‘Zonas piloto’ bajo control del ejército libanés: Tel Aviv y Beirut negocian un plan alternativo a la retirada de Israel | elperiodico.com

En la calma cada vez menos tensa que se respira en Oriente Próximo, un obstáculo impide consolidar la tranquilidad. La presencia de miles de soldados israelíes en territorio libanés es el principal escollo en las negociaciones no solo entre Beirut y Tel Aviv, sino también entre Teherán y Washington. El equipo negociador iraní ha vinculado cualquier acuerdo al cese de los combates en el Líbano y al restablecimiento de la soberanía territorial del país de los cedros, pero, aunque los ataques han disminuido considerablemente en los últimos días, la retirada de las tropas israelíes mantiene la tensión elevada.
Las negociaciones en Washington entre el Líbano e Israel intentan rebajarla. De momento, no está dando sus frutos, ya que fuentes familiarizadas con el diálogo han declarado a medios locales que se trata de la ronda de conversaciones menos productiva hasta la fecha. Durante los cuatro encuentros previos, dominó el entusiasmo por tratarse de una de las primeras reuniones entre ambos países en décadas, pues los dos estados mediterráneos no tienen relaciones diplomáticas y están oficialmente en guerra desde la creación de Israel en 1948. Pero esta vez sus delegaciones se han tenido que enfrentar a temas delicados, como la retirada israelí del sur del Líbano.
A mediados de abril, tras acordar un alto el fuego, Israel provocó una oleada de preocupación internacional al anunciar una «línea amarilla» en el sur del Líbano. Esta terminología, usada para su ocupación de Gaza después de la tregua, delimita una franja fronteriza de 10 kilómetros de profundidad que abarca 66 aldeas y donde han establecido su dominio los soldados israelíes, impidiendo el retorno de la población local. Pese a que el alto el fuego con Irán establece que las tropas deberían retirarse, los líderes hebreos han defendido su voluntad de mantener la ocupación en el sur del Líbano.
«No nos retiraremos»
«El Ejército israelí está preparado y no nos retiraremos», ha dicho el ministro de Defensa, Israel Katz, este miércoles. «Anunciamos que, en cualquier caso, no nos retiraremos, y hasta este momento —y esto es un logro político— no existe ninguna exigencia estadounidense para que Israel se retire del Líbano», ha añadido. Desde Washington, las palabras van muy medidas. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha hablado sobre los avances en las conversaciones desde Kuwait en medio de su gira por el Golfo y ha defendido la autodenominada zona de amortiguación israelí, afirmando que la única razón de su existencia es que Hezbolá utilizaba la zona para lanzar cohetes y drones contra Israel.
La propuesta consiste en delimitar áreas específicas donde las fuerzas armadas libanesas pueden entrar, tomar el control y asegurar ese territorio
Rubio, sin embargo, ha destacado la alternativa para que las tropas se retiren. «Uno de los temas que se han tratado en estas negociaciones es la creación de zonas piloto: áreas específicas y definidas donde las Fuerzas Armadas Libanesas pueden entrar, tomar el control y asegurar ese territorio, para luego pasar a la siguiente zona piloto», ha dicho a la prensa. «Cuanto mayor sea la superficie de esa zona que logren controlar las fuerzas armadas libanesas, menor será el control de Hezbolá y menor la presencia de Israel en el Líbano; ese es el proceso en el que estamos trabajando con estas conversaciones», ha añadido.
«Se está trabajando para establecer un alto el fuego en el sur, al que seguirá la retirada de las fuerzas israelíes, el despliegue del Ejército libanés, el regreso de los residentes, la liberación de los prisioneros y el inicio del proceso de reconstrucción«, ha afirmado el presidente libanés, Joseph Aoun, desde Beirut. Las declaraciones de actores que no participan en el conflicto en el Líbano, como son el propio Gobierno libanés y la administración del presidente estadounidense Donald Trump, chocan con las proclamas de las partes implicadas. A la negativa de Israel de retirarse, se le suma la oposición de Hezbolá a esta propuesta.
Oposición de Hezbolá y de Irán
El líder de la milicia-partido político libanés, Naim Qassem, exigió este martes que se establezca un calendario para la retirada de las tropas israelíes del sur del Líbano, asegurando que Israel «no tiene otra opción» que abandonar el territorio libanés. Tel Aviv «no puede conservar ni un solo palmo de tierra bajo ningún pretexto», dijo en un discurso televisado. «La agresión fracasó en alcanzar sus objetivos y en imponer su proyecto. La resistencia y el pueblo libanés pagaron el precio, pero resistieron», afirmó Qassem, quien defendió que Hezbolá reclama «sus derechos, su tierra y su soberanía», aunque no esté participando en las conversaciones en Washington.
«Para nosotros, un alto el fuego en el Líbano es tan importante como un alto el fuego en Irán y, además, el fin de la guerra en el Líbano es tan importante como el fin de la guerra en Irán», repitió el miércoles el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf. La firma de un memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán la semana pasada ha prorrogado un frágil alto el fuego y sentado las bases para 60 días de conversaciones destinadas a alcanzar una paz permanente. Israel ha mostrado su voluntad de hacer colapsar las negociaciones con sus continuos ataques sobre el Líbano. Desde el domingo, estos han disminuido considerablemente, pero el problema sigue bien instalado sobre el terreno, con decenas de miles de reclutas israelíes ocupando más del 5% del territorio libanés.
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En la sección: El Periódico – internacional
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