Trump funde el 250 aniversario de Estados Unidos con su 80 cumpleaños en una pelea en la Casa Blanca | elperiodico.com

«Un pueblo libre debe regirse por la ley y no por los caprichos de los hombres». Cuando el 4 de julio de 1776, Estados Unidos declaró su independencia, los padres fundadores de la república advirtieron que su libertad dependía de la elección de «líderes íntegros» y de un sistema democrático con contrapesos para «prevenir el abuso de poder«.
250 años después, la gran potencia americana contempla dividida cómo la celebración de aquel hito histórico se ha visto eclipsada por el ego de su presidente, el primero en no admitir una derrota electoral en más de un siglo. Donald Trump celebrará este domingo su 80 cumpleaños con una jornada de peleas de artes marciales mixtas, un multitudinario espectáculo que costará más de 60 millones de dólares y será televisado. Para ello, su Gobierno ha hecho erigir una jaula octagonal de acero de 28 metros de altura en los jardines de la Casa Blanca, más concretamente en el ala sur, al lado del Monumento a Abraham Lincoln. El luchador georgiano-español Ilia Topuria participará en uno de los combates.
Mientras que su predecesor, Joe Biden, optó por un desayuno familiar íntimo, Trump pretende fusionar su cumpleaños con el aniversario fundacional de EEUU, vinculando así su identidad a la de la nación. De ahí que el evento haya sido descaradamente bautizado como UFC Freedom 250. La fórmula escogida por el actual mandatario va más ligada a su estilo estridente, provocador y polémico. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha calificado el evento como «un regalo para el pueblo estadounidense».
Polarización y denuncias
De nuevo, la decisión de Trump ha acentuado la profunda polarización que fragmenta al país. Un 51% de los estadounidenses desaprueba esta particular celebración, mientras que solo un 27% la ve con buenos ojos, según una reciente encuesta de YouGov. El miércoles, el césped del National Mall, en Washington, amaneció marcado con los números 8647, un eslogan que significa cancelar —o incluso matar— a Trump, el presidente número 47.
El malestar es tal que, en los últimos días, el caso ha llegado a los tribunales. Un grupo de demandantes ha solicitado a la Justicia que suspenda el evento, alegando que los espectáculos de deportes están prohibidos en la Casa Blanca, que la estructura desplegada en el jardín sur carece de la aprobación del Congreso y que los monumentos públicos «no deberían prestarse para su explotación privada». «Sería tan fácil como simplemente apartar la mirada durante el fin de semana», ha replicado Trump en tono burlón.
El millonario Dana White, aliado de Trump y presidente y director ejecutivo de la organización de artes marciales Ultimate Fighting Championship (UFC), observa los preparativos del evento. / Brendan Smialowski / AFP
Aliado de Trump
El acto que este domingo transformará la sede presidencial de EEUU en el escenario de combates a puñetazo limpio ha sido organizado por la Ultimate Fighting Championship (UFC), el principal organismo de artes marciales mixtas del mundo. Su presidente y director ejecutivo, el multimillonario Dana White, es amigo personal del presidente desde el año 2000, cuando el campeonato celebró el primer evento oficial de su historia en uno de los hoteles-casino de su propiedad. La Casa Blanca asegura que la UFC pagará íntegramente los 60 millones presupuestados para la jornada.
En 2016, el Congreso estadounidense creó un grupo apartidista y sin ánimo de lucro para costear los eventos relacionados con el 250 aniversario de la declaración de independencia del país. Tratando de apropiarse de las celebraciones, Trump creó Freedom 250, una controvertida asociación público-privada que organiza actos paralelos. Está financiada por contratistas federales y empresas afines al presidente como Palantir, piedra angular del aparato de vigilancia estatal; Oracle, propiedad del magnate Larry Ellison; o el gigante armamentístico Lockheed Martin.
La ambición de Trump también ha despertado el rechazo de muchas celebridades. Y es que entre las 4.000 personas que asistirán presencialmente al jardín presidencial para seguir los combates, entre ellos 1.000 soldados, no estarán personalidades como Adam Sandler, Dwayne ‘The Rock’ Johnson o Jared Leto, que han declinado la invitación extendida por la UFC. Otras estrellas invitadas como el exjugador de la NFL Tom Brady, el actor Jason Statham o el director de cine Guy Ritchie también podrían faltar.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.elperiodico.com
En la sección: El Periódico – internacional
También te puede interesar




