Ir al contenido
Tecnología

El CEO de LG España pone fecha a los robots que cocinarán en casa: «Los veremos en tres años»

📅 🕐 hace un momento🔗 Fuente: TenemosNoticias.com🕑 13 min de lectura
El CEO de LG España pone fecha a los robots que cocinarán en casa: «Los veremos en tres años»
Compartir:

Durante años, la innovación en el hogar se midió por la cantidad de botones que podía incorporar un electrodoméstico. Después se fueron tecnificando con más programas, opciones de conectividad, pantallas. Ahora cualquier aparato que se precie clama tener IA para mejorarte la vida. Sin embargo, en un mercado cada vez más saturado, la verdadera diferencia empieza a estar en otro lugar: en que esa tecnología resulte útil y sea fácil de usar. Que la inteligencia sea ‘de verdad’ y piense por ti para que el producto trabaje más tiempo, con menor consumo y sin desgaste.

No basta con que una lavadora, un frigorífico o un televisor sean eficientes mientras funcionan. También importa cuánto duran, si pueden repararse, si el software evita que se queden obsoletos y si los materiales con los que se fabrican pueden recuperarse cuando llegan al final de su vida útil.

Esa es una de las ideas que defiende Jaime de Jaraíz, presidente y CEO de LG Electronics España. El directivo explica cómo la compañía está trasladando ese planteamiento a sus productos, desde las garantías de sus motores y compresores hasta las actualizaciones de los televisores, el mantenimiento predictivo y el uso de materiales reciclados. Una visión en la que la tecnología no debería complicar la vida del consumidor, sino ayudarle a ahorrar energía, reducir residuos y conservar sus dispositivos durante más tiempo.

El mercado del electrodoméstico lleva años moviéndose entre eficiencia, conectividad y precio. ¿Qué pesa más ahora mismo en la decisión de compra del consumidor español?

El consumidor busca el mejor producto para él. Siempre ha sido así. La diferencia es que ahora dispone de más información que nunca y puede entrar mucho más en el detalle de las especificaciones. La eficiencia es uno de los aspectos que más se valora, porque el consumo de energía se está disparando y un producto eficiente permite ahorrar mucho dinero. También se busca que sea fácil de utilizar. Nosotros queremos que la tecnología y la innovación mejoren la vida de las personas. Por eso, la tecnología debe ser avanzada, pero también muy sencilla de manejar. Tiene que ofrecer beneficios a cambio de poco esfuerzo. Hay tecnologías que exigen que el usuario dedique mucho tiempo a comprenderlas para sacarles rendimiento. Nosotros buscamos lo contrario: que las personas ocupen menos tiempo en el producto y dispongan de más tiempo para disfrutar de la vida. El precio también es importante, pero no se trata simplemente de buscar el producto más barato. El consumidor compara el precio dentro de unas determinadas especificaciones, un nivel de eficiencia y unas prestaciones concretas. Busca que exista un equilibrio.

En la IA aplicada al hogar hay mucha promesa, pero también bastante marketing. ¿Qué funciones aportan ya un valor real y cuáles siguen siendo más aspiracionales?

Nosotros llevamos muchos años aplicando inteligencia artificial. Una lavadora, por ejemplo, puede identificar qué mezcla de tejidos has introducido. A través de la absorción del agua, el peso y la densidad, calcula aproximadamente qué tipos de textiles hay en el tambor y aplica el lavado más adecuado. Esto evita que la ropa encoja o que no salga suficientemente limpia. Muchas personas utilizan siempre los mismos programas, normalmente los de agua más fría o los más delicados, porque tienen miedo de estropear la ropa. La inteligencia artificial permite seleccionar el ciclo óptimo para los tejidos que has introducido. Otro ejemplo es el frigorífico. Puede aprender de tus hábitos y detectar a qué horas sueles abrirlo. Si sabe que la primera apertura del día se produce a las siete de la mañana, puede gestionar la temperatura para que esté en el nivel adecuado justo en ese momento, en lugar de trabajar con la misma intensidad durante toda la noche. Así reduce el consumo energético sin perjudicar la conservación de los alimentos. En un televisor, la inteligencia artificial puede recomendar contenidos y permitir una interacción mucho más directa. Puedes decirle que no ves bien el color o pedirle que ajuste la imagen. También puede avisarte, a través de la aplicación LG ThinQ, de cuándo debes limpiar el horno o realizar alguna tarea de mantenimiento. En el aire acondicionado, puede detectar si hay personas en la habitación y regular el flujo de aire en función de ello.

¿Y esto no supone más carga mental, más atención?

Son funciones que están ahí, pero que no deberían exigir atención por parte del usuario. La inteligencia artificial, dentro de nuestra industria, debe hacer la vida más fácil y sencilla para que las personas puedan dedicar su tiempo al ocio y a relacionarse con los demás. Nosotros hablamos también de ‘inteligencia afectiva’. Queremos que los productos interactúen con las personas de una forma humana, que tengan esa parte de cercanía. Siempre hemos buscado humanizar la tecnología.

¿La ‘inteligencia afectiva’ se materializa en algo físico?

Hemos alcanzado un acuerdo con Nvidia para desarrollar robots para el hogar. El objetivo último es que una persona pueda entrar en su casa y encontrarlo todo preparado, ordenado y en su punto, sin tener que dedicar su tiempo a las tareas domésticas. Queremos que el hogar sea un espacio para disfrutar, no un lugar en el que seguir trabajando.

¿Está preparado el usuario medio para sacar partido al hogar conectado o todavía existe una brecha entre lo que permiten los productos y lo que realmente se utiliza?

La domótica de hace años era diferente. Consistía, por ejemplo, en subir y bajar las persianas. Era una automatización muy básica. Con la inteligencia artificial ha ocurrido algo similar. Hace dos años apenas la utilizábamos para hacer consultas y ahora muchas personas la usan varias veces al día. Le preguntamos cualquier cosa: cómo preparar un pescado, cómo resolver un problema o qué decisión tomar. La IA responde, interactúa y asesora. Creo que, cuando la tecnología doméstica exista y aporte una utilidad clara, la gente la adoptará de un día para otro. Cuando tengas la oportunidad de decirle a un robot que planche la ropa, no necesitarás un largo proceso de adaptación. Los robots, en cierto modo, ya existen dentro de las casas. Una lavadora o un lavavajillas son robots. Lo que vamos a ver ahora es otro nivel, en el que podremos interactuar con ellos, darles instrucciones y encargarles tareas más complejas.

La aplicación se ha convertido casi en una extensión del electrodoméstico. ¿Cómo trabaja LG para que esa capa digital no complique la experiencia de uso?

No tiene por qué hacerse todo mediante una aplicación. Creo que avanzaremos hacia una interacción más natural en la que podamos comunicarnos directamente con los dispositivos. Tenemos LG ThinQ, que permite conectar y controlar los electrodomésticos. Además, puede integrarse con productos de otras compañías. No buscamos crear un entorno cerrado, sino facilitar la experiencia a todo el mundo. Las aplicaciones son un paso intermedio. Llegará un momento en el que muchas interacciones se producirán mediante la voz o de forma visual, sin necesidad de manejar físicamente un teléfono o un reloj.

La eficiencia energética se ha convertido en un argumento de venta. ¿Cómo se puede demostrar el ahorro real más allá de la etiqueta energética?

Un producto puede incorporar un motor muy eficiente, buenos aislantes y obtener una clasificación energética elevada. En las categorías en las que participamos, estamos en los niveles más altos de eficiencia. Sin embargo, la forma de utilizar el producto también determina el gasto energético. Puedes tener un frigorífico muy eficiente, pero si mantienes la puerta abierta durante mucho tiempo para buscar algo, pierdes el frío y el compresor tiene que trabajar para recuperar la temperatura. Es parecido a tener un coche híbrido enchufable y utilizarlo siempre con gasolina. Sobre el papel es un coche eficiente, pero el uso que haces de él impide aprovechar esa eficiencia. Por tanto, además de mejorar las características físicas del producto, hay que conseguir que su utilización sea eficiente. Si una tecnología (como nuestras puertas que permiten ver el interior) evita que abras tantas veces el frigorífico, estás ahorrando energía. Si una lavadora utiliza inteligencia artificial para seleccionar el programa adecuado, impide que el usuario escoja un ciclo que consuma más de lo necesario. El producto debe ser eficiente, pero también tiene que ayudar al usuario a utilizarlo correctamente.

Muchos fabricantes hablan de durabilidad, pero el consumidor sigue teniendo la sensación de que los productos duran menos que antes. ¿Cómo responde LG a esa percepción?

El producto más sostenible es el que dura más tiempo. No solo importa que consuma poca energía, sino también que tarde el máximo posible en convertirse en un residuo. Comprar una lavadora muy barata para que dure tres o cuatro años y sustituirla cuando se rompa no es sostenible. Una lavadora debería poder durar toda la vida. Hemos alcanzado unos niveles de eficiencia energética muy altos. Las mejoras que podremos conseguir durante los próximos años serán cada vez menores, porque algunos productos ya consumen poquísima energía, menos que una bombilla. En este contexto, la durabilidad gana todavía más importancia. Si una lavadora eficiente puede durar 30 o 40 años, evitas fabricar y desechar otros productos durante todo ese periodo. Por eso hemos establecido una garantía de por vida para los motores y compresores de nuestros electrodomésticos.

¿Esto puede aplicarse a todo el catálogo? En teles, por ejemplo, ¿es más complicado?

En el caso de los televisores, la tecnología evoluciona muy deprisa. Nosotros estamos abiertamente en contra de la obsolescencia programada. Por eso, además de las actualizaciones y parches habituales, ofrecemos un nuevo sistema operativo cada año durante cinco años en determinados televisores. No se trata únicamente de corregir errores o mejorar la fluidez: te compras una tele ahora y te damos la tele de dentro de cinco años. El televisor recibe el sistema operativo de la nueva generación, de manera que su cerebro continúa evolucionando, aunque la parte física del panel no pueda modificarse. El objetivo es que el consumidor no se vea obligado a cambiar de producto porque haya dejado de funcionar, porque ya no rinda correctamente o porque el software se haya quedado obsoleto. Después, si quiere comprar otro modelo porque le gustan sus nuevas prestaciones, será una decisión personal, no una necesidad.

La reparabilidad empieza a ser un factor de confianza, no solo de sostenibilidad. ¿Qué papel tiene en la estrategia de LG?

El servicio técnico es fundamental. Consideramos que tenemos el mejor servicio técnico del mercado y existen reconocimientos de terceros que lo avalan. Buscamos que el consumidor esté completamente protegido. Si tiene la mala suerte de que un producto se estropea, debe poder repararlo en las mejores condiciones y con la mayor rapidez posible. La durabilidad no consiste únicamente en fabricar un producto resistente. También significa garantizar que, cuando aparece un problema, pueda solucionarse. El consumidor debe saber que, al comprar un producto LG, no se va a quedar desatendido.

¿Hasta qué punto puede ayudar el software a alargar la vida útil de un electrodoméstico mediante mantenimiento predictivo, alertas o actualizaciones?

Esto ya lo hacemos desde hace tiempo. Podemos analizar, por ejemplo, si una pantalla ha estado trabajando durante un periodo prolongado a una temperatura normal o anómala. El producto puede detectar que existe riesgo de que se produzca un fallo y trasladar esa información al servicio técnico. También podemos realizar diagnósticos a distancia. Si una lavadora presenta un problema, el usuario no siempre necesita esperar a que se desplace un técnico. Puede llamar al servicio de atención, acercar el teléfono a la lavadora y pulsar un botón. La máquina emite un código sonoro que permite identificar el problema. El servicio técnico puede comprobar, por ejemplo, que el filtro está obstruido. En ese momento, el usuario puede decidir si quiere que acuda un técnico o si prefiere recibir instrucciones para limpiar el filtro por sí mismo. Así se ahorra dinero, tiempo y las molestias de concertar una visita. Son cosas en las que el usuario no piensa hasta que ocurre el problema, pero que una marca debe haber previsto con mucha antelación.

¿Qué papel tienen los materiales reciclados o más sostenibles en vuestros productos?

Prácticamente la totalidad de los materiales de un producto puede entrar en procesos de reciclaje. Tenemos el compromiso de incorporar, de aquí a 2030, 600.000 toneladas de plástico reciclado en nuestros productos. Esto significa que parte del plástico utilizado en la fabricación no será plástico nuevo, sino que procederá de otros productos y materiales recuperados. Además, la industria cuenta con sistemas organizados para recoger y reciclar los aparatos al final de su vida útil. Las compañías asumen una parte del reciclaje equivalente a su cuota de mercado. Si una empresa representa, por ejemplo, el 30 % del mercado de televisores, debe asumir el reciclaje de un volumen equivalente, independientemente de la marca de los aparatos recogidos. Cuando se instala un nuevo frigorífico o una nueva lavadora, el producto antiguo se retira y se lleva a un centro de reciclaje. Existe un compromiso claro para utilizar menos materiales y aumentar la proporción de materiales reciclados.

¿Qué novedades veremos antes en los hogares españoles: más IA, más automatización, más eficiencia energética o nuevos formatos?

Es una industria en la que los productos mejoran cada año. Serán más eficientes, más rápidos y ofrecerán mejores prestaciones. También veremos productos que interactúan entre sí y que son capaces de hacer cosas que ahora parecen lejanas: planchar la ropa o preparar la cena desde el principio. Un robot podrá ir al frigorífico, coger los alimentos, cocinarlos y poner la comida en la mesa. Llegarás a casa y tendrás la cena preparada. Cuando termines, podrás irte a ver la televisión mientras tu robot recoge la mesa. Todo esto llegará en menos tiempo del que la gente cree. Yo diría que empezaremos a verlo durante los próximos tres años.

Si tuviera que resumir la visión de LG para el hogar de los próximos cinco años, ¿cuál sería?

Se trata de disfrutar de la vida. Personalmente, me alegro de que el metaverso no haya tenido el recorrido que algunos esperaban, porque creo que era un camino equivocado. El ser humano está hecho para relacionarse con otros seres humanos, no para encerrarse en una habitación y vivir una vida virtual. Una tecnología orientada a virtualizar completamente la vida no me parece el camino adecuado. La buena tecnología es la que te permite disponer de más tiempo para disfrutar de las personas. Eso es lo que puede contribuir a la felicidad.

Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es

En la sección: 20MINUTOS.ES – Tecnología

🔂 ¿Te gustó la noticia? Compártela:
Compartir:
🔗 Fuente original: TenemosNoticias.com ·

También te puede interesar

¡Copiado al portapapeles!

Mi resumen de noticias

WhatsApp