¿Tu edificio está seguro? El ingeniero Esteban Tenreiro revela cuáles son las grietas peligrosas (Entrevista exclusiva)

Lapatilla
Tras el fuerte terremoto que sacudió buena parte del centro norte de Venezuela y dejó importantes daños en Caracas, La Guaira y otras ciudades, una de las principales interrogantes de la población sigue siendo la misma: ¿por qué algunos edificios colapsaron mientras otros prácticamente no sufrieron daños?
Por lapatilla.com
Para responder a esa pregunta, el ingeniero estructural Esteban Tenreiro conversó con LaPatilla.com, donde explicó de forma detallada los factores que determinaron el comportamiento de las edificaciones durante el terremoto y ofreció recomendaciones fundamentales para propietarios, administradores de condominios y ciudadanos preocupados por la seguridad de sus viviendas.
Durante la entrevista, Tenreiro insistió en una idea que considera fundamental: no existen edificios “antisísmicos”.
“Lo correcto es hablar de edificaciones sismorresistentes”, explicó. “Los terremotos siempre van a ocurrir. Lo que hace la ingeniería moderna es diseñar estructuras capaces de absorber esa enorme cantidad de energía, disiparla y proteger la vida de las personas.”
El suelo también decide qué edificios sufren más Aunque el epicentro principal se registró en el occidente del país, muchos venezolanos se sorprendieron al observar que los daños más graves ocurrieron en sectores específicos de Caracas y especialmente en La Guaira.
Según Tenreiro , una parte importante de la explicación está debajo de nuestros pies. El especialista explicó que zonas como Altamira, Los Palos Grandes y otros sectores del municipio Chacao fueron construidas sobre antiguos rellenos y depósitos aluviales que amplifican las ondas sísmicas.
Comparó este fenómeno con el efecto de una gelatina. Cuando el suelo blando comienza a moverse, la vibración aumenta a medida que llega a la superficie, transmitiendo un movimiento mucho más intenso a las edificaciones.
Por ello, edificios ubicados sobre esos terrenos pueden experimentar mayores deformaciones incluso estando más lejos del epicentro que otras construcciones levantadas sobre roca o suelos más estables.
La interacción entre el suelo y la estructura
Tenreiro explicó que uno de los aspectos más complejos de la ingeniería estructural es precisamente la interacción entre el suelo y las edificaciones.
Para evaluar un edificio después de un terremoto, un ingeniero debe analizar simultáneamente cuatro grandes factores:
La geotecnia y las características del terreno.
El diseño estructural original.
Los materiales utilizados.
El proceso constructivo.
Solo la combinación de esos elementos permite entender por qué una estructura resistió adecuadamente mientras otra presentó fallas severas.
¿Por qué colapsaron tantos edificios en La Guaira?
Uno de los mayores misterios del terremoto fue la cantidad de edificaciones afectadas en La Guaira. Tenreiro reconoce que todavía será necesario realizar investigaciones profundas antes de emitir conclusiones definitivas, pero considera que probablemente confluyeron varios factores. Entre ellos mencionó:
Características particulares del suelo
Efectos de amplificación sísmica
Comportamiento de la mampostería
Antigüedad de muchas edificaciones
Y la interacción entre todos esos elementos.
El ingeniero explicó que ahora comienza una etapa conocida como ingeniería forense, en la que especialistas venezolanos e internacionales estudiarán detalladamente cada edificio para determinar exactamente qué provocó cada colapso.
No todas las grietas significan peligro
Uno de los momentos más importantes de la entrevista planteó una preocupación compartida por miles de venezolanos. Después del terremoto, las redes sociales comenzaron a llenarse de fotografías de grietas acompañadas de supuestos diagnósticos realizados por personas sin formación técnica. Tenreiro fue enfático.
“La mampostería puede agrietarse y eso no necesariamente significa que el edificio esté en peligro.” Explicó que muchas paredes funcionan únicamente como elementos arquitectónicos y no forman parte del sistema estructural principal.
Durante un sismo, esas paredes incluso están diseñadas para agrietarse antes de que la estructura principal absorba la energía del movimiento.
Por ello, una grieta superficial en una pared no implica automáticamente que exista riesgo de colapso.
¿Cuándo sí debe preocuparse un propietario?
La verdadera señal de alarma aparece cuando las fisuras alcanzan los elementos estructurales. Es decir: columnas; vigas; conexiones principales.
Cuando el daño compromete esas piezas, sí resulta indispensable realizar una evaluación profesional. En esos casos, insistió Tenreiro, no basta con aplicar pintura o masilla.
Debe intervenir un especialista que determine si el edificio requiere reparaciones, apuntalamientos o incluso una eventual demolición. El primer tercio del edificio suele sufrir más Otro aspecto poco conocido que explicó el ingeniero es que los mayores daños normalmente aparecen en los primeros niveles de una estructura.
Desde el punto de vista estructural, el edificio no se comporta como una pieza completamente rígida. Las mayores deformaciones entre pisos —conocidas técnicamente como derivas— suelen concentrarse aproximadamente en el primer tercio de la altura del edificio. Eso explica por qué numerosos videos mostraban plantas bajas gravemente dañadas mientras los pisos superiores parecían conservar mejor su aspecto.
¿Es posible predecir un terremoto?
La respuesta fue categórica. No. Tenreiro explicó que, hasta ahora, la ciencia no dispone de herramientas capaces de predecir cuándo ocurrirá un terremoto. Aunque existen estudios estadísticos sobre ciertos ciclos históricos, los movimientos dependen de una enorme cantidad de variables relacionadas con la interacción de placas tectónicas, por lo que resulta técnicamente imposible anunciar con precisión el momento en que ocurrirá un gran sismo. Venezuela vive sobre un sistema activo de fallas Durante la conversación también explicó por qué Venezuela es un país sísmicamente activo. Recordó que el territorio nacional se encuentra sobre el límite entre la placa del Caribe y la placa Suramericana.


Esa interacción genera fallas importantes como Boconó, San Sebastián y El Pilar, responsables de buena parte de la actividad sísmica registrada históricamente en el país. Los terremotos, señaló, ocurren prácticamente todos los días. La diferencia es que la inmensa mayoría son tan pequeños que la población nunca llega a percibirlos.
Evaluar antes de regresar
Uno de los mensajes más importantes del especialista estuvo dirigido a las familias cuyos edificios presentan daños visibles. Tenreiro relató que durante las horas posteriores al terremoto recorrió distintos sectores de Caracas evaluando estructuras afectadas. En algunos casos recomendó únicamente reparaciones menores.
En otros, sugirió el desalojo inmediato debido al nivel de deterioro observado. Insistió en que cada edificio constituye un caso completamente distinto y no puede juzgarse únicamente por fotografías publicadas en internet. La ingeniería forense comienza ahora Para el especialista, el trabajo apenas empieza. Durante las próximas semanas será necesario realizar inspecciones técnicas , estudios geotécnicos, análisis estructurales y reconstrucciones detalladas del comportamiento de cada edificio. Toda esa información permitirá comprender mejor qué ocurrió y servirá para mejorar futuras normas de diseño y construcción.
¿Se puede seguir construyendo en esas zonas?
La respuesta también fue afirmativa . Tenreiro aseguró que sí es posible construir de forma segura incluso en zonas complejas, siempre que se respeten los estudios de suelo, las normas de diseño sismorresistente y los procedimientos constructivos adecuados. La ingeniería moderna contempla muchos de esos escenarios. Sin embargo, advirtió que cualquier modificación posterior realizada por propietarios —como eliminar paredes, cambiar distribuciones o alterar elementos constructivos— puede modificar el comportamiento previsto originalmente por el diseñador. Un llamado a la prudencia Al finalizar la entrevista, Tenreiro pidió evitar la desinformación que suele multiplicarse después de una tragedia de este tipo.
Insistió en que los diagnósticos estructurales no pueden realizarse mediante fotografías compartidas en redes sociales y que cada edificio requiere una inspección técnica específica.
Mientras tanto, recomendó atender únicamente las orientaciones de profesionales capacitados, reportar daños relevantes y solicitar evaluaciones cuando existan dudas sobre la seguridad de una estructura. Su mensaje final fue claro: el objetivo de la ingeniería sismorresistente no es evitar que un edificio sufra daños, sino lograr que proteja la vida de quienes se encuentran dentro.
Comprender esa diferencia resulta fundamental para interpretar correctamente lo ocurrido durante este terremoto y para prepararse mejor frente a futuros eventos sísmicos.
Fuente de TenemosNoticias.com: lapatilla.com
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