimable.
Las tumbas intactas tienen el valor de proporcionar a los estudiosos la relación original entre el cuerpo, la arquitectura funeraria y los objetos depositados. Una vez que un saqueador altera ese contexto, la información se pierde para siempre. El esqueleto permitirá realizar análisis osteoarqueológicos que podrían proporcionar datos sobre la dieta del individuo, las enfermedades que padeció, el esfuerzo físico que soportó en vida o el tratamiento funerario que recibió.
El esqueleto, bien conservado, permitirá realizar análisis osteoarqueológicos para determinar la dieta del individuo, las enfermedades que padeció o el esfuerzo físico que soportó en vida.

Cibalis, la ciudad de los emperadores: historia bajo el asfalto
Durante el Imperio romano, el asentamiento donde se alza la actual Vinkovci se denominó Colonia Aurelia Cibalae y operó como un nudo estratégico entre las cuencas del Sava, el Drava y el Danubio. Su posición geográfica la convirtió en un centro militar y mercantil de primera magnitud en la provincia de Panonia.
La historia imperial romana está literalmente sepultada bajo sus calles. Cibalae fue la cuna de los emperadores Valentiniano I (321-375 d. C.) y de su hermano menor, Valente (328-378 d. C.), quienes gobernaron conjuntamente los destinos del imperio en el siglo IV, el primero en Occidente y el segundo en Oriente. Son los únicos emperadores romanos nacidos en el territorio de la actual Croacia. En el año 314 d.C., además, los alrededores de la urbe fueron escenario de la decisiva batalla de Cibalae, en la que Constantino el Grande derrotó a Licinio en la pugna por el control imperial.
Junto a él, reposaban dos objetos de factura modesta: un objeto de hierro cerca del pie derecho y un fragmento de bronce junto al hombro derecho.

Arqueología de urgencia: un modo de salvar el pasado
El caso de Vinkovci ilustra a la perfección los desafíos a los que se enfrenta la arqueología urbana contemporánea. Las ciudades con una larga historia de ocupación se enfrentan a una paradoja permanente: el suelo que sostiene la vida moderna oculta testimonios irreemplazables del pasado. Cada mejora o remodelación de las infraestructuras es, al mismo tiempo, una amenaza y una oportunidad.
La arqueología de urgencia consiste precisamente en documentar esos niveles de ocupación antes de que la maquinaria los destruya. En este caso, el proyecto de remodelación del mercado se convirtió en el detonante de una excavación que ha revelado una importante necrópolis romana. Aunque la tumba intacta se haya presentado como el hallazgo estrella, no hay que pasar por alto lo que revela el conjunto de las 44 sepulturas halladas: la realidad de una comunidad culturalmente romana, a miles de kilómetros del corazón del imperio, que enterraba a sus muertos siguiendo los ritos y las tradiciones del mundo mediterráneo.
Fuente de TenemosNoticias.com: muyinteresante.okdiario.com
En la sección: Muy Interesante
También te puede interesar




