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Humor y Curiosidades

Los terremotos son inevitables. La indefensión no. – El Chigüire Bipolar

📅 🕐 hace 5 min🔗 Fuente: TenemosNoticias.com🕑 4 min de lectura
Los terremotos son inevitables. La indefensión no.
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Al momento de escribir esto, voceros del chavismo insisten en que “no es momento de politizar la tragedia”. 

Nosotros pensamos exactamente lo contrario. Porque nadie puede dictar qué puede o no puede decir un país que todavía intenta comprender la magnitud del desastre. Porque sí, los dos terremotos que ocurrieron el 24 de junio no son culpa de nadie, es cierto; pero el precario estado de nuestra red de salud y de protección civil sí es producto de medidas políticas, y nadie puede pedirle a un país que ignore las consecuencias de estas decisiones, mientras todavía tiene la esperanza de encontrar a sus seres queridos.

¿No politizar qué? ¿Que el terremoto dejó al descubierto el saqueo que han hecho de los recursos de la mayor bonanza petrolera que haya conocido Venezuela?

¿No politizar qué? ¿Que mientras todavía hay personas esperando que alguien llegue a tiempo a ayudarlos, la respuesta del régimen ha oscilado entre la indiferencia más obscena y el sabotaje deliberado a cualquier intento de organización ciudadana?

¿No politizar qué?

¿Que nuestros hospitales no tienen insumos?

¿Que nuestros bomberos no tienen ambulancias?

¿Que Protección Civil trabaja sin equipos?

¿Que Funvisis perdió la capacidad de respuesta para cumplir la función para la que fue creada?

¿No politizar qué? ¿La indiferencia e indolencia inhumana con la que las Fuerzas Armadas han respondido a la tragedia, que contrasta con la celeridad con la que reprimen protestas y encarcelan a la gente?

¿No politizar qué? ¿Que nuestros medios están silenciados y que por pura censura no podemos acceder libremente a ellos, ni a las redes que podrían servir para informarnos, para coordinar esfuerzos, para reencontrarnos con nuestros seres queridos?

¿No politizar qué? ¿Que minutos después que un huracán azotaba a Cuba o a cualquiera de las islas del Caribe afines al gobierno, enviábamos aviones y barcos con la misma ayuda humanitaria que se nos niega aquí, con absoluta indolencia, en nuestras propias ciudades?

¿No politizar qué? ¿Que mientras los venezolanos recolectábamos donaciones para las víctimas y damnificados del terremoto, el régimen procedía a confiscarlas para controlar a la población y llevarse el crédito?

¿No politizar qué? ¿Que mientras los venezolanos recogen escombros con sus propias manos, los pocos funcionarios del régimen presentes observan con sus uniformes impecablemente limpios? 

¿No politizar qué? ¿Que mientras los venezolanos se organizan para ofrecer todo tipo de ayuda en La Guaira, el régimen impone sistemas burocráticos innecesarios y obtusos que sólo complican la situación?

¿No politizar qué? ¿Que mientras la comunidad internacional envía equipos de rescate, el régimen los detiene durante horas para grabar entrevistas y videos de propaganda, perdiendo el tiempo durante las horas más críticas de esta tragedia?

Siéntense a esperar y vean como no “lo vamos a politizar”.

Porque esto también es política.

Esto que tenemos hoy es el chavismo más puro. Un régimen capaz de secuestrar toda la industria petrolera y de haber llevado al país a una crisis humanitaria sin precedentes, que terminó convirtiéndose en un mecanismo de control político. Un gobierno ilegítimo que en este momento está más preocupado por controlar el relato de la tragedia que por aliviarla. Desde su nacimiento solo les ha importado el poder, y han demostrado una y otra vez que harán todo lo que sea necesario para conservarlo, aún a costa de nuestro sufrimiento. Porque eso es el chavismo: un régimen profundamente antivenezolano.

Si algo dejó bien claro el terremoto del 24 de junio es que los edificios no fueron lo único que colapsó. Colapsó el Estado. Colapsó el sistema de salud. Colapsó la capacidad de respuesta. Colapsó la infraestructura que durante décadas debió proteger a los venezolanos.

Lo que quedó al descubierto no fue únicamente el concreto roto.

Fue el resultado de veintisiete años de corrupción, abandono, saqueo y propaganda.

Los terremotos son inevitables. La indefensión de un país frente a ellos, no.

Porque las tragedias no tienen ideología. La respuesta que le damos sí. Y este sismo en particular dejó miles de víctimas, sí; pero también nos deja una certeza: Venezuela sigue existiendo gracias a sus ciudadanos, no gracias a quienes la gobiernan. Que nadie nos pida no politizar esta tragedia. Porque cuando un Estado abandona a su pueblo, señalar a los responsables no es hacer política. Es hacer memoria. Y también es hacer justicia.

Frente a todo eso apareció la otra Venezuela: la que dona sangre, la que cocina para desconocidos, la que remueve escombros con sus propias manos, la que abre las puertas de su casa, la que organiza centros de acopio sin esperar permiso de nadie. Esa Venezuela volvió a demostrar que el país sigue vivo. Y mientras exista esa Venezuela, también existirá la esperanza de reconstruirlo.

Fuente de TenemosNoticias.com: www.elchiguirebipolar.net

En la sección: El Chigüire Bipolar

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🔗 Fuente original: TenemosNoticias.com ·

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