Lo que le depara a Medellín y Antioquia con la llegada de un nuevo gobierno: de las rivalidades con Petro a la articulación con De la Espriella
📅 🕐 hace 1 min🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 9 min de lectura
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Prácticamente desde el 1 y 2 de enero de 2024, Medellín y Antioquia entraron en un conflicto político-administrativo con el Gobierno Nacional que nunca en más de dos años y medio vislumbró esbozos de solución. Ni siquiera una tregua.
Habiéndolo enfrentado férreamente en la campaña presidencial de 2022, el alcalde Federico Gutiérrez asumió el cargo como mandatario de Medellín y se vio inmerso en un segundo round de enfrentamientos con su otrora rival político por la presidencia, Gustavo Petro Urrego.
Por su parte, Andrés Julián Rendón, como abanderado del expresidente Álvaro Uribe Vélez y el Centro Democrático, hizo lo propio y encontró en Petro un rival en temas de seguridad e infraestructura y en Gutiérrez un coequipero para hacerle oposición desde cargos públicos al jefe de Estado.
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Andrés Julián Rendón y Federico Gutiérrez. Foto:Alcaldía de Medellín.
Ya fuera por obras, políticas, posturas, pronunciamientos e incluso visitas a la región, el presidente, el alcalde y el gobernador se enfrentaron continuamente a través de redes sociales y medios de comunicación, enviándose vainazos y reafirmando sus ideas en oposición a sus contrapartes.
Gutiérrez y Rendón empezaron a construir una campaña que no solo le dio identidad a sus administraciones, sino que generó impacto en la región que, históricamente y como quedó demostrado una vez más con los resultados de las elecciones presidenciales de 2026, es el bastión del conservatismo en el país.
Con la frase ‘Si Medellín y Antioquia resisten Colombia se salva‘ conjugada en múltiples oportunidades por el deseo de que ‘cesara la horrible noche’, los mandatarios regionales se plantaron como los principales opositores del presidente Petro y sus políticas, especialmente en materia de seguridad, uno de los ítems clave para el conservatismo y que, por tanto, actuó como elemento determinante para inclinar la balanza en el más reciente proceso electoral.
Gustavo Petro Foto:Gustavo Petro
Los conflictos entre los mandatarios se volvieron pan de cada día; ya fuera en consejos de ministros, ruedas de prensas o, sobre todo, redes sociales, las críticas dirigidas desde Antioquia hasta la Casa de Nariño no cesaron durante los últimos dos años y eso se tradujo, de algún modo, en un reto en términos de ejecución para ambos bandos.
El corte de relaciones entre la Casa de Nariño y La Alpujarra obligó a los mandatarios de Medellín y Antioquia a recurrir a la capacidad de maniobra e incluso la creatividad para sacar adelante multimillonarios proyectos que el Gobierno Nacional dejó de financiar o no financió de las formas y en los plazos que desde el departamento pretendían.
El Metro de la 80, el túnel del Toyo y la Universidad de Antioquia, solo por mencionar algunos, fueron algunos de los ejes que desataron enfrentamientos entre Rendón y Gutiérrez con Petro, y que probablemente con una buena relación entre las partes habrían avanzado con celeridad y pragmatismo.
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Federico Gutiérrez y Andrés Julián Rendón en el túnel del Toyo. Foto:Gobernación de Antioquia.
A medida que las elecciones presidenciales y la recta final del gobierno Petro se acercaban, la cacofónica frase ‘pronto cesará la horrible noche‘ se convirtió en el eje discursivo de Gutiérrez y Rendón, quienes a pesar de no haber incurrido en política, tampoco fueron precisamente sutiles para expresar sus apoyos en la carrera presidencial que concluyó el 21 de junio.
El primero en dejar claro su apoyo fue Gutiérrez, quien a través del movimiento político Creemos, su partido, se alió con Abelardo de la Espriella y el movimiento Defensores de la Patria de cara a las elecciones legislativas. Rendón por su parte no se pronunció sobre candidatos hasta que finalmente el pasado domingo Abelardo de la Espriella se consolidó como el ganador de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
Tanto el alcalde de Medellín como el gobernador de Antioquia estuvieron entre los primeros personajes de la esfera política nacional en felicitar al nuevo presidente electo, a quien no solo respaldaron, sino que le garantizaron su disposición para trabajar conjuntamente desde la región.
Precisamente a raíz de esta manifestación de intenciones, fue inevitable que se empezaran a manejar supuestos y previsiones sobre qué les depara a Medellín y Antioquia de cara a los últimos 18 meses de mandato de Gutiérrez y Rendón con la llegada de De la Espriella a la jefatura de Estado.
Abelardo de la Espriella es declarado Presidente para el periodo 2026 – 2030. Foto:MAURICIO MORENO EL TIEMPO
En ese sentido, EL TIEMPO consultó a varios expertos y analistas políticos quienes ofrecieron su lectura del panorama venidero para la región con la nueva configuración gubernamental.
Miguel Jaramillo Luján, consultory asesor en comunicación política, comenzó analizando: “Lo primero es la forma en la que se configurará el Congreso, luego, la configuración del gabinete, que son las instancias más importantes. Esas dos decisiones son clave porque tanto Federico Gutiérrez como Andrés Julián Rendón plantean una apuesta de respaldo al nuevo gobierno de De la Espriella”.
Jaramillo dio continuidad a la idea: “Es primero en ese nuevo Congreso y gabinete donde se verían reflejados los gobernantes, más específicamente a través de la discusión del presupuesto nacional de 2027. Creo que ahí pueden aparecer una serie de partidas que serán necesarias para la culminación de sendos planes de desarrollo: el de Medellín con proyectos como el Metro de la 80 y el Toyo y las obras de infraestructura alterna a este macroproyecto”.
El estratega ahondó: “El presupuesto tendrá injerencia clave. Además, en el panorama también aparece la crisis energética; en Antioquia entra en juego el despliegue total de Hidroituango. Por esos temas y enfoques pasará la relación entre los gobernantes”.
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Miguel Jaramillo Luján, consultor y estratega político. Foto:Cortesía Al Poniente.
El experto también subrayó que hay que tener en cuenta las próximas elecciones regionales, pues el Pacto Histórico ya se posicionó como la segunda fuerza política en Medellín y una de las primeras en Antioquia, y de quien suceda a Rendón y Gutiérrez dependerá la preservación de la herencia de ambos.
“También es importante considerar que ambos son preaspirantes a candidatos presidenciales, por lo que es posible que terminen siendo fichas del gobierno de De la Espriella previo a esas aspiraciones”.
Miguel Jaramillo concluyó su concepto revelando: “Es fundamental considerar que se acaba de conocer que De la Espriella les solicitó a los mandatarios regionales presentar los proyectos priorizados en fase tres para darles viabilidad e impulsarlos en 2027”.
Por su parte, Olmer Sánchez, magíster en Estudios Políticos y analista ofreció una lectura que toma como base la relación previa del presidente electo con la región. El también docente advirtió que Medellín y Antioquia serán un factor equilibrante y decisivo para asuntos del gobierno nacional.
“El nuevo presidente de Colombia no solo ha considerado a Medellín como un ejemplo frente a los temas de desarrollo social, urbano y de seguridad, sino que además ha tenido buenas relaciones con el gobernador de Antioquia”.
Olmer Muñoz Sánchez, docente y magíster en Estudios Políticos. Foto:Cortesía.
En esa línea, Sánchez continuó: “Los evidentes roces entre Gustavo Petro frente a Federico Gutiérrez y el gobernador de Antioquia han sido muy directos. Constantemente, por parte del presidente Petro, hubo unas declaraciones bastante ofensivas contra Antioquia y Medellín, especialmente en temas de seguridad; les restó capacidades materiales para que el departamento pudiera reforzar sus temas de seguridad territorial, no les aumentó el pie de fuerza y puso en evidente jaque la seguridad al nombrar gestores de paz a los peores delincuentes del departamento. Tanto el ‘Tarimazo’ como la manera en la que alias Calarcá fue dejado en libertad tras ser capturado en Antioquia demostró un desafío a la seguridad territorial de Antioquia y la de Medellín”.
Sánchez también hizo referencia al presupuesto: “Un aspecto muy importante que se tendrá de manera positiva entre el Gobierno Nacional es que se podrán destrabar los recursos que habían sido destinados por vigencias futuras para el departamento y la ciudad. Es muy evidente que para el presidente Petro, Antioquia y Medellín no fueron una prioridad de su gobierno, y por ello el panorama cambiará de manera ostensible con la llegada del nuevo mandatario”.
El asunto de la descentralización de las regiones será clave, así lo explicó Sánchez: “El gobierno entrante entiende que los departamentos necesitan de las transferencias económicas que por la Constitución y la ley se han definido, por ello el interés del bien común debe primar sobre aspectos ideológicos, como ocurrió durante estos cuatro años”.
Finalmente, Milton Rojas, docente del programa de Ciencia Política y coordinador del Observatorio sobre Calidad de la Democracia de la Universidad de Medellín, ofreció una lectura concisa del panorama.
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Milton Andrés Rojas, doctor en Ciencias Humanas y Sociales. Foto:Cortesía.
“Lo primero que yo quisiera resaltar es que la relación de Antioquia y Medellín con el gobierno nacional en cabeza de Abelardo de la Espriella sí va a cambiar en una más de confianza y apoyo a los proyectos de la región”.
Rojas agregó: “Esto se debe a la buena relación de afinidad que tiene De la Espriella con los mandatarios locales. Esto se ve claramente en el apoyo desde las elecciones legislativas. De haber ganado Iván Cepeda la relación con Antioquia iba a ser en el mismo tono que con Petro, es decir, con mucha pugnacidad”.
El experto concluyó su análisis señalando: “Abelardo sacó muchos votos en Antioquia. La región apoyó mucho su campaña, tanto que abandonó el apoyo histórico que había dado al Centro Democrático. Estos votos fueron determinantes, y el mismo Abelardo lo reconoció en su discurso. Seguro premiará a sus mayores electores”.