El drama de Sucre: mientras en Sincé hacen rituales y santería para pedir lluvia en Guaranda campesino murió por un rayo en plena tormenta
📅 🕐 hace 2 min🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 5 min de lectura
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Las cinco subregiones del departamento de Sucre se enfrentan en la actualidad a una dualidad de fenómenos naturales que dejan serias afectaciones en las comunidades, así como la pérdida de vidas humanas.
Por un lado, las prolongadas sequías que han ocasionado la pérdida de cientos de cabezas de ganado, la falta de agua en los campos para los cultivos, así como el padecimiento de las familias por no contar con el preciado líquido.
La primera situación se ha recrudecido en los pueblos de la región Sabanas, en el centro del departamento, en las zonas rurales de los municipios de Sincé, Galeras, San Juan de Betulia, Corozal y El Roble, esencialmente.
En la zona rural de Sincé, las familias han tenido que recurrir a una práctica ancestral que en el pasado dio resultado.
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Ritual para que llueva en zonas rurales de Sucre.
Los habitantes del corregimiento de Granada, en la zona rural de Sincé (Sucre), le prenden velas a los santos, los bañan con ron y bailan a su alrededor para que llueva sobre la región. En esta zona los animales mueren sin agua. pic.twitter.com/8DcTrrktQ6
— Francisco javier barrios yepes (@barrios_ye2216) June 19, 2026
Tal es el caso del corregimiento de Granada, donde utilizan a los santos, en especial a San Benito. Allí levantan altares en las calles y hacen prolongadas fiestas, con tragos de ron y bailes.
También le oran a la imagen de la Virgen del Carmen.
“San Benito es un santo traído desde Venezuela, que en ese país lo utilizaban para clamar la lluvia. Se baña con ron y agua, se baila y se le pide que caiga un aguacero”, dicen las mujeres del pueblo.
Hace muchos años esta práctica permitió aliviar una sequía de muchos meses, y cayeron sobre la región fuertes aguaceros que salvaron a las familias de perder a sus animales y las cosechas.
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Santería para llamar la lluvia en Sucre Foto:Archivo particular
Ahora la situación se repite, con más de doscientas cabezas de ganado muertas en los potreros y los cultivos de maíz, yuca, patillas y otras frutas perdidas por la falta de agua.
Sin embargo, por más ron, música y rondas de fandangos que las familias les han ofrecido a los santos, las lluvias no han aparecido por ninguna parte.
La Gobernación de Sucre ha llevado agua en carrotanques y ha entregado 200 toneladas de fécula de yuca, con el objetivo de solventar en parte la falta de alimentos para los animales.
Es la misma situación que se presenta en los municipios vecinos, donde las nubes se acumulan y los truenos retumban, pero las gotas de lluvia brillan por su ausencia, porque el mal tiempo desaparece.
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Tormentas eléctricas
Mientras tanto, como si fuera una maldición, en otras regiones de Sucre, en especial en Los Montes de María, la luz de los rayos ilumina los campos, los truenos se sienten en toda la región y las lluvias ocasionan afectaciones.
En la zona rural de Ovejas, las autoridades reportaron las afectaciones ocasionadas por las fuertes lluvias en corregimientos como Pijigüay, en la alta montaña, donde las fuertes brisas derribaron árboles y las lluvias ocasionaron el crecimiento de los arroyos.
El caso más relevante se presentó en la vereda El Jardín, en la zona rural de Guaranda (Sucre), región de La Mojana, donde el campesino Celestino Ramón Herazo Viloria, de 76 años de edad murió al ser impactado por un rayo durante una tormenta eléctrica.
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De acuerdo con la información entregada por sus familiares, este campesino salió desde su casa con destino a los cultivos de arroz, con el objetivo de ahuyentar a los pisingos que pretendían acabar con los sembrados.
Eran cerca de las cuatro y treinta de la tarde, cuando fue sorprendido por un fuerte aguacero acompañado por rayos y truenos.
Uno de esos rayos impactó al campesino en medio de los sembrados, acabando con su vida.
Víctima de un rayo Foto:Archivo particular
Sus hijos y su mujer al notar que no regresaba y había que hacer otras labores propias del campo, fueron a buscarlo y encontraron su cuerpo sin vida.
De igual manera, en Sincelejo se registró en la madrugada de ayer un fuerte aguacero acompañado de una tormenta eléctrica que se inició cerca de las cinco de la madrugada y se prolongó por gran parte de la mañana.
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El fuerte calor que azota a la región se calmó por un momento, pero llega un nuevo día y la sofocación acompañada de la sequía comienza a afectar a las comunidades.
Desde la Unidad de Atención de Riesgos y Desastres del Departamento han manifestado que se trata de una variabilidad del clima, lo que por estos días sería natural.
Sequía, Fenómeno del Niño, rayos y centellas, truenos, fuertes lluvias, afectaciones, inundaciones y una comunidad que es la que más se ve comprometida con la situación.
“Los tiempos están locos”, dirían nuestros abuelos.