Los cólicos menstruales son una de las molestias más comunes durante el periodo y, en algunos casos, llegan a alterar la rutina diaria. Aunque los analgésicos suelen ser una de las opciones más utilizadas para aliviar el dolor, diversas investigaciones han encontrado que la alimentación también puede desempeñar un papel importante en la disminución de los síntomas.
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Los especialistas señalan que las prostaglandinas, unas sustancias involucradas en las contracciones del útero, están relacionadas con la aparición del dolor. Por ello, una dieta enfocada en reducir la inflamación y aportar nutrientes específicos puede convertirse en una aliada durante esos días del mes.
Nutrientes que pueden marcar la diferencia
Los alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 se encuentran entre los más recomendados. Pescados como el salmón, las sardinas, el atún y la caballa aportan compuestos con efecto antiinflamatorio que, según diversos estudios, pueden contribuir a disminuir la intensidad de los cólicos.
Mantener una dieta saludable puede ayudar a disminuir los cólicos. Foto:iStockphoto
A ellos se suman las semillas de chía y linaza, así como las nueces y almendras, que además aportan fibra y antioxidantes. Estos nutrientes también ayudan a combatir la hinchazón y favorecen el bienestar digestivo, una molestia frecuente durante la menstruación.
El magnesio es otro de los minerales asociados con la relajación muscular. Por eso, verduras de hoja verde como las espinacas y las acelgas, además del aguacate, el plátano y las semillas de calabaza, hacen parte de las recomendaciones habituales. El chocolate negro con alto porcentaje de cacao también aporta este mineral y antioxidantes.
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Frutas y vegetales con efecto antiinflamatorio
La presencia de frutas y verduras en la alimentación diaria también ha sido relacionada con una menor intensidad del dolor menstrual. Los frutos rojos, las granadas, las manzanas, las papayas y las frutas cítricas contienen vitaminas y compuestos antioxidantes que ayudan a combatir los procesos inflamatorios.
En cuanto a las verduras, el brócoli, la coliflor, las coles de Bruselas y el camote destacan por su aporte nutricional. Además, el alto contenido de fibra de estos alimentos favorece el tránsito intestinal, que puede alterarse debido a los cambios hormonales propios del ciclo.
Frutas, verduras y semillas aportan nutrientes clave durante el periodo. Foto:iStock
La hidratación es otro factor clave. El agua sigue siendo la principal recomendación, aunque algunas bebidas calientes como las infusiones de manzanilla o jengibre también han sido estudiadas por sus propiedades calmantes y antiinflamatorias.
Hábitos que complementan la alimentación
Más allá del plato, el ejercicio moderado, el descanso adecuado y las técnicas de relajación pueden ayudar a controlar las molestias.
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Actividades como caminar, practicar yoga o aplicar calor local en el abdomen son medidas que suelen proporcionar alivio. Sin embargo, los especialistas recuerdan que el dolor intenso no debe normalizarse.
Cuando los cólicos son incapacitantes, empeoran con el tiempo o están acompañados de sangrados abundantes, es recomendable consultar con un profesional de la salud para descartar enfermedades ginecológicas que requieran tratamiento específico.
Los hábitos saludables pueden favorecer el bienestar durante el ciclo menstrual. Foto:ISTOCK
Aunque todavía se requieren más estudios para entender completamente la relación entre la dieta y los dolores menstruales, los expertos coinciden en que mantener una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y grasas saludables, puede convertirse en una herramienta sencilla para atravesar el ciclo menstrual con mayor bienestar.